Derecho internacional Publico

Derecho internacional publico

El Derecho Internacional público es el ordenamiento jurídico que regula el comportamiento de los Estados y otros sujetos internacionales, en sus competencias propias y relaciones mutuas, sobre la base de ciertos valores comunes, para realizar la paz y cooperaciónes internacionales, mediante normas nacidas de fuentes internacionales específicas. O más brevemente, es el ordenamiento jurídico de la Comunidad Internacional.

El actual sistema de Derecho internacional público puede definirse como el conjunto de normas jurídicas y principios que las jerarquizan y coordinan coherentemente. Estas están destinadas a regular las relaciones externas entre sujetos soberanos, los Estados, y otros sujetos (sujetos atípicos), a los cuales también se les confiere calidad de sujetos de derecho internacional. El propósito es armonizar sus relaciones, construyendo un ideal de justicia mutuamente acordado por ellos, en un marco de certeza y seguridad que permita realizarla.

Se trata de un conjunto de normas jurídicas con una estructura especialmente adecuada a los destinatarios del sistema y a las necesidades del mismo. La estructura del derecho internacional público es de coordinación, lo que le diferencia de las estructuras de subordinación de los sistemas internos, dónde los sujetos están sometidos a poderes que los condicionan. Esta estructura de coordinación responde a que sus principales sujetos, los Estados, son soberanos, razón por la cual no admiten sometimiento a poder material ajeno que les condicione, aunque si se subordinan, sin perder su atributo, a reglas jurídicas que le obligan sin excepción. El derecho internacional está integrado por acuerdos entre Estados –tales como tratados internacionales, con diferentes denominaciones según el caso (tratados, pactos, convenios, cartas, memorándum, declaraciones conjuntas, intercambios de notas, etc.) – como también por la costumbre internacional, que se compone a su vez de la práctica de los Estados, que éstos reconocen como obligatoria, y por los principios generales del Derecho.

Evolución histórica

  • Aún en las situaciones más críticas, cuando la violencia era la norma de las relaciones entre los centros de poder independientes, siempre existieron reglas de juego preestablecidas, o pactadas de alguna manera por las partes, aceptadas y respetadas como un complemento de las relaciones de fuerza. Puede afirmarse que, hasta muy avanzada la época histórica, las reglas de juego aplicadas a esas relaciones no poseyeron caracteres jurídicos, y que se fundaban en concepciones religiosas, o ciertas veces en planteamientos filosóficos y morales.

En algunos casos no se utilizaban ciertas armas, por poseerlas también el enemigo. Así, por ejemplo, las jaurías de perros no se usaban en las luchas entre musulmanes y cristianos. Pero estas jaurías sí fueron empleadas por los colonizadores españoles en América contra los indígenas.

Se atiende específicamente a los documentos y datos de la historia, se encuentra la existencia de reglas que regulan las relaciones entre centros de poder independientes, las que se remontan a más de 5000 años. El acuerdo (o tratado) más antiguo de que se tiene noticia es el celebrado en el 3200 a. C. entre las ciudades caldeas de Lagash y Umma, por el cual ambas fijaron sus fronteras después de una guerra.

Otro acuerdo sería el celebrado entre los egipcios y los hititas, por el cual se acuerda el reparto de zonas de influencia.

  • En cuanto al origen del Derecho internacional público, podemos afirmar la existencia de dos posiciones:
  1. Algunos autores sostienen que este derecho existe desde que los pueblos primitivos mantuvieron relaciones comerciales, establecieron alianzas, sometieron sus problemas a la decisión de un tercero, respetaron la inviolabilidad de sus enviados, etc.
  2. Quienes niegan la existencia del derecho internacional en la antigüedad y ubican su origen a partir del momento en que se dan los supuestos básicos para la existencia de un sistema tal cual funciona en la actualidad: una pluralidad de Estados nacionales que se reconocen como jurídicamente iguales, que se atribuyen en exclusividad el atributo de soberanía y que están dispuestos a regular sus relaciones por normas jurídicas, sin menoscabar por ello su carácter de soberanos. Estos autores sitúan el momento histórico en que esos hechos se dan y aparece el derecho internacional a partir del siglo XVI o, más precisamente, a mediados del siglo XVII, con los tratados de Westfalia de 1648.

ANTES DE LA ERA CRISTIANA:

En documentos que reposan en la biblioteca de de la ONU se encuentra que en el año 1300 A.C se celebro un tratado de paz perpetua de alianza y extradición entre un Faraón Egipcio y el rey de los Hititas. El judaísmo se hace presente regulando la guerra y la paz mediante el Deuteronomio (V Libro del Pentateuco escrito Por Moisés). En la India se conoció el Código de Manu, en donde aparecen los primeros vestigios de lo que hoy se conoce como las embajadas permanentes. Son los chinos quienes inician la s relaciones diplomáticas.
EDAD ANTIGUA: Signada por los imperios de Grecia y Roma.

Grecia: En medio de un pueblo dividido por barajaros y cultos, surgen instituciones que son vestigios del derecho internacional.

Instituciones de Grecia:

  1. PROXENIAS : Institución que protegía a extranjeros en transito; estas instituciones son el origen de los consulados.
  2. ANFICTIONIAS: Eran ligas religiosas que se preocupaban por la protección y salvamento de templos, mausoleos, panteones e iglesias; donde se refugiaban los habitantes cuando eran atacados por los bárbaros.
  3. LIGAS HELENICAS: Regulan las relaciones entre las Republicas que conformaban la antigua Grecia.
  4. CRUZADAS: Instituciones que regulaban las relaciones reintercambio comercial entre las Republicas. El basamento legal son las leyes rodias que regulaban el comercio marino entre Grecia y los pueblos con los que mantenían ese tipo de comercio.

EDAD MEDIA:

Esta fue la época más oscura vivida por la humanidad. Predomina el feudalismo, donde el PAPA era el mayor feudal y este junto con los señores feudales promovieron la institución de una empresa de una conseja que decía que el trabajo era una maldición publica, el trabajo estaba destinado a los seres inferiores, es decir, a los desposeídos. Se consideraba que los señores feudales eran hijos de dios y por ello no podían trabajar. Se acordaban guerras territoriales entre los señores feudales no para obtener más tierras si no para obtener más gentes que mermaba la riqueza feudal.
Sin embargo se notan instituciones como el cristianismo, que mitigan la acción de los feudales.
Por otro lado la iglesia, creaba figuras como la paz de Dios que se lleva a cabo en los templos, y la tregua de dios, que era día de descanso en la guerra.
EDAD MODERNA:

Trajo un giro de 109º para la evolución del Derecho Internacional, se da fin a la guerra de treinta años emprendida por dos pueblos germanos (Guerra Santa entre creyentes y protestantes) y en los últimos cuatro años se dan dos acuerdos el primero de ellos el acuerdo de Munsterly el segundo el acuerdo Osnabruck y estos producen el tratado de Westfalia que marcaran hechos importantísimos para el DIP en el 1648.

Bases del Tratado de Westfalia:

  • Por primera vez se establece en esas embajadas creadas el concepto de extraterritorialidad de las sedes diplomáticas.
  • Igualdad de los Estados.
  • Surge por primera vez un principio de autodeterminación de los pueblos.
  • Se ratifica el principio divino de los Reyes.
  • Se adopta el idioma francés como lenguaje diplomático.

Entre otros estos son los hechos estos son los hechos fundamentales que abrieron las puertas para la concatenación de otros hechos que nutrieron mucho y en poco tiempo al DIP.

Independencia de las trece colonias Británicas en 1776, donde se ratifica el principio de autodeterminación de los pueblos, la declaración de los derechos del hombre que se había producido en Virginia en 1770 y que establece otro principio del DIP, aun en boga Principio de Reconocimiento de los gobiernos de facto (este ultimo es una de las razones por las cuales el DIP es un derecho especial).

En 1780 se produce por vía pública y documental de la Declaración de Neutralidad por Catalina II de Inglaterra.

Paralelamente a estos hechos aun el feudalismo tenía una fuerte presencia en Europa. Después de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre se produce la Revolución Francesa en 1789que produce hechos importantísimos;

  • Quiebra del feudalismo.
  • Se instaura desde ese momento el Estado Liberal, lo que esta concatenado a una cantidad de principios desde el punto de vista de la libertad.
  • Ese planteamiento de Estado Liberal involucra por primera vez la soberanía popular.
  • Se le legitimidad y codificación al DIP.
  • Se ratifica la igualdad jurídica de los Estados.
  • En 1810 se inicia la Revolución Americana en Caracas (hecho importantísimo para el Derecho Internacional Americano)
  • Consecuencialmente al Congreso de Viena y a ese planteamiento interventor nace la Doctrina de Monrroe en 1823 (James Monrroe 5º Presidente de USA) que propone la no intervención de Europa y América.
  • El último caso de la edad moderna fue la guerra de secesión ocurrida en 1860 en USA, esta era termina en siglo XIX.

EPOCA CONTEMPORANEA:

Arranca con el siglo XX, se suceden hechos espectaculares por que los Estados comienzan a convertirse en poderosos por la industrialización. En 1914 se produce la guerra entre Servios y Austriacos y nace la primera guerra mundial, termina en 1918-1919 con el tratado de Versalles, nace la Liga de las Naciones.

Surge la segunda guerra mundial 1939-1945, fecha para la cual nace la ONU, representando el acontecimiento más resaltante para el DIP.

División del Derecho Internacional Público:

Antes de explicar las divisiones del Derecho Internacional Público es conveniente destacar que existe una división principal del Derecho Internacional, que es la que lo divide en Derecho Internacional Público y Derecho Internacional Privado:

  • Derecho Internacional Público:

Es el que regula las relaciones entre los Estados y demás sujetos de Derecho Internacional Público.

  • Derecho Internacional Privado:

Este se ocupa de la condición de las personas, cosas y actos considerados desde el punto de vista de la legislación nacional o extranjera.

En otras palabras, el Derecho Internacional Privado se ocupa de regular las relaciones entre particulares o entes que actúan a título particular y la Ley que debe prevalecer en las relaciones de Derecho Privado, preocupándose por organizar jurídicamente la vida privada de la comunidad internacional.

El Derecho Internacional Público esta dividido de la siguiente manera:

Las Divisiones Clásicas:

Una división clásica del Derecho Internacional Público es la que lo divide en tiempo de paz y en tiempo de guerra. Esta división proviene de hecho de que el Derecho Internacional Público es realmente muy diferente en una época y otra, porque sus normas y principios se aplican a realidades en efecto diferentes. Esta división, que aún en estos últimos años han conservado algunos autores, proviene de la que en la materia hizo por primera vez Hugo Groscio en su libro “De jure belli ac pacis”, o sea, del Derecho de la guerra y de la paz.

Otra igualmente clásica es la división del Derecho Internacional público en Derecho Internacional Público natural, ideal, y Derecho Internacional Público Positivo:

Derecho Internacional Público Natural:

Podemos definir a este Derecho como”el Derecho teórico, tal como lo concibe la razón, tal como debiera ser tomado en cuenta las mejores aspiraciones humanas y la convivencia de los Estados”.

Derecho Internacional Público Positivo:

Se puede considerar también como Derecho Efectivo o vigente, es el conjunto de reglas que se encuentran en vigor en la comunidad internacional en un momento determinado.

Las divisiones Modernas:

Según Antonio Sánchez de Bustamante (1934: 26-38) el Derecho Internacional Público se divide en:

Derecho Internacional Público Constitucional, que es aquel que se ocupa del nacimiento, formación y extinción de las personas jurídicas internacionales.

Derecho Internacional Público Administrativo, que es el que trata de las funciones de esta categoría, realizadas por dichas personas jurídicas.

Derecho Internacional Público Civil, es el que se refiere a ciertos actos e instituciones de carácter civil realizados por estas personas de Derecho Internacional.

Derecho Internacional Público Penal, que es el que se ocupa del estudio de las sanciones de este carácter aplicadas a dichos sujetos.

Derecho Internacional Público Procedimental, que es el que se ocupa del procedimiento que siguen los Estados en sus relaciones contenciosas o no, los organismos internacionales y los órganos judiciales de la comunidad internacional.

Otra división a considerar es la que lo divide:

En razón del elemento geográfico, donde se concibe que exista un Derecho Internacional Público Universal y un conjunto de Derechos Continentales o Regionales, en los cuales este mismo Derecho Universal, en vista de los intereses inmediatos y especiales que se ventilan en estos Continentes o Regiones, toma características particulares, no sólo en sus normas y principios sino también en sus instituciones.

Características del Derecho Internacional Público:

Regula las actividades del Estado en la comunidad internacional.

No tiene poder coactivo ni coercitivo, como todo derecho publico, actúa bajo la concepción del Ius Imperium.

El Derecho Internacional es una parte de las ciencias jurídicas, pero su esencia presenta ciertas características que derivan de la naturaleza del objeto al que se dirige: contempla el ser y el deber ser de la Sociedad Internacional.

  • Constituye un orden jurídico autónomo, tanto por sus fuentes como por sus destinatarios: Los Tratados, la costumbre y la acción normativa de las Organizaciones Internacionales, junto con los principios generales, son fuentes propias y en cierto modo exclusivas de este ordenamiento jurídico. Esta autonomía es evidente cuando se compara el Derecho Internacional con el sistema normativo de los derechos internos. En estos, la Ley tiene un valor omnipresente, de modo que es fuente común para todas sus ramas. Una pequeña modificación en las normas constitucionales puede dar al traste con muchas normas de rango inferior. En el orden jurídico internacional no hay un concepto equivalente al de la Ley. Desde el punto de vista de los destinatarios de las normas se observa que el Derecho Internacional Público es el único ordenamiento jurídico que se dirige a los Estados en sus relaciones mutuas. Por ello surge la posibilidad de que al regularse una materia de alcance internacional desde los derechos internos se produzcan resultados distintos (por ejemplo doble nacionalidad).

·        Es un derecho en desarrollo:Tiene un grado de positivación pequeño, aunque creciente. Hasta hace poco era un conjunto de normas en su mayor parte consuetudinarias. Hoy en día, sobre todo a partir de la época de las Naciones Unidas, el derecho escrito positivado es cuantitativamente más importante que el consuetudinario, por razón del impulso codificador. A pesar de este desarrollo el grado de positivación es pequeño comparado con la abundancia de normas de los derechos internos donde las relaciones sociales se regulan detalladamente.

  • En el Derecho Internacional el Estado no es sólo el destinatario de las normas sino su principal promotor: El Estado es el sujeto originario del sistema, actor que participa directamente en el proceso evolutivo del Derecho Internacional. Esto ocurre mediante la elaboración de tratados, creación de Organizaciones Internacionales y establecimiento de instancias jurisdiccionales. En el Derecho Internacional los Estados son, al mismo tiempo, los creadores y los destinatarios de las normas jurídicas. Por todo ello resulta que el Derecho Internacional tiene un grado de subjetivación mucho mas pronunciado que los ordenamientos internos.

·        Es un orden abierto, sujeto a evolución de manera constante: En consecuencia con los procesos de cambio que se producen en la sociedad internacional, el Derecho Internacional ha de evolucionar para tratar de dar respuesta a las necesidades sociales. El hecho de que la sociedad internacional se encuentre menos estructurada que las sociedades estatales explica que sus procesos evolutivos se manifiesten de modo más constante. El carácter evolutivo del Derecho Internacional puede contemplarse en el papel que desempeña la costumbre en el sistema de fuentes, en la elaboración de nuevas normas que tratan de recoger nuevas situaciones derivadas del avance tecnológico, de la preocupación por asegurar derechos del hombre…

·        Tiene sus propios medios de realización o de aplicación para lograr la eficacia de sus normas: Estos medios a veces se apoyan en los existentes en el derecho interno y otras son totalmente independientes.

·        Tiene un grado de relativismo: Quiere decirse con esto que a veces una determinada norma obliga a unos sujetos pero no a otros. Un tratado bilateral es en principio norma a seguir para los Estados parte en el mismo en sus relaciones mutuas y no para los demás. Por tanto, un sujeto de Derecho Internacional está obligado a seguir determinada conducta en un caso pero no en otro.

Fundamento

Los fundamentos de aplicabilidad del DIP se fundamentan en elementos racionales vivos que están contenidos en escuelas y teorías.

Escuelas:

  1. Teológicas: pretendió fundamentar el DIP en la idea religiosa pretendiendo subordinar al derecho en la moral y la religión. Critica: La norma jurídica es por naturaleza distinta a las normas morales y religiosas.
  2. Romana: Pretendió fundamentar al DIP en la base del Derecho de Gentes de la humanidad utilizando la figura del Ius Gentium. Critica: Total ausencia de una comunidad internacional y esto hacia prácticamente inexistente este derecho.
  3. Natural: Se fundamenta en la razón inmutable e inminente de la existencia de dios. Critica: ser demasiado abstracta e imprecisa.
  4. Positivista: Se fundamenta en usos y costumbres, tratados y convenciones. Se le acepta por que las grandes fuentes de producción del Derecho Internacional Publico son la costumbre y los tratados. Critica: Porque la estructuración de la escuela no se tomaron en cuenta principios generales del derecho que deben fundamentar esta teoría.

Podemos concluir que las escuelas mixtas, la escuela positiva será la que va a fundamentar desde el punto de vista al DIP.

Teorías:

  1. De la Nacionalidad: Defendida por el italiano Etalisnao Manccini. Basada en el principio de la nacionalidad y ella debe ser originaria de los Estados. Es un elemento para fundamentar al DIP y desarrollar una base teórica fundamental. Critica: Por lo abstracto del planteamiento, no hay una base y por lo tanto no se admite.
  2. Socialista: De Paúl Fauchile. Desde el punto de vista sociológico, se basa en el planteamiento de que el hombre es un ser social que tiende a relacionarse con todo el mundo y esta relación desde el punto de vista social pretende fundamentar el DIP. Critica: Carece del planteamiento jurídico dogmático que exige el derecho.
  3. De Justicia Internacional: De un venezolano llamado Daniel Guerra Iñiguez. Dice que si buscamos la posibilidad de que halla justicia internacional logramos un equilibrio, una igualdad en el nivel internacional y eso podría ser un elemento extraordinario para el Derecho Internacional. Critica: porque el planteamiento de justicia a nivel internacional le hace falta la coacción, y el DIP no lo tiene.
  4. Marxista: alemán llamado Kart Marx. Planteamiento socialista-político con elementos que el va a basar en la dialéctica y dijo que su tesis es materialista, no solo porque se basa en ideas sino también en hechos; es histórico porque viene de un planteamiento de mas allá del siglo XVI: y es dialéctico porque ella obliga al cambio en este caso a la sociedad lo cual pasa de ser primitiva a feudal a burguesa o socialista donde el Estado es el eje motor de esa sociedad. Critica: Por un planeamiento político y filosófico y no doctrinario desde el punto de vista del derecho que produjo el decrecimiento del hombre y un crecimiento extraordinario del Estado. Sin embargo el derecho internacional publico tiene la obligación de adoptar el resultado de esta teoría, ya que aun cuando se origino en el siglo XVI, es a comienzos del siglo XX cuando se impone el tratamiento de esta teoría, con una eficacia tal que logra unificar Rusia y 12 Republicas mas no obstante este control total del Estado se tradujo en atropellos y en detrimento del hombre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Relación con el derecho interno (posiciones existentes).

Las Fuentes del Derecho Internacional Público

Concepto de las fuentes del Derecho Internacional Público.Actualmente en la doctrina se destacan dos concepciones diferentes en cuanto a las fuentes del Derecho Internacional:

Concepción Positivista. Según esta doctrina, sustentada por Anzilotti la única fuente del Derecho internacional es el acuerdo de voluntades, ya sea bajo la forma expresa, como es el caso de los tratados internacionales y en forma tácita, en cuyo caso nos encontramos en presencia de la costumbre.

Concepción Objetivista. En lo referente a las fuentes del derecho de gente, la concepción objetivista se apoya esencialmente sobre la distinción entre las fuentes creadora y fuentes formales. Las primeras son las verdaderas fuentes del derecho; las segundas son los tratados y las costumbres, que no crea Derecho sino que son modo de constatación. Según Rousseau.

Clasificación de las Fuentes del Derecho Internacional Público.

Las fuentes del DIP, pueden dividirse en:Fuentes Principales, Directas o Autónomas.Las fuentes directas o materiales son aquellos factores de tipo social, político o económico que están aptos para crear o formar normas jurídicas internacionales por sí mismas aplicable a las relaciones de los Estados y demás sujetos del DIP, como es el caso de los tratados y las costumbres internacionales. Un ejemplo seria la creación de normas para combatir los secuestros y acciones guerrilleras en la zona fronteriza colombo – venezolana.

Fuentes Secundarias, Indirectas o heterónomas.Son aquellas que influyen en la aplicación y creación de las normas jurídicas, pero no son aptas de crearlas por sí solas, es decir, influye de manera especial en el procedimiento mediante el cual una norma es establecida

Enumeración de las fuentes según el articulo 38 del estatuto de la corte internacional de justicia.

Artículo 38

  1. La Corte, cuya función es decidir conforme al derecho internacional las controversias que le sean sometidas, deberá aplicar:
  2. las convenciones internacionales, sean generales o particulares, que establecen reglas expresamente reconocidas por los Estados litigantes;
  3. la costumbre internacional como prueba de una práctica generalmente aceptada como derecho;
  4. los principios generales de derecho reconocidos por las naciones civilizadas;
  5. las decisiones judiciales y las doctrinas de los publicistas de mayor competencia de las distintas naciones, como medio auxiliar para la determinación de las reglas de derecho, sin perjuicio de lo dispuesto en el Artículo 59.
  6. La presente disposición no restringe la facultad de la Corte para decidir un litigio ex aequo et bono, si las partes así lo convinieren.

* Nota:La Corte Internacional de Justicia es el órgano judicial principal de la Organización de las Naciones Unidas. Está encargada de decidir conforme al Derecho Internacional las controversias de orden jurídico entre Estados y de emitir opiniones consultivas respecto a cuestiones jurídicas que pueden serle sometidas por órganos o instituciones especializadas de la ONU.

– Las Costumbres Internacionales: Definición.Son las formas en que se manifiesta una comunidad, ya que están formadas por un conjunto de reglas que se revelan no sólo por la repetición de los actos acompañados de un sentimiento de obligatoriedad ante un mismo hecho, sino porque dados actos se realizan con el convencimiento de que se están cumpliendo ciertas obligaciones o se está ejerciendo un derecho.

Elementos.Los dos elementos fundamentales de las costumbres son:

Elemento objetivo: que se refiere al uso constante y uniforme, es decir, el uso constante de un acto que por ser una repetición, se fija y se convierte en un protocolo.

Elemento subjetivo: consiste en la conciencia que tienen los estados de actuar como jurídicamente obligados, es decir, que dicha práctica es obligatoria y se debe adecuar su conducta a la misma ya que está consciente de que está violando la misma.

– Los Principios Generales del Derecho; Son aquellos conceptos fundamentales que aparecen como el conjunto de ideas y creencias que forman el pensamiento jurídico de un pueblo, y que están formados por aquellos principios elementales de justicia y equidad que tienen aplicación universal. Entre dichos conceptos están la libertad, igualdad, certeza, seguridad jurídica, equidad y la relación como recurso para interpretar los textos y encontrar su verdadero sentido. Estos a su vez constituyen otra fuente indirecta porque en realidad no crean Derecho Internacional sino que consagran principios de Derecho ya establecidos y cuya consagración es producto de la aceptación que le ha dado la conciencia jurídica de la comunidad internacional en que vivimos. Sin embargo, hay que resaltar que los Principios Generales del Derecho son fuentes del Derecho Internacional únicamente cuando el juez, en presencia de una laguna legislativa tiene que aplicar los principios generales y reconocidos. Los principios del Derecho están constituidos por normas en las que se fundamenta su estructura, las cuales han sido partícipes en la historia del derecho internacional público. Estas normas o principios son llamados Ius Cogens, lo que Fermín Toro las define como: “Normas Jurídicas Internacionales admitidas universalmente e imperativas que se dirigen por el alto grado de generalización de los preceptos expresados en ellos y son fundamentales y rectores para todas las demás normas jurídicas internacionales”. Entre los principios que forman el Ius Cogens, se encuentran los siguientes:

Prohibición de recurrir a la amenaza o al uso de la guerra.

Obligación de arreglar las controversias por medios pacíficos.

No-intervención en los asuntos de la jurisdicción interna de los Estados.

Igualdad de derecho y libre determinación de los pueblos.

Igualdad soberana de los Estados.

Obligación de cumplir de buena fe las obligaciones contraidas.

Jurisprudencia Internacional o Decisiones Judiciales Esta fuente esta constituida por el conjunto de principios y normas establecidas en sentencias internacionales mas o menos uniformes, viniendo a formar parte del acervo jurídico internacional.El párrafo del Articulo 38 del Estatuto de la Corte Internacional Judicial establece:” 1. _ El tribunal, cuya función es decidir conforme al Derecho Internacional Publico las controversias que le sean sometidas deberán aplicar las Decisiones Judiciales y Las Doctrinas de los publicistas de mayor competencia de las distintas naciones como medio auxiliar para la determinación de las reglas de derecho sin prejuicio de lo dispuesto en el artículo 59″Por lo tanto una sentencia nunca podrá apoyarse sólo en una decisión judicial o en la doctrina, ya que dichas fuentes sólo podrán utilizarse como medios auxiliares que apoyen los tratados, la costumbre o los principios generales del Derecho.

En el marco del Derecho internacional, el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia enumera como fuentes a:

A su vez, resultan medios auxiliares para la determinación del Derecho internacional:

-La Doctrina.

La doctrina como fuente del Derecho Internacional se conoce como la opinión de los jurisconsultos y de las asociaciones especializadas. Puede ser de carácter filosófico, sociológico o histórico.El Instituto del Derecho Internacional en su proyecto de bases fundaentales de dicho Derecho establece en su artículo 18: “Los precedentes diplomáticos, las sentencias arbitrales, las decisiones de los tribunales nacionales en materia internacional, así como la opinión de los publicistas de autoridad, no tienen valor sino en cuanto ilustren, ya al Derecho existente, ya a los otros elementos arriba indicados a que deben recurrirse en ausencia de reglas jurídicas”.La doctrina se considera como fuente indirecta, por cuanto se debe recurrir a ella como complemento para los estudios de los diversos casos que se plantean. Su importancia radica en que las opiniones dadas por los jurisconsultos son de carácter desinteresado y la cultura jurídica de los jueces internacionales es la mejor guía para su aplicación. Sin embargo, no es de carácter obligatorio, pues es el resultado de especulaciones de particulares, por muy grande que sea el prestigio de los mismos.Sin importar el valor que se le quiera dar a la doctrina, es cierto que ha ejercido una gran influencia en las normas del ordenamiento jurídico.Manuel Simón Egaña establece tres fines esenciales de la doctrina:

Científico, que persigue el estudio de las normas del ordenamiento jurídico vigente y las sistematiza a la vez, así como también a los principios generales del derecho.

Un fin práctico, ofrece soluciones concretas donde la voluntad del legislador esté plasmada en las normas generales y se convierte en el principal auxiliar del abogado y del juez en el estudio de los casos que se presenten.

Un fin crítico, trata de mejorar cada vez más al derecho procurando un contenido más justo de las normas.

 

Las decisiones de los Organizaciones Internacionales.

De acuerdo con el articulo 38 des Estatuto de la Corte Interna de Justicia las relaciones de las organizaciones internacionales no se consideran fuentes auxiliares del DIP. Sin embargo, la doctrina admite que las resoluciones que contenga declaraciones que desarrollan principios jurídicos expresamente reconocidos en la Carta de la Organización de la Organización de las Naciones Unidas, y las resoluciones donde existan declaraciones que enuncien nuevos principios jurídicos internacionales o Principios de naturaleza ideológica que tenga la voluntad de crear Derecho y por lo tanto son fuente de Derecho Internacional.

Varias resoluciones que contienen declaraciones y decisiones que tiene un carácter declarativo o constitutivo y otras se consideran medios subsidiarios de la fuentes. Las resoluciones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas deben considerarse jurídicamente válidas, debido a que este tiene una función legislativa aun cuando se ha manifestado que no constituyen una autentica obligación jurídica. Se ha demostrado que la resoluciones y decisiones adoptadas por los citados órganos de las Naciones Unidas son actos mediante los cuales la conciencia jurídica de la mayoría de los Estados formulan en formulas dinámicas nuevos principios doctrinales que influyen en el desarrollo progresivo y la codificación del Derecho Internacional, en donde los principios de los Estados ejercen funciones legislativas internacional, tanto mediante la firma de los tratados multilaterales como mediante la opinión jurídica que emiten las organizaciones internacionales, que crean normas y generan principios doctrinales.Algunas resoluciones de la Asamblea General de la Naciones Unidas establecen obligaciones, aun cuando muchos Estados votaran en contra de ellas, mientras que otras solo son recomendaciones independientemente del número de votos a favor; otras adquieren un carácter especial debido a su vinculación estrecha con los artículos de la carta y los tratados internacionales.

Ejemplo: Resoluciones de la OPEP, resoluciones de la ALCA, resoluciones de la OEA, Unión Europea, etc.

Tratados internacionales

Un tratado internacional es un acuerdo escrito entre ciertos sujetos de Derecho internacional y que se encuentra regido por este, que puede constar de uno o varios instrumentos jurídicos conexos, y siendo indiferente su denominación. Como acuerdo implica siempre que sean, como mínimo, dos personas jurídicas internacionales quienes concluyan un tratado internacional. Por ejemplo los gobernantes de cada país se reúnen para ponerse de acuerdo con sus límites de países para no tener problemas con sus territorios. Lo más común es que tales acuerdos se realicen entre Estados, aunque pueden celebrarse entre Estados y organizaciones internacionales. Los primeros están regulados por la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados de 1969; los segundos, por la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados celebrados entre Estados y Organizaciones Internacionales de 1986.

Los acuerdos entre empresas públicas de un Estado y Estados no son tratados internacionales. La Corte Internacional de Justicia tuvo la oportunidad de pronunciarse acerca de esta cuestión en el caso “Anglo-Iranian Oil” (1952). Irán había firmado un acuerdo con la empresa “Anglo-Iranian Oil” para la explotación de los recursos petrolíferos. Este acuerdo tenía dos caras: era un acuerdo de concesión y al mismo tiempo tenía la naturaleza de un Tratado entre Irán y el Reino Unido. Esta tesis no fue aceptada por la Corte Internacional de Justicia porque los Tratados internacionales solo pueden tener lugar entre estados y porque los acuerdos con empresas se rigen por las normas del Derecho internacional privado.

Los Tratados internacionales deben realizarse por escrito aunque pueden ser verbales. En este último caso no se regirían por la Convención de Viena de 1969.

Su denominación es indiferente pues, si se dan las condiciones anteriores, nos encontramos ante un Tratado internacional independientemente del nombre que reciba.

Tipos

  • Según la materia, pueden ser: Tratados comerciales, políticos, culturales, humanitarios, sobre derechos humanos, o de otra índole.
  • Según el tipo de obligaciones creadas diferenciamos entre: Tratados-ley y Tratados-contrato. Los primeros establecen normas de aplicación general que jurídicamente se encuentran en un pedestal superior a las leyes internas de los países firmantes, los segundos suponen un intercambio de prestaciones entre partes contratantes. Esta distinción está bastante superada pues ambas particularidades se funden.
  • Por la índole de los sujetos participantes, distinguimos: Tratados entre Estados, entre Estados y Organizaciones internacionales, y entre Organizaciones internacionales.
  • Por su duración: se diferencian entre Tratados de duración determinada y Tratados de duración indeterminada.
  • Según la posibilidad de hacerse parte sin haber tomado parte en su negociación: Tratados abiertos y cerrados. Estos últimos no admiten nuevos miembros, por lo que su admisión implica la celebración de un nuevo tratado.
  • Por su forma de conclusión, podemos encontrar: Tratados concluidos de forma solemne y Tratados concluidos de forma simplificada que luego son enviados por el poder ejecutivo al poder legislativo para opinión y aceptación. Así entonces las naciones intercambian ideas y objetivos comunes de interés para ambos.

Formalidades de celebración

·        Negociación

Para ponerse de acuerdo en el texto a tratar un requisito indispensable es la negociación. Se considera que son Estados negociadores aquellos que participan en la elaboración y adopción del texto. En el derecho español, el inicio del Tratado corresponde al Gobierno Central, ni el Jefe del Estado, ni las Cortes, ni las Comunidades autónomas pueden forzar un tratado, pero pueden incitar al Gobierno para que lo haga. Para la consecución de estos fines, el Ministro de Asuntos Exteriores pedirá al Consejo de Ministros la obtención de la plenipotencia (poderes absolutos). Dicho Ministro depositará esos poderes en representantes del Estado, que son quienes representarán al país en la negociación.

La fase de negociación es la más larga, puede durar varios años realizar un texto definitivo que satisfaga a las partes. Durante esta fase deben determinarse el objeto, fin y contenido del tratado, y también la redacción del mismo, sobre todo en los tratados entre estados que hablen lenguas diferentes.

·        Adopción del texto

Tras esta fase se pasa a la adopción del texto. Adoptar significa consentir que todos los participantes se pongan de acuerdo en su redacción definitiva. Anteriormente era necesario el voto favorable de todos los Estados negociadores. Esto sigue vigente en los Tratados bilaterales. Con la proliferación de los Tratados internacionales multilaterales se pasó al sistema de mayorías (art. 9 de la Convención de Viena de 1969). Este artículo establece la práctica general del voto favorable y unánime pero se trata de una práctica residual. Mayoritariamente se aplica su punto segundo que establece que la adopción del texto se hará por una mayoría de dos tercios de los Estados presentes y votantes a no ser que los Estados decidan para poder realizarse a cabo.

“Artículo 9. Adopción del texto. 1. La adopción del texto de un tratado se efectuará por consentimiento de todos los Estados participantes en su elaboración, salvo lo dispuesto en el párrafo 2.

  1. La adopción del texto de un tratado en una conferencia internacional se efectuará por mayoría de dos tercios de los Estados presentes y votantes, a menos que esos Estados decidan por igual mayoría aplicar una regla diferente.”

* Autenticación

La siguiente fase es la de autenticación. Este acuerdo queda fijado de manera solemne como el contenido definitivo auténtico e inalterable del tratado. Según el artículo 10 de la Convención de Viena de 1969 la autenticación se hará de modo previsto por la Convención o por otro acuerdo de los Estados. En general se utiliza la firma ad referéndum, la firma o la rúbrica. Esto no obliga a cumplir con el Tratado. En países como España la autenticación se produce por la firma del Rey.

“Artículo 10. Autenticación del texto. El texto de un tratado quedara establecido como auténtico y definitivo

  1. a) mediante el procedimiento que se prescriba en él o que convengan los Estados que hayan participado en su elaboración; o
  2. b) a falta de tal procedimiento, mediante la firma, la firma “ad referéndum” o la rúbrica puesta por los representantes de esos Estados en el texto del tratado o en el acta final de la conferencia en la que figure el texto.”

* Prestación del consentimiento

La fase final es la de prestación del consentimiento. Los Estados participantes deciden en esta fase si quieren ser parte o no del Tratado. Si aceptan se someten al Tratado. Los que no aceptan no quedan obligados.

En la práctica esta prestación del consentimiento se realiza bien de forma solemne, bien de forma simplificada.

De forma solemne o formal

Esta vía se utiliza en los casos en los que debido a la importancia de la materia se exige solemnidad en la forma de prestación del consentimiento. Esta solemnidad se exige a través de la ratificación. El significado de este término ha ido evolucionando. Tradicionalmente era un acto del soberano confirmando un Tratado celebrado por un mandatario o representante del soberano.

A partir del siglo XIX (constitucionalismo moderno) la ratificación se configuró como un mecanismo de control del poder legislativo sobre el poder ejecutivo. De este modo el gobierno no puede obligarse con otros Estados en relación a determinadas materias sin la autorización del legislativo.

De forma simplificada

Los acuerdos en forma simplificada -agreements o notas reversales– son acuerdos internacionales cuyo proceso de conclusión incluye solamente una etapa de negociación y la firma, materializándose comúnmente en varios instrumentos.

Órganos competentes para la celebración

Tiene competencia para celebrar Tratados internacionales los representantes de los Estados con plenos poderes (art. 7 de la Convención de Viena de 1969). Sin embargo hay determinados cargos estatales que tienen facultades para celebrar todos estos actos sin que sea necesario que tenga un poder del Estado específico pues el Derecho internacional les confiere facultades en virtud de sus funciones. Estos son el Jefe de Estado, el Jefe de Gobierno y el Ministro de Asuntos Exteriores. Los Jefes de Misión Diplomática (embajadores) también tienen determinadas competencias (negociación y adopción), previa resolución autoritativa específica, lo que en la práctica resolutiva se llama extensión de plenos poderes para la firma.

Las organizaciones internacionales también tienen capacidad para celebrar tratados internacionales, se rigen por las normas de la Convención de Viena de 1986, pero esta capacidad depende de lo establecido en sus cartas fundacionales o estatutos.

Por lo tanto un país que quiera exportar necesita la suficiente preparación y competencia para hacer un tratado.

Vigencia de los tratados

Los tratados internacionales obligan a los sujetos partes desde su entrada en vigor definitiva o provisional y deben ser cumplidos por ellos de buena fe (Pacta sunt servanda.)
En principio los Tratados comprometen a las partes que libremente lo han concluido (res inter alios acta).
Los Tratados no sólo obligan a lo expresamente acordado en ellos, sino también a todo lo que se desprende de los principios de justicia, equidad y buena fe.
Los Tratados se celebran para ser ejecutados y su ejecución requiere su aplicación por los tribunales nacionales, sobre todo cuando se estipulan derechos y obligaciones para los individuos.
Como señala Daniel Guerra Iñiguez, el tratado genera derechos y obligaciones internacionales, pues se trata de un compromiso internacional que tiene una naturaleza jurídica especial, pues habiendo cumplido el proceso constitucional establecido por cada Estado para la formación de sus leyes, se transforma en una ley especial y es oponible a todos los habitantes de aquel Estado sean nacionales o extranjeros.
Pero la fuerza vinculante del Tratado no sólo queda ahí, sino que además, como muchos autores sostienen, éste puede prevalecer inclusive sobre las Constituciones de los Estados firmantes.
Conociendo, entonces, la naturaleza jurídica del tratado y su poder vinculante, nos preguntamos, ¿cuál es la validez temporal del tratado?, ¿Cuándo entra en vigencia un tratado?, ¿Qué sucede si el tiempo de vigencia no está delimitado en el tratado?, ¿Qué sucede con un tratado firmado por un Estado si éste desaparece o es absorbido por otro? Todas estas interrogantes son valederas y tratarán de ser desarrolladas en este trabajo.

Entrada en vigor de un tratado.

La entrada en vigor de un tratado es el nacimiento al Derecho Positivo, y por tanto su naturaleza vinculante se desarrolla y se aplica a las partes. Además, marca su obligatoriedad jurídica internacional y el deber de las partes de aplicarlo.
Hans Kelsen señala que, la fuerza obligatoria de la convención o de la validez de la norma coincide con la terminación del procedimiento negociador. En el momento en que la convención queda concluida, la norma entra en vigor y la convención adquiere fuerza obligatoria. Esa fuerza obligatoria se manifiesta en el hecho de que las partes negociadoras no pueden liberarse unilateralmente de las obligaciones creadas por la convención, y en caso de existir modificaciones, deberán ser hechas de acuerdo al procedimiento prescrito por el orden jurídico. Esto supone que la norma creada por el consentimiento de las partes se encuentra en vigor.
Cesáreo Gutiérrez Espada, en su obra Derecho Internacional Público, señala que:
“(…) Para el Derecho Internacional, la entrada en vigor, por tanto exige de las partes en el trato su cumplimiento. De ahí que los Estados, sabedores de esa norma, deben acompasar los requisitos internos que determinan la válida aplicación del tratado por los órganos del Estado a la fecha de su entrada en vigor en el plano internacional; de otro modo, se correría el riesgo de incurrir en la comisión de un hecho ilícito internacional.”
Por tanto, el principio básico que opera en estos casos es que el derecho internacional público permite que el derecho constitucional de cada Estado solucione los problemas derivados de la aplicación, por parte de sus tribunales, de las normas del derecho internacional y de las normas que incluye un tratado. En ese caso, ningún Estado podrá invocar las disposiciones internas de su legislación como justificación de incumplimiento de un Tratado, pero lo que sí conserva es la libertad para elegir los medios de ejecución que se consideren pertinentes.
El Artículo 24 del Convenio de Viena de 1969, claramente señala que: “(…) un tratado entrará en vigor de la manera y en la fecha que en el se disponga o que acuerden los Estados negociadores”. En caso de que no se señale la fecha, el tratado entrará en vigencia tan pronto como haya constancia del consentimiento de todos los Estados negociadores en obligarse por el tratado.
Sin embargo, a pesar que la entrada en vigor está íntimamente relacionada con la constancia del consentimiento de los negociadores, no siempre el consentimiento se verifica de la misma manera en todos los tratados, pues dependerá mucho del tipo de tratado, así la manifestación del consentimiento será diferente tanto en los tratados bilaterales como en los multilaterales, así:

  1. Tratados Bilaterales.- Por lo general la entrada en “vigor– perfeccionamiento” del consentimiento, en este tipo de tratados, se verifica sin dificultades entre los negociantes, es decir depende del consentimiento mutuo.
  2. Tratados Multilaterales restringidos.- La entrada en vigor (al igual que en los tratados bilaterales) depende de la manifestación del consentimiento de todos los Estados negociadores.
  3. Tratados Multilaterales Generales.- En este tipo de tratados, es difícil que la entrada en vigor sea inmediata, pues no se verificará el consentimiento inmediato de todos los países u organizaciones internacionales negociadoras. Generalmente este tipo de tratados contiene cláusulas específicas en las que se regula su entrada en vigor, la misma que está supeditada a que un número determinado de Estados u Organizaciones Internacionales hayan depositado los instrumentos en los que se expresa su consentimiento al convenio o tratado. Así, por ejemplo la Convención de las Naciones Unidas sobre Derecho del Mar de 1982 exige el depósito de sesenta instrumentos de ratificación o de adhesión para que se produzca su entrada en vigor, señal inequívoca de que en este caso los negociadores han subordinado la entrada en vigor de este texto a una extensa aceptación del mismo.
    Por otra parte, generalmente la “entrada en vigor” del tratado se dilata un tiempo más, (el mismo que está determinado en el tratado) a partir de la fecha del depósito del instrumento crítico, por ejemplo: 30 días después, como se señala en el Convenio de Viena de 1969. Adicionalmente la entrada en vigor se puede dilatar aun más y complicarse cuando alguno de los instrumentos depositados para dar lugar a la entrada en vigor general del tratado va acompañado de reservas.
    El Convenio de Viena en su Artículo 24, inciso 3ero, establece que cuando el consentimiento en obligarse por un tratado se haga constar en una fecha posterior a la entrada en vigor de dicho contrato, éste entrará en vigor con relación a ese Estado en dicha fecha, a menos que el tratado disponga otra cosa. Este inciso expresa la primacía de lo convenido por los negociadores.

Por otra parte, para asegurar la eficacia del tratado, en las cláusulas de entrada en vigor se puede exigir requisitos adicionales a los del número de Estados u Organismos Internacionales requeridos para su entrada en vigor o el tiempo que transcurrirá para hacer efectiva la vigencia.
En consecuencia, en los tratados bilaterales y en los multilaterales restringidos existe una mayor tendencia a que la entrada en vigor se produzca simultáneamente para todos los Estados negociadores, aproximando además la fecha de manifestación del consentimiento con la entrada en vigor.
Al contrario en los tratados multilaterales generales la entrada en vigor puede producirse en momentos temporalmente diferentes que dependen de cada uno de los Estados negociadores, ya que el consentimiento de cada uno ellos se manifestará en momentos diversos. Esto no significa que no se deriven consecuencias jurídicas para los primeros Estados que manifiesten su consentimiento en obligarse, ya que tendrán que abstenerse de actos en virtud de los cuales se pueda frustrar el objeto y el fin del tratado en cuestión mientras el tratado entre en vigor regularmente o el Estado mantenga la intención de ser parte del mismo.

La modificación de los Tratados

Dos o más Estados Partes en un Tratado multilateral podrán modificarlo concluyendo otro que reglamente sus relaciones mutuas. Se trata de la creación de un régimen especial que estará sometido a las rigurosas condiciones siguientes:

  • Que esté prevista en el propio Tratado.
  • Que sin estar prohibida por el propio Tratado:
    • No afecte a los derechos u obligaciones de las demás Partes.
    • No sea incompatible con el objeto y el fin del Tratado.
  • Que las partes interesadas notifiquen a las demás partes la intención de celebrar el Acuerdo y la modificación del Tratado que en tal acuerdo se disponga.

La suspensión de los Tratados

Por su naturaleza, la suspensión es de orden temporal. El Tratado durante un cierto tiempo deja de producir efectos jurídicos, pero permanece en vigor. En esto se diferencia claramente de la extinción. Es incorrecto hablar de una extinción temporal, pues el Tratado permanece válido y lo que ocurre es una suspensión temporal de alguno o de todos sus efectos y entre todas o alguna de sus Partes.

Según la Convención de Viena, la suspensión se puede presentar sola o como una alternativa a la terminación:

  • Casos de suspensión simple
    • Cuando el tratado así lo prevea.
    • Cuando todas las partes lo consientan, previa consulta con los demás Estados Contratantes.
    • Por medio de un acuerdo entre dos o más Partes, siempre que esté previsto en el Tratado o no esté prohibido por él.
    • Como consecuencia de un acuerdo sobre la misma materia. Para que el tratado originario o primero quede suspendido es necesario que se desprenda así del Tratado posterior o conste de otro modo.
    • Por Guerra. La guerra puede suspender también la aplicación de los Tratados, en las condiciones señaladas para el cambio fundamental en las circunstancias o la imposibilidad temporal de cumplimiento.
    • Por estado de necesidad. En estado de necesidad, en las condiciones señaladas para la imposibilidad temporal de cumplimiento.
  • Casos en que la suspensión se presenta como una alternativa a la terminación
    • Cuando haya habido una violación grave por una de las Partes. En estos casos se puede pedir la suspensión total o parcial.
    • Por la imposibilidad temporal de cumplimiento.
    • En los casos de haber sobrevenido un cambio fundamental de circunstancias.

Nulidad

Los tratados son nulos:

* Por la inhabilidad de los contratantes.

* Por la falta de su consentimiento mutuo, suficientemente declarado.

* Por la omisión de los requisitos que exige la Constitución del Estado.

* Por lesión enorme, que entre Estados no puede ser sino la que envuelve poco menos de una ruina completa.

* Por la iniquidad o torpeza del objeto.
Cuestiones comunes a todos los supuestos

Podemos afirmar que cuando se dan los supuestos de nulidad, suspensión o terminación de un Tratado, el Tratado o las obligaciones dimanantes de él han entrado en crisis. En estos casos la economía del Tratado se resiente y las relaciones entre los Estados Partes quedan, de una cierta manera, afectadas. La gravedad que esta situación encierra hizo que al codificarse en Viena el Derecho de los Tratados se hayan puesto una serie de trabas para disminuir, en la medida de lo posible, los efectos que la nulidad, anulabilidad, suspensión y terminación puedan acarrerar. Estas limitaciones están contenidas en los arts. 42 a 45 CV.

Causas de nulidad de los Tratados

En el régimen de la Convención de Viena de 1969 sobre el Derecho de los Tratados se puede distinguir entre causas de nulidad absoluta, en las que no cabe la confirmación o convalidación del tratado nulo y causas de nulidad relativa o anulabilidad, respecto de las que es posible esa confirmación o convalidación.

–        La nulidad absoluta

La nulidad absoluta se da en los siguientes casos:

  • Cuando el consentimiento en obligarse ha sido conseguido por coacción (art. 51 CV).
  • Cuando la celebración del Tratado se ha conseguido por la amenaza o el uso de la fuerza, con violación de los principios del DI contenidos en la Carta de las NU (art. 52 CV).
  • Cuando el Tratado en el momento de su celebración esté en oposición a una norma imperativa (ius cogens) del Derecho Internacional General (art. 53 CV). Este mismo artículo, en su párrafo segundo, define la norma de ius cogens del siguiente modo: “Para los efectos de la presente Convención, una norma imperativa de derecho internacional general es una norma aceptada y reconocida por la comunidad internacional de Estados en su conjunto como norma que no admite acuerdo en contrario y que sólo puede ser modificada por una norma ulterior de derecho internacional general que tenga el mismo carácter”

–        La nulidad relativa o anulabilidad

La nulidad relativa o anulabilidad supone la existencia de una causa de nulidad del Tratado, pero respecto del que cabe la posibilidad que se vea convalidado por un acuerdo expreso entre las partes o por un comportamiento tal que equivalga a una aquiescencia.

Las causas de nulidad relativa son las siguientes:

  • La manifestación del consentimiento en violación manifiesta de una norma de importancia fundamental del Derecho interno relativa a la competencia para celebrar Tratados.
  • Cuando el representante del Estado tenía una restricción específica de sus poderes para manifestar el consentimiento del Estado.
  • En caso de error sobre una situación que sea base esencial del consentimiento, siempre que el Estado que lo alega no contribuyera con su conducta al error o las circunstancias fueran tan evidentes que estuviera advertido de él.
  • En los casos de dolo, entendiéndose por tal el que deriva de una conducta fraudulenta de otro Estado negociador.
  • En los casos de corrupción del representante de un Estado, efectuada directa o indirectamente por otro Estado negociador.

Depósito

La figura del depósito apareció con los Tratados multilaterales, sobre todo a partir del siglo XIX. Con anterioridad al siglo XX, tiempo en el que la mayoría de los tratados era bilaterales, no se hacía necesario un depositario pues, cuando se celebraba un tratado entre dos Estados, éstos intercambiaban, y lo siguen haciendo, los instrumentos adecuados para su eventual ratificación posterior. El gobierno de turno, luego de aprobación del legislativo. De esta manera se inicia la vigencia de la aplicación del tratado bilateral. Además para ya ser un depositario debe tener la aprobación de los estados.

Tradicionalmente, el depositario de los instrumentos de ratificación, aceptación o adhesión de un tratado multilateral era el gobierno del Estado que hubiera actuado como sede de la conferencia internacional en la que el instrumento hubiere sido negociado. Con la aparición de organismos internacionales que auspiciaban o de otra forma patrocinaban la realización de conferencias internacionales en que se adoptaban textos de convenciones multilaterales, fue imponiéndose la práctica de designar a la organización o a su funcionario administrativo más importante como depositario. La Convención de Viena no hizo más que recoger esa práctica, y en su artículo 76 establece que el depositario puede ser uno o más Estados, una organización internacional o el principal funcionario administrativo de dicha organización. En los tratados que se celebran bajo los auspicios de Naciones Unidas, es normalmente el Recetario General quien actúa como depositario.

El registro de los tratados respondió, en la era de la Sociedad de Naciones, a la preocupación del Presidente Wilson por los efectos nocivos de la diplomacia secreta: los tratados debían registrarse y ser públicos. El art. 18 del Pacto establecía la obligación y sancionaba su incumplimiento: no tendría el tratado fuerza obligatoria hasta ser registrado. La Carta de la ONU se impone a los Estados Miembros idéntica obligación, aunque su incumplimiento sólo impide hace valer el tratado ante cualquier órgano de la ONU.

Según la Convención de Viena:

Depositarios de los tratados. 1. La designación del depositario de un tratado podrá efectuarse por los Estados negociadores en el tratado mismo o de otro modo. El depositario podrá ser uno o más Estados, una organización internacional o el principal funcionario administrativo de tal organización. 2. Las funciones del depositario de un tratado son de Carácter internacional y el depositario está obligado a actuar imparcialmente en el desempeño de ellas. En particular, el hecho de que un tratado no haya entrado en vigor entre algunas de las partes o de que haya surgido una discrepancia entre un Estado y un depositario acerca del desempeño de las funciones de éste no afectará a esa obligación del depositario.

Funciones de los depositarios.

1. Salvo que el tratado disponga o los Estados contratantes convengan otra cosa al respecto, las funciones del depositario comprenden en particular las siguientes:

a) custodiar el texto original del tratado y los plenos poderes que se le hayan remitido:

b) extender copias certificadas conformes del texto original y preparar todos los demás textos del tratado en otros idiomas que puedan requerirse en virtud del tratado y transmitirlos a las partes en el tratado y a los Estados facultados para llegar a serlo;

c) recibir las firmas del tratado v recibir y custodiar los instrumentos, notificaciones y comunicaciones relativos a éste;

d) examinar si una firma, un instrumento o una notificación o comunicación relativos al tratado están en debida forma y, de ser necesario, señalar el caso a la atención del Estado de que se trate;

e) informar a las partes en el tratado y a los Estados facultados para llegar a serlo de los actos, notificaciones y comunicaciones relativos al tratado;

f) informar a los Estados facultados para llegar a ser partes en el tratado de la fecha en que se ha recibido o depositado el número de firmas o de instrumentos de ratificación, aceptación aprobación o adhesión necesario para la entrada en rigor del tratado;

g) registrar el tratado en la Secretaría de las Naciones Unidas;

h) desempeñar las funciones especificadas en otras disposiciones de la presente Convención.

2. De surgir alguna discrepancia entre un Estado y el depositario acerca del desempeño de las funciones de éste, el depositario señalará la cuestión a la atención de los Estados signatarios y de los Estados contratantes o, si corresponde, del órgano competente de la organización internacional interesada.

Notificaciones y comunicaciones. Salvo cuando el tratado o la presente Convención disponga otra cosa al respecto, una notificación o comunicación que debe hacer cualquier Estado en virtud de la presente Convención:

a) deberá ser transmitida. si no hay depositario, directamente a los Estados a que esté destinada, o, si ha y depositario. a éste;

b) sólo se entenderá que ha quedado hecha por el Estado de que se trate cuando haya sido recibida por el Estado al que fue transmitida. o, en su caso, por el depositario;

c) si ha sido transmitida a un depositario. sólo se entenderá que ha sido recibida por el Estado al que estaba destinada cuando éste haya recibido dcl depositario la información prevista en el apartado el del párrafo 1 del artículo 77.

Registro y publicación de los tratados.

1. Los tratados, después de su entrada en vigor, se transmitirán a la Secretaria de las Naciones Unidas para su registro o archivo e inscripción, según el caso, y para su publicación.

2. La designación de un depositario constituirá la autorización para que éste realice los actos previstos en el párrafo; precedente.

Registro

Según el art. 102 de la Carta de las N.U. los tratados y acuerdos internacionales en los que los miembros de las N.U. sean parte deberán ser registrados en la Secretaria de la Organización y publicados por ésta «a la mayor brevedad posible». El art. 80.1 de la CV formula esta obligación con carácter general, bien que modulándola, como un deber de transmisión para los Estados parte o para el depositario, si ha sido previsto en el tratado. El antecedente de estas disposiciones hay que verlo en el art. 18 del Pacto de la Sociedad de las Naciones que imponía igual obligación.

-La regla se sitúa estrictamente en el plano del Derecho convencional y responde a una idea que en los tiempos de la S. de las N. gozó de gran predicamento. Si los Pactos secretos entre Potencias fueron causa del conflicto bélico, era necesario hacer que los tratados internacionales fueran siempre públicos.

No existe norma alguna del Derecho internacional general que condicione la validez de un acuerdo internacional a su publicación. Si tal prohibición existiera es obra del Derecho convencional, y, en efecto, en su primera literalidad, el Pacto sancionaba con la nulidad la falta de publicidad del acuerdo. De modo más prudente el art. 102 de la Carta se limita a restringir su eficacia puesto que tal carencia sólo tiene como consecuencia la imposibilidad de invocarlo ante cualquier órgano de las N.U.

La CV silencia por completo este aspecto y se limita a imponer un deber de comunicación a la Secretaria de las N.U. «una vez que haya entrado en vigor.

-El Artículo 102 de la “Carta de las Naciones Unidas” dispone que los Estados Miembros registren en las Naciones Unidas todo acuerdo internacional que concierten. Esto se hace ante la Oficina de Asuntos Jurídicos, la cual es responsable del registro, depósito y la publicación de los tratados y las convenciones. La Oficina también se encarga de publicar en inglés y francés la serie titulada UN Treaties Series óRecueil des Traités, donde se encuentra el texto de más de 30 000 tratados y medidas conexas. También en inglés y francés se publica un volumen titulado Multilateral Treaties Deposited with the Secretary-General o Traités Multilateraux déposés auprès du Secrétaire Général donde se enuncian 486 tratados multilaterales depositados por los Estados Miembros.

Efectos

Uno de los problemas específicos es el de los efectos de los Tratados ratione personae. Aquí se trata de saber cuales son los sujetos internacionales respecto de los que surten sus efectos los Tratados, es decir, si sólo tienen eficacia respecto a las partes en el mismo o si crean derechos u obligaciones para Estados terceros al Tratado.

Efectos de los Tratados Internacionales: entre las partes

Los Tratados producen plenos efectos entre las Partes y solo estas pueden limitarlos mediante una estipulación en el propio Tratado o por medio de reservas.

– Obligaciones y derechos respecto a terceros Estados, producidos por los Tratados

Otro problema es el relativo a si los Tratados pueden producir obligaciones y derechos respecto a terceros Estados, (estos son aquellos que no intervienen en un Tratado). Hay que señalar que como regla general (que está formulada en el artículo 34 de la Convención de Viena) -un Tratado no crea obligaciones ni derechos para un tercer Estado sin su consentimiento-, no obstante este principio admite las siguientes excepciones:

+ Tratados que establecen obligaciones para terceros Estados

La doctrina anterior ha pasado al Artículo 35 del Convenio de Viena, que exige como condiciones: 1o) que las partes en el Tratado tengan la intención de crear una obligación para el tercer Estado y 2o) que el tercer Estado acepte de forma expresa y por escrito la obligación. Como puede verse, en la Convención se han tomado las cautelas suficientes para evitar cualquier inseguridad.

+ Tratados que crean derechos en favor de terceros Estados

En el Convenio de Viena se puso las siguientes condiciones: 1o) que exista la disposición de Tratado, 2o) que los Estados Partes hayan tenido intención de delegar un derecho a un tercer Estado/s, 3o) que el tercer Estado asienta el beneficio concedido, no hace falta que sea expreso como en las obligaciones y 4o) que el Tercer Estado cumpla las condiciones necesarias que el Tratado estima oportunas para desarrollar su derecho. En ambos casos estos efectos sólo se producen si existe consentimiento por parte del tercero. La diferencia entre los dos apartados anteriores está en que las obligaciones han de aceptarse expresamente, por escrito y en los tratados que crean derechos basta con la aceptación tácita (no es necesario que conste por escrito).

+ Los Tratados como origen de la costumbre

Es posible que a través de los Tratados se creen costumbres internacionales, según la Convención de Viena es posible que los efectos de los Tratados entre las Partes y respecto de Terceros pudieran servir de pretexto para negar la validez de ciertas costumbres, por lo que la Conferencia de Viena incluyó así el artículo 38 a tenor de los siguiente: ―lo dispuesto en los artículos 34 a 37 no impedirá que una norma enunciada en un tratado llegue a ser obligatoria para un tercer Estado como norma consuetudinaria de Derecho Internacional reconocida como tal.

+ Referencia a la cláusula de Nación más favorecida

Dicha cláusula -es una institución mediante la cual el Estado que la otorga se obliga a extender al Estado beneficiario de la misma todas las ventajas que concedió o concederá en el futuro a un tercer Estado (el llamado más favorecido) en los mismos términos que a este último y sin que sea preciso ningún nuevo acuerdo para ello-. Dicha cláusula tiene un contenido variable y relativo, ya que el beneficio concedido depende de los que se hayan concedido al Estado más favorecido. Hoy en día a adquirido una importancia excepcional (ej: Acuerdo de Tarifas Aduaneras y Comercio).

– Tratados con efectos erga omnes

Son tratados que son concluidos por un número de estados pero que sus efectos deben cumplirse por todos los estados. Un ejemplo son los tratados fronterizos. Se tratan de tratados bilaterales pero que deben ser respetados por todos los estados.

Extinción

Los tratados se extinguen:

* Por el vencimiento del plazo estipulado, a menos que las partes consientan, de común acuerdo en prorrogarlo.

* Por la llegada de la condición resolutoria.

* Por la imposibilidad de su ejecución.

* Por la renuncia de un Estado a los privilegios que le acuerda un pacto.

* Por el consentimiento reciproco de los Estados que los subscriben; si el consentimiento ha sido a base de su celebración, es indudable que las partes ejercen un derecho perfecto al ponerle fin.

* Por la denuncia que de él haga una de las partes contratantes, de acuerdo con lo establecido en el contrato.

* Por haberse cumplido el objeto que se tuvo en vista al celebrarlos.

* Por la extinción de una de las partes que lo subscribieron.

Derecho internacional del ambiente

El Derecho Internacional del Medio Ambiente es la más nueva rama del Derecho Internacional Público de donde emergen los derechos y obligaciones de los sujetos internacionales con respecto a los principios y normas organizados por los estados para proteger el medio ambiente (1).

Una definición positivista similar a la que conocemos del Derecho en general y que asegura el Derecho ambiental nos la da Charles Alexander Kiss (2). Charles la califica de rama “del derecho internacional que comprende aquellas normas jurídicas internacionales cuyo propósito es proteger el medio ambiente y que tiene por objetivo la protección de la biosfera de un deterioro mayor que podría poner en peligro su funcionamiento presente y futuro.” Conforme a esta definición, la protección del medio ambiente, en general, y la biosfera, en particular, es el propósito y objetivo del Derecho internacional del medio ambiente.

Por su parte, Agustina Jaimes Rodríguez ve en el Derecho Internacional Ambiental una escuela de pensamiento jurídico que integran los Estados para crear normas reguladoras de conductas que conserven “el medio ambiente y el equilibrio de los ecosistemas para las futuras generaciones” (3).
Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados

La Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados fue suscrita en Viena (Austria) el 23 de mayo de 1969 y entró en vigencia 27 de enero de 1980.

Fue elaborada por una conferencia internacional reunida en Viena, sobre la base de un proyecto preparado, durante más de quince años de trabajo, por la Comisión de Derecho internacional de las Naciones Unidas. Su objetivo fue codificar el derecho internacional consuetudinario de los tratados y, además, desarrollarlo progresivamente, también ius cogens.

El artículo segundo de dicha Convención define al tratado como un

acuerdo internacional celebrado por escrito entre Estados y regido por el derecho internacional, ya conste en un instrumento único o en dos o más instrumentos conexos y cualquiera que sea su denominación particular.

Por tanto, sus disposiciones son aplicables sólo a tratados por escrito entre Estados; quedan excluidos de la definición antes descrita, aquellos que no constan por escrito y los acuerdos entre un Estado y otros sujetos de derecho internacional (como las organizaciones internacionales) o entre esos otros sujetos de derecho internacional. No obstante, la misma Convención precisa que el hecho que no se aplique en tales casos, no afecta el valor jurídico de tales acuerdos, la aplicación a los mismos de cualquiera de las normas enunciadas en ella a que estuvieren sometidos en virtud del derecho internacional independientemente de la Convención y la aplicación de la Convención a las relaciones de los Estados entre sí en virtud de acuerdos internacionales en los que fueren asimismo partes otros sujetos de derecho internacional.

La Convención, en cuanto tal no posee efecto retroactivo, pues sólo se aplica a los tratados celebrados después de su entrada en vigor y no a los celebrados con anterioridad (sin perjuicio de la aplicación de cualesquiera normas enunciadas en ella a las que estén sometidos los tratados en virtud del derecho internacional independientemente de la Convención). Cuando las Naciones Unidas firmaron la Convención de Viena previeron que era importante hacer valer los derechos que contiene, por lo que en varios artículos difusos (es decir que no hay un capítulo que los contenga en orden), establecen las acciones, los recursos ante juez o árbitro.

Órganos de política exterior

Política exterior

También puede ser definida como una política ejercida por el Estado en función de los intereses nacionales con respecto a las relaciones con los demás países. La política exterior, desde esta perspectiva, el estado es considerado como el actor principal y básico de las relaciones internacionales y las decisiones son tomadas generalmente por la rama ejecutiva del gobierno que incluyen, el jefe de estado (por ejemplo un presidente) o la cabeza de gobierno (por ejemplo un primer ministro), el gabinete o el vice-presidente.

Debido a que el análisis de la política exterior implica tanto el estudio de la política internacional como de los asuntos domésticos, la disciplina académica se localiza e incide en la intersección entre la teoría de las relaciones internacionales y la política pública. La política exterior se nutre de disciplinas como el estudio de la diplomacia, de las organizaciones intergubernamentales, y de las sanciones económicas, cada una de las cuales cobran una importancia capital por la cual el estado puede llevar a cabo su política exterior.

  • ÓRGANOS CENTRALES: SE REFIEREN A LOS JEFES DE ESTADO, JEFES DE GOBIERNO Y EL ENCARGADO DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES (MINISTROS O SECRETARIOS). SU ALCANCE ES GENERAL, NO TIENEN ESPACIOS EXTERIORES PREDETERMINADO Y NO TIENEN LÍMITES POR RAZÓN DE LA MATERIA.

El Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores es uno de los 40 órganos que conforman el gabinete ejecutivo del Gobierno venezolano.

Entre las funciones principales de este ministerio esta en promover, organizar y planificar políticas en el exterior de Venezuela.

El ministerio es un ente dependiente directamente de las órdenes del Presidente de Venezuela. Se encuentra ubicado en la Avenida Urdaneta, Torre MRE, Caracas, Venezuela.

Órganos externos

Agentes diplomáticos

Derecho Internacional

El artículo 1, apartado e) del Convenio de Viena de 18 de abril de 1961, sobre relaciones diplomáticas dispone que por «agente diplomático» se entiende el jefe de la misión (persona encargada por el Estado acreditante de actuar con carácter de tal) o un miembro del personal diplomático de la misión, es decir, los miembros de la misión que posean la calidad de diplomático El agente diplomático es, pues, toda persona -jefe de la misión o miembro de la misma- acreditado con carácter diplomático ante el Estado receptor, que figura en la lista diplomática y goza del estatuto diplomático. El conjunto de personas acreditadas como agentes diplomáticos ante un Estado e incluidas en la lista diplomática (embajadores, ministros, consejeros, encargados, agregados y demás personal diplomático de la misión) forman el Cuerpo Diplomático extranjero en una capital, aunque esta expresión se suele reservar para los jefes de misión diplomática.

Según el artículo 14 del citado Convenio de Viena, los jefes de misión diplomática se dividen en tres clases: a) embajadores o nuncios acreditados ante los Jefes de Estado; b) enviados, ministros o internuncios acreditados ante los Jefes de Estado; c) encargados de negocios acreditados ante los ministros de Relaciones Exteriores.

Misiones diplomáticas

Una misión diplomática está conformada por un grupo de personas de un Estado presente en otro Estado, representando al país acreditante en el país anfitrión. En la práctica, el término se utiliza generalmente para denominar la misión permanente, es decir, la oficina de los representantes diplomáticos de un país en la ciudad capital de otro. Con resguardo en el Derecho Internacional, las misiones diplomáticas gozan de estatus extraterritorial, por ende, aunque pertenecen al territorio de la nación anfitriona, están desligadas de las leyes locales y, en casi todas las situaciones, son tratadas como parte del territorio del país al que pertenecen.

Embajada: A una misión diplomática permanente se le suele llamar embajada, y a quien encabeza la misión se le conoce como embajador. Las misiones en las Naciones Unidas son conocidas sencillamente como misiones permanentes y el director de éstas es tanto representante permanente como embajador. Algunos países dan nombres más distintivos a sus misiones y al personal de éstas: una misión de la Santa Sede es encabezada por el nuncio apostólico (o nuncio papal) y se le llama, consecuentemente, nunciatura apostólica; en cambio, las misiones libias son llamadas agencias populares y los jefes de misión, secretarios.

Inmunidad y privilegios diplomáticos y consulares

Derecho Internacional

El Convenio de Viena sobre relaciones diplomáticas de 18 de abril de 1961 reconoce -como parte del llamado estatuto diplomático (normas aplicables a las misiones y agentes diplomáticos extranjeros)- los privilegios e inmunidades diplomáticos, que se conceden no en beneficio de las personas, sino con el fin de garantizar el desempeño eficaz de las funciones de las misiones diplomáticas en calidad de representantes de los Estados (arts. 22 a 39).

Antiguamente se utilizaba impropiamente el término «extraterritorialidad» como sinónimo de inmunidad o inviolabilidad de los agentes diplomáticos y locales de las misiones diplomáticas. Realmente con la denominación de inmunidades diplomáticas se quiere hacer referencia, de modo genérico, a la inmunidad de jurisdicción de los agentes diplomáticos y a la inviolabilidad de la misión diplomática, reservando el término privilegios diplomáticos a las exenciones fiscales y arancelarias que se conceden a las misiones y a los agentes diplomáticos. Todas las personas que gocen de estos privilegios e inmunidades deberán respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor (arts.41).

Conforme el artículo 31 del Convenio de Viena de 1961, el agente diplomático gozará de inmunidad de la jurisdicción penal del Estado receptor, no estará obligado a testificar y su persona es inviolable (art. 29), no pudiendo ser objeto de ninguna forma de detención o arresto. El Estado receptor le tratará con el debido respeto y adoptará todas las medidas adecuadas para impedir cualquier atentado contra su persona, su libertad o su dignidad.

Esta inviolabilidad se extiende a su residencia particular, sus documentos, su correspondencia y sus bienes, que sólo excepcionalmente podrán ser embargados (art. 30).

La inmunidad de la jurisdicción civil y administrativa admite -según el art. 31- algunas excepciones derivadas de los intereses particulares que el agente diplomático tenga en el Estado receptor (acciones reales sobre bienes inmuebles particulares, acciones sucesorias o referentes a actividades profesionales o comerciales).

Los miembros de la familia de un agente diplomático, siempre que no sean nacionales del Estado receptor, gozarán de sus privilegios e inmunidades (art. 37) y también están protegidos por la inmunidad de jurisdicción (limitada al ejercicio de sus funciones) los miembros del personal administrativo y técnico de las misiones diplomáticas, con los miembros de sus familiares que formen parte de sus respectivas casas.

El Estado acreditante puede renunciar expresamente a la inmunidad de jurisdicción de sus agentes diplomáticos (art. 32).

Los locales de la misión diplomática son inviolables, los agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin consentimiento del jefe de la misión. No podrán ser objeto de ningún registro, requisa, embargo o medida de ejecución los locales de la misión, su mobiliario, archivos o medios de transportes, que deberán ser protegidos por el Estado receptor contra todo ataque o intrusión (art. 22). También están protegidas por esta inviolabilidad las viviendas de los agentes diplomáticos.

La misión diplomática y los agentes diplomáticos tienen el privilegio de exención de todo impuesto y gravamen del Estado receptor y de importación con franquicia arancelaria de los bienes y objetos destinados a su uso.

Consulado

Un consulado es la representación de la administración pública de un país en otro distinto, que colabora con sus propios nacionales en las funciones siguientes:1

  • establecer y renovar documentos oficiales (por ejemplo, pasaportes)
  • emitir partidas de nacimiento, de defunción, de matrimonio, entre otros.
  • ofrecer atención y cuidado a los nacionales detenidos y controlar la legitimidad de los procedimientos judiciales correspondientes, y
  • establecer visados a extranjeros e informar acerca de los permisos de residencia o de trabajo.

Adicional

La buena fe

La buena fe en los contratos se traduce en la honestidad y lealtad que debe imperar entre las partes. Este concepto es impreciso porque apunta a la conducta humana, que tiene muy diversos matices; y además, porque se aplica en sentidos muy diferentes, que varían según la visión que tengamos de la relación contractual

En el primer caso, la buena fe consiste en la honestidad necesaria para cumplir con la palabra empeñada; la obligación debe cumplirse, aunque resulte ruinosa para el deudor, o no guarde relación alguna con el valor de lo que reciba a cambio. Esta posición se fundamenta en que los hombres son libres e iguales; y por consiguiente, los compromisos que contraigan ejerciendo los atributos indicados, son justos. Por otra parte, la vida de los negocios depende, en gran medida, de la seguridad que da la intangibilidad de los contratos.

En el segundo caso, la buena fe consiste en que cada contratante busque su propio beneficio, pero respetando leal y honestamente los intereses del otro. Cuando falta ese referente moral, el juez puede modificar el contrato en función de diversos conceptos relacionados con la buena fe, y que se manejan en el derecho moderno: La excesiva onerosidad al contratar o por causa sobreviniente; el abuso del derecho, no ir en contra de un hecho propio; el enriquecimiento sin causa o la frustración de la finalidad del negocio.

Se conoce como buena fe a la integridad y la honestidad en el comportamiento. Quien actúa con buena fe, no pretende hacer el mal: si se equivoca o termina dañando a alguien o algo, no habrá sido con dicha intención. Por ejemplo: “Yo actué de buena fe: no sabía que el televisor que te vendí funcionaba mal”, “No te preocupes, mi padre sabe que actuaste con buena fe y que no querías
En el derecho, el principio de buena fe está vinculado a la certeza que uno tiene respecto a la veracidad o a lo correcto de algo. La buena fe requiere honestidad en el vínculo con las partes que intervienen en un contrato.
La buena fe (del latín, bona fides) es un principio general del Derecho, consistente en el estado mental de honradez, de convicción en cuanto a la verdad o exactitud de un asunto, hecho u opinión, título de propiedad, o la rectitud de una conducta. Exige una conducta recta u honesta en relación con las partes interesadas en un acto, contrato o proceso.

Para efectos del Derecho procesal, Eduardo Couture lo definía como la “calidad jurídica de la conducta legalmente exigida de actuar en el proceso con probidad, con el sincero convencimiento de hallarse asistido de razón”. En este sentido, este principio busca impedir las actuaciones abusivas de las partes, que tengan por finalidad alargar un juicio.

La buena fe es aplicada en diversas ramas del Derecho. En el Derecho civil, por ejemplo, a efectos de la prescripción adquisitiva de un bien, en virtud del cual a quien lo ha poseído de “buena fe” se le exige un menor tiempo que a aquel que lo ha hecho de “mala fe“. En general, en las diversas ramas del Derecho reciben un tratamiento diferenciado las personas que actuaron de buena o de mala fe.

En los circuitos políticos del siglo en curso (generalmente latinoamericanos), se utiliza la denominación “probidad” como condición de bondad, rectitud o transparencia en el proceder de los empleados públicos; puede contraponerse al término “corrupción”.

Ius imperium

Porque el derecho internacional No tiene poder coactivo ni coercitivo, como todo derecho publico, actúa bajo la concepción del Ius Imperium.

Ius: quiere decir derecho.

Imperium: en su sentido más abarcador se puede traducir como poder o autoridad.

Imperium alude asimismo al derecho a dar órdenes.

Así que Ius Imperium me luce que es el derecho de dar ordenes. / potestad del estado.
También:
Poder del Estado (ius imperium) para imponer normas y organizarse, imponer sanciones,hacer expropiaciones, imponer tributos, y administrar los recursos públicos.
Función sobre los Derechos humanos

Los derechos humanos surgen a raíz de una historia cargada de sufrimiento para la humanidad, el fascismo y nazismo de la segunda guerra mundial forman parte de este origen.
entro del derecho de los derechos humanos se encuentra una rama que se denomina Derecho Internacional de los Derechos Humanos, que se hace presente desde que el Derecho Internacional Público ha incluido en su campo la cuestión de los derechos y libertades esenciales y fundamentales del hombre.
El Derecho Internacional de los Derechos Humanos es el conjunto de instrumentos  internacionales (Tratados, convenios, resoluciones y declaraciones),  establecidos para proteger los derechos humanos.
El derecho internacional de los derechos humanos y las instituciones creadas en consecuencia, han sido las resultantes del proceso de incorporación de la temática de los derechos humanos y su protección, por parte del derecho internacional público.

Tradicionalmente sólo se entendía al derecho internacional como aquellas leyes que regían la comunidad internacional de los países, regulando exclusivamente la relación entre los mismos, tal como las transacciones comerciales o los acuerdos de paz.

Fueron los aberrantes hechos ocurridos durante la Segunda Guerra Mundial los que sirvieron de catalizador para que se produjera el desarrollo del llamado derecho internacional de los derechos humanos que caracterizó la mitad de este siglo. Así en 1945, en el juicio de Nuremberg, los aliados incluyeron los crímenes contra la humanidad entre los cargos formulados contra los lideres nazis.

Este proceso tuvo como objetivo fundamental inducir a los Estados a modificar aquellas partes inadecuadas de las leyes internas, de manera de asegurar el respeto a los derechos humanos. Como resultado lo que antes era un problema del dominio exclusivo de cada Estado, pasó también a serlo del derecho internacional.

Protocolo de Kioto

El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático2 es un protocolo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), y un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global: dióxido de carbono (CO2), gas metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), además de tres gases industriales fluorados: hidrofluorocarburos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6), en un porcentaje aproximado de al menos un 5 %, dentro del periodo que va de 2008 a 2012, en comparación a las emisiones a 1990. Por ejemplo, si las emisiones de estos gases en 1990 alcanzaban el 100 %, para 2012 deberán de haberse reducido como mínimo al 95 %. Esto no significa que cada país deba reducir sus emisiones de gases regulados en un 5 % como mínimo, sino que este es un porcentaje a escala global y, por el contrario, cada país obligado por Kioto tiene sus propios porcentajes de emisión que debe disminuir la contaminación global.

El protocolo fue inicialmente adoptado el 11 de diciembre de 1997 en Kioto, Japón, pero no entró en vigor hasta el 16 de febrero de 2005. En noviembre de 2009, eran 187 estados los que ratificaron el protocolo.3 Estados Unidos, mayor emisor de gases de invernadero mundial,4 no ha ratificado el protocolo.

El instrumento se encuentra dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), suscrita en 1992 dentro de lo que se conoció como la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro. El protocolo vino a dar fuerza vinculante a lo que en ese entonces no pudo hacer la CMNUCC.

Entrada en vigor: Se estableció que el compromiso sería de obligatorio cumplimiento cuando lo ratificasen los países industrializados responsables de, al menos, un 55 % de las emisiones de CO2. Con la ratificación de Rusia en noviembre de 2004, después de conseguir que la UE pague la reconversión industrial, así como la modernización de sus instalaciones, en especial las petroleras, el protocolo ha entrado en vigor.

Además del cumplimiento que estos países han hecho en cuanto a la emisión de gases de efecto invernadero se promovió también la generación de un desarrollo sostenible, de tal forma que se utilice también energías no convencionales y así disminuya el calentamiento global.

Dualismo

filosofía religión doctrina filosófica que explica el origen y la naturaleza del universo por la acción de dos principios diversos y contrarios

Doctrina filosófica que explica el origen del universo y de las cosas como el resultado de la acción combinada de dos realidades opuestas e irreductibles.

Se llama dualismo a la doctrina que afirma la existencia de dos principios supremos, increados, contornos, independientes, irreductibles y antagónicos, uno del bien y otro del mal, por cuya acción se explica el origen y evolución del mundo; y también, en un sentido más amplio, a las doctrinas que afirman dos órdenes de ser esencialmente distintos, con más o menos radicalismo: por ejemplo, ser ideal y ser real, Dios y mundo, naturaleza y gracia (en el plano cognoscitivo razón y fe), materia y espíritu, orden físico (de la necesidad) y orden moral (de la libertad y el deber) (en el plano cognoscitivo constatación y valoración ética), conocer y querer (plano de la actividad consciente), bien y mal (plano de la actividad moral), etc. En el primer caso se trata del dualismo en el sentido más estricto y usual del término, y se puede llamar dualismo teológico, cosmogónico (relativo al origen del cosmos) o religioso; en el segundo caso se puede hablar de un dualismo filosófico o metafísico, que se opone de modo irreductible al panteísmo y el holismo.En la filosofía china se utilizan los términos yin y yang para indicar la dualidad de todo lo existente en el universo yendo más allá de dos principios supremos e irreductibles y pudiendo ser aplicados a cualquier objeto o situación.

Monismo

Reciben el nombre de monismo las posturas filosóficas que sostienen que el universo está constituido por un solo arjé, causa o sustancia primaria. Así, según los monismos materialistas, todo se reduce, en última instancia, a materia, mientras que para los espiritualistas o idealistas (especialmente el idealismo hegeliano), ese principio único sería el espíritu.

Para los antiguos filósofos hindúes, lo observado por los sentidos y las relaciones de causalidad son una ilusión; solo hay una realidad: Dios.1 Por tanto, Dios será esa causa primera que explica el resto del universo. Para los filósofos monistas materialistas contemporáneos, la materia formada en la Gran Explosión dio lugar al universo y solo esta materia explica la realidad. Filósofos monistas son Tales de Mileto, Parménides, Heráclito, Anaximandro, Anaxímenes, Demócrito, Spinoza, Berkeley, Leibniz, Hume y Hegel.

La contribución más conocida de Leibniz a la metafísica es su teoría de las “mónadas”, tal como la expuso en la Monadologie. Las mónadas son al ámbito metafísico lo que los átomos son al ámbito físico/fenoménico; las mónadas son los elementos últimos conformadores del universo. Son “formas sustanciales del ser”, con las siguientes propiedades: son eternas, indescomponibles, individuales, sujetas a sus propias leyes, no interactivas, y cada una es un reflejo de todo el universo en su armonía preestablecida.

El monismo neutral es una teoría filosófica que predica que la sustancia básica no es ni física ni mental, sino que puede ser reducida a materia neutra cuya naturaleza no sería ni física ni mental. El monismo neutro fue introducido en el siglo XVII por el filósofo judío holandés Spinoza. En la actualidad una versión de esta teoría ha sido desarrollada por el filósofo estadounidense Donald Davidson.

El materialismo tradicional, una variedad del monismo, considera que la sustancia primaria es material y física. El idealismo es una forma de monismo filosófico que sostiene que el principio básico del universo es espiritual.

Carta de las Naciones Unidas

La Carta de las Naciones Unidas es el tratado internacional fundador del organismo, y que hace las bases de su constitución interna. El documento fue firmado el 26 de junio de 1945 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional en el Auditorio de los Veteranos (actualmente el Teatro Herbst), de la Memorial de los Veteranos de la Guerra en San Francisco, California, Estados Unidos, y sujeto a la ratificación de los 50 de los 51 originales a los países miembros (Polonia, el otro miembro original, que no estuvo representada en la conferencia, firmado más tarde). Entró en vigor el 24 de octubre de 1945, después de ser ratificado por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad son los Estados Unidos, la República Francesa, el Reino Unido, la República de China (posteriormente sustituido por la República Popular China) y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (más tarde reemplazado por la Federación de Rusia).1

Además, la Carta establece las obligaciones de las Naciones Unidas por encima de las demás obligaciones del tratado.1 La mayoría de los países del mundo han ratificado ya la Carta. Una notable excepción es la Santa Sede, que ha optado por seguir siendo un estado permanente de observación y, por tanto, no es un completo signatario de la Carta.[1]

Artículo 1

Los propósitos de las Naciones Unidas son:

  • 1. Mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin: tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz; y lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz;
  • 2. Fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos, y tomar otros medidas adecuadas para fortalecer la paz universal;
  • 3. Realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario, y en el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religion; y
  • 4. Servir de centro que armonice los esfuerzos de las naciones por alcanzar estos propósitos comunes.

Artículo 2

Para la realización de los Propósitos consignados en el Artículo 1, la Organización y sus Miembros procederán de acuerdo con los siguientes Principios:

  • 1. La Organización esta basada en el principio de la igualdad soberana de todos sus Miembros.
  • 2. Los Miembros de la Organización, a fin de asegurarse los derechos y beneficios inherentes a su condición de tales, cumplirán de buena fe las obligaciones contraidas por ellos de conformidad con esta Carta.
  • 3. Los Miembros de la Organización arreglarán sus controversias internacionales por medios pacificos de tal manera que no se pongan en peligro ni la paz y la seguridad internacionales ni la justicia.
  • 4. Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas.
  • 5. Los Miembros de la Organización prestarón a ésta toda clase de ayuda en cualquier acción que ejerza de conformidad con esta Carta, y se abstendran de dar ayuda a Estado alguno contra el cual la Organización estuviere ejerciendo acción preventiva o coercitiva.
  • 6. La Organización hará que los Estados que no son Miembros de las Naciones Unidas se conduzcan de acuerdo con estos Principios en la medida que sea necesaria para mantener la paz y la seguridad internacionales.
  • 7. Ninguna disposición de esta Carta autorizará a las Naciones Unidas a intervenir en los asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de los Estados, ni obligará; a los Miembros a someter dichos asuntos a procedimientos de arreglo conforme a la presente Carta; pero este principio no se opone a la aplicación de las medidas coercitivas prescritas en el Capítulo VII.

Es el derecho internacional coactivo?

Medida de aplicación coactiva del Derecho internacional

A diferencia del derecho interno en el Derecho Internacional no existe un sistema institucionalizado de aplicación coercitiva del derecho.

lo cierto es que en el derecho internacional impera la autotutela a la hora de aplicar coercitivamente el derecho en la resolución de los conflictos. Así, ante la comisión de un ílicito internacional el infractor es obligado por otro sujeto de derecho internacional que busca la cesación del ilícito y su reparación.

Retorsiones

Es la realización de un acto que entra dentro de la legalidad internacional, pero no dentro de las buenas prácticas.

Contramedida

El Estado lesionado, para obtener la cesación y reparación del hecho ilícito, puede realizar determinados actos que, en condiciones normales, serían contrarios a sus obligaciones internacionales. Estos actos se denominan contramedidas, que son un elemento de un sistema descentralizado que trata de hacer efectivos los derechos de los Estados.

No obstante, al tratarse de una forma de autotutela, las contramedidas se prestan a abusos. El proyecto del CDI trata de evitarlos estableciendo límites y condiciones a su ejercicio.

Legitimidad y Procedimiento

El Estado lesionado por un hecho ilícito internacional está legitimado para ejercer una contramedida, siempre y cuando lo haga siguiendo el procedimiento apropiado. En consecuencia, antes de adoptar una contramedida, todo Estado deberá innovar la responsabilidad del Estado infractor y requerirle que cumpla sus obligaciones. Además, notificará la decisión de adoptar contramedidas y ofrecerá una negociación, salvo que la adopción de aquéllas deba realizarse de inmediato para la defensa de sus derechos.

Contenido

Una contramedida consiste en infringir una obligación como respuesta al ilícito internacional. La obligación que se opta por infringir debe ser proporcional al perjucio que causa el ilícito del otro Estado. Debe atenderse al daño producido, así como la trascendencia de la violación cometida.

Naturaleza

Las contramedidas no tienen carácter punitivo, sino que están encaminadas a inducir al Estado infractor a cumplir las obligaciones derivadas de la responsabilidad. Por eso, tienen carácter temporal y deberán suspenderse cuando el hecho internacionalmente ilícito haya cesado o la controversia se haya sometido a un tribunal internacional, salvo que el Estado no aplique de buena fe los procedimientos de solución de controversias. En todo caso, cuando se haga efectiva la responsabilidad, las contramedidas se interrumpirán de inmediato.

Límites

Las contramedidas no pueden afectar a determinadas obligaciones:

  • La obligación de abstenerse de recurrir a la amenaza o el uso de la fuerza, tal y como se enuncia en la Carta de las Naciones Unidas;
  • Las obligaciones establecidas para la protección de los derechos humanos fundamentales;
  • Las obligaciones de carácter humanitario que prohíben las represalias;
  • Con carácter general, todas las obligaciones que emanan de normas de ius cogens.

Además, deberán cumplirse todas las obligaciones que se hayan derivado de un procedimiento de solución de controversisas aplicable entre el Estado lesionado y el infractor, así como las relativas al respeto de la inviolabilidad de los agentes, locales, archivos y documentos diplomáticos o consulares.

                                                             Represalia

Represalia (del latín vulgar repraesaliae, y este del latín reprehensus -. Medida o trato de rigor que, sin llegar a ruptura violenta de relaciones, adopta un Estado contra otro para responder a los actos o determinaciones adversos de éste.) – en el Derecho Internacional, medidas legítimas de índole política y económica, que son utilizadas por un Estado en respuesta a los actos ilícitos de otro Estado. Hoy en día el término para este tipo de acciones está obsoleta y las represalias se conocen como contramedidas, y en caso de tales medidas por parte de una organización internacional – como sanciones internacionales.

Origen

En la práctica del Derecho Internacional rige las relaciones de los Estados que hacen uso de diversas medidas coercitivas, sin proceder a la fuerza como medio de aplicación de la justicia. La mayoría de estas eran medidas de presión económica por parte del Estado afectado, tal como se manifiesta en forma de suspensión o prohibición del comercio. El primer ejemplo grabado que se conserva de la utilización de la presión económica tiene su lugar de origen en la Antigua Grecia. En el año 423 AC. Atenas, que dominaban los Hélades, prohibió a los mercaderes de Megara entrar en sus puertos y mercados mediante el llamado Decreto de Megara) 1 que fue una de las causas de la Guerra del Peloponeso . En las obras de Polibio se puede encontrar información acerca del conflicto entre los aqueos y beocios cuando Filopemen, jefe de la Liga Aquea, dio el derecho de recuperar a los beocios lo que los aqueos les habían arrebatado, lo que derivó en conflictos armados, no sólo entre los ciudadanos, sino también entre naciones enteras.2

Alta Edad Media

Durante los siglos VI – XII las medidas coercitivas no militares son llamadas represalias. Son un claro reflejo de la esencia de las relaciones internacionales de este período de tiempo y, en consecuencia, tenía un carácter de derecho privado. Su esencia era que una persona que ha sufrido los efectos de algún daño por parte de un extranjero, tiene autoridad soberana para recuperar, incluso por la fuerza, sus propiedades o su equivalente, de ese extranjero o de sus compatriotas, cuando no pudo obtener justicia a través de los tribunales del país de su oponente. La ley del talión es el derecho concedido a un individuo, por la autoridad soberana de la que está a punto de reanudar, incluso por la fuerza, de su propiedad o su equivalente, a un extranjero o los ciudadanos de este extraño cuando no pudo obtener justicia a través de los tribunales del país de su oponente. Esta es la definición que da el derecho a represalias, de acuerdo con las órdenes y las costumbres de la Edad Media. Se trata esencialmente de un derecho público, soberano y regio.3 La existencia en Europa durante la Edad Media de un gran número de ciudades-estado independientes y la promoción del comercio entre ellas, llevó a la necesidad de consolidar la práctica regulatoria de las represalias. Las cartas de las ciudades, y los acuerdos bilaterales, contienen una disposición que establecía que en caso del fallo de un extranjero en cumplir con su deber, que deriva en responsabilidad legal, el acreedor debe demandar en el tribunal competente al extranjero, y en el caso de su demanda referirse a las autoridades con el fin de obtener un permiso especial para capturar, en el territorio de un Estado que ha concedido este permiso, a la persona, o personas, o bien de los bienes de los ciudadanos del Estado del delincuente.4 La emisión de estos permisos fue vista como un atributo de soberanía.

El nombre de esta resolución no se ha fijado con claridad en las formas, pero entre tanto se extendió durante varios siglos, y se pudo emplear para asignarle un nombre. Así, entre los siglos XII y XIV fueron llamados «litterae repressaliarum», «cartae repressaliarum», «marca», «pignorationes»… Un poco más tarde, durante los siglos XIV-XVI, aparecen como «ius marchium» y «lettre de marque». 5 Cabe señalar que los términos «lettres de marque» y «lettres de represailles» se utilizaban tanto el uno como el otro el otro, para designar una represalia de pa patente de corso en la guerra marítima. En la recepción del derecho romano, con la ayuda de hombres de leyes, el principio de la guerra privada, y el principio fundamental de la responsabilidad conjunta y solidaria, que no era inherente a la ley romana, estaba empezando a perder popularidad, y más tarde incluso se niega. Durante este período, la práctica internacional se dio vuelta gradualmente a la sustitución de los medios coercitivos de represalias por parte de otras acciones similares que aplicaban directamente la autoridad suprema en nombre de sus ciudadanos afectados. Podría ser la imposición de determinadas tasas obligatorias en todos los comercios y en todos los productos originarios del Estado de la nacionalidad del perpetrador.

Periodo Clásico

A finales del siglo XVII las represalias adquieren naturaleza de estado y desde ese momento, el derecho a su utilización “pertenece sólo al Estado, y le concierne al Estado, no a los particulares”. Richter asegura que la cesión del derecho a la utilización de represalias por parte de los particulares al estado es “consecuencia de una mirada a la guerra como un enfrentamiento armado entre Estados, y no entre particulares”.6

La transferencia gradual de la utilización de represalias por parte de los particulares al Estado provocó la aparición de nuevas formas de medidas no militares que comenzaron a ser entendidas como una variedad de la represalia, como el embargo y la Androlepsia.

A mediados del siglo XIX bajo represalias se entendían “todas las medidas coercitivas que un Gobierno aplica contra otro Estado, sus súbditos y sus bienes, a fin de obligarle a que reconozca el derecho a un litigio, o para conseguir una satisfacción o, en casos extremos, poner en práctica sus pretensiones”.7

  1. A. Komarovski, 1846—1912

La idea de un mecanismo de coerción, con el desarrollo de la ciencia del derecho internacional, está cada vez más presente en las obras de muchos científicos. En los escritos del profesor L. A. Komarovski está más desarrollada está cuestión. Lo interesante desde el punto de vista científico es su posición, según la cual la “Fuerza Internacional se podría organizar en primer lugar, por lo que la función coercitiva se llevaría a cabo con la aprobación de todos los miembros de la Organización Internacional de las grandes potencias, que quieran actuar en este papel.8

Tratado de Versalles

El tratado de Versalles fue un tratado de paz firmado al final de la Primera Guerra Mundial que oficialmente puso fin al estado de guerra entre Alemania y los Países Aliados. Fue firmado el 28 de junio de 1919 en el Salón de los Espejos del Palacio de Versalles, exactamente cinco años después del asesinato del archiduque Francisco Fernando, uno de los principales acontecimientos que habían desencadenado la guerra. A pesar de que el armisticio fue firmado meses antes (11 de noviembre de 1918) para poner fin a los combates en el campo de batalla, se necesitaron seis meses de negociaciones en la Conferencia de Paz de París para concluir el tratado de paz. El Tratado de Versalles entró en vigor el 10 de enero de 1920.

De las muchas disposiciones del tratado, una de las más importantes y controvertidas estipulaba que Alemania y sus aliados aceptasen toda la responsabilidad moral y material de haber causado la guerra y, bajo los términos de los artículos 231-248,1 deberían desarmarse, realizar importantes concesiones territoriales a los vencedores y pagar exorbitantes indemnizaciones económicas a los Estados victoriosos. El Tratado de Versalles fue socavado tempranamente por acontecimientos posteriores a partir de 1922 y fue ampliamente violado en Alemania en los años treinta con la llegada al poder de Adolf Hitler. Alemania liquidó el pago de las reparaciones de guerra en 1983, pero todavía quedaba pendiente el abono de los intereses generados desde la aprobación del tratado, que ascendían a 125 millones de euros (cambio de 2010). Dichos intereses no podían ser abonados hasta que Alemania no estuviese reunificada, dándosele para ello 20 años a partir de ese momento. Por aquellos días se creía que nunca iban a ser abonados, pero, tras procederse a la reunificación del país, se fijó el 3 de octubre como fecha de inicio de esos 20 años. Finalmente, Alemania liquidó totalmente las reparaciones de guerra el 3 de octubre de 2010.2 3

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