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Escuela del derecho natural, positivismo y escuelas.

Escuela del derecho natural

El iusnaturalismo o derecho natural es una teoría ética y jurídica (derecho) que defiende la existencia de derechos del hombre fundados o determinados en la naturaleza humana, universales, anteriores y superiores (o independientes) al ordenamiento jurídico positivo y al Derecho fundado en la costumbre o Derecho consuetudinario. Véase fuentes del Derecho.

Derecho natural

Conjunto de normas y principios jurídicos que se derivan de la propia naturaleza y de la razón humana, que existen como principios inmutables y universales. El Derecho natural actúa como base para la elaboración e interpretación de las normas del Derecho positivo.

El derecho natural es el ordenamiento jurídico que nace y se funda en la naturaleza humana, no debiendo su origen, por tanto, a la voluntad normativa de ninguna autoridad, como ocurre con el derecho positivo. Es un conjunto de preceptos que se imponen al derecho positivo y que éste debe respetar

Escuela histórica del Derecho natural

La Escuela histórica del Derecho es una corriente doctrinal surgida en Alemania durante el s.XIX, que afirma que el origen del Derecho ha de situarse en la evolución histórica de un determinado pueblo, cuyo espíritu se manifestaba originariamente en forma de costumbres y tradiciones.

Surge como oposición al movimiento codificador, que pretendía unificar y sistematizar los cuerpos normativos. Tal corriente había sufrido una proyección aún mayor a raíz de la codificación francesa, con el posterior trasplante del Código Civil francés a países y regiones de tradición jurídica distinta.

Entre sus partidarios más notables, figuraron juristas tales como Savigny, Puchta, Jakob y Wilhelm Grimm, Eichhorn, Niebuhr y Windscheid, cuyos trabajos fueron desarrollados a partir de la escuela pandectística, que se dedicaba al análisis del Derecho romano. La escuela histórica terminaría por establecer una “jurisprudencia de conceptos” (Begriffsjurisprudenz en alemán), a la que se opondría otro gran jurista de la época, Rudolf von Ihering, quien defendía una vuelta a la realidad social en su denominada jurisprudencia de intereses.

Escuela exegética

En el campo jurídico la exégesis es uno de los métodos de hermenéutica jurídica que tuvo su auge con el Código napoleónico.

Básicamente la exégesis pretende limitar la acción del juez, pues luego de la revolución francesa se considera que todos los hombres son iguales. El juez en la monarquía era un instrumento importante de poder, por lo tanto estaba en la capacidad de interpretar las normas a su gusto. Desde la revolución francesa, y a través de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, se considera que la ley es la emanación de la voluntad general (concepto de Rousseau). Dada la igualdad de los individuos, el juez no debía interpretar la ley pues esto sería darle más importancia a la voluntad particular del juez sobre la voluntad general. Finalmente, la exégesis consiste en hacer una paráfrasis directa del texto, es tomar casi textualmente lo que dice la ley sin capacidad de salirse de esta.

La escuela de la exégisis privilegia la interpretación de la ley con base en la intención del legislador, pone el texto de la ley como el criterio último de interpretación y busca “desentrañar el sentido de la norma”.

Considera que el Derecho es un sistema absoluto y cerrado de normas.

Nace en el contexto histórico de la Codificación de las leyes propia de las monarquías absolutistas que vienen a romper con la tradición del derecho feudal.

Bajo estas premisas la interpretación de una norma debe iniciar con el sentido gramatical que tiene la norma, si ésta no es suficiente al existir un caso no expresamente contemplado por dicho precepto, entonces se debe acudir a otras técnicas para lograr la clarificación de la norma y es ahí donde surgen diferentes formas de hacer exégesis.

Una primera escuela señala que debe atenderse a la intención del legislador, para ello el intérprete debe buscar cuál fue la razón por la que se hizo una determiada norma e inclusive encarnar la psique del legislador, con esto se quiere decir que deben de buscarse la exposición de motivos de una ley, las discusiones de las cámaras, el contexto social, etc.

La Escuela de la Exégesis fue un movimiento de interpretación del derecho que se gestó en Francia después de la publicación del Código Civil de Napoleón de 1804 y tuvo su auge en el siglo XIX, sus postulados consistían en la interpretación de la norma por la norma misma, exaltando el derecho escrito, dándole preeminencia al texto de la ley por sobre otros planteamientos y manteniendo una mentalidad antihistórica en la creación de la norma, el texto leído es obra del jurista francés Bonnecase, quien estudió los principales representantes de la Escuela exegética, su doctrina y sus métodos, así como su influencia en el derecho civil y positivo.
En este sentido, la pretensión de que la letra de la Ley era suficiente para fijar el derecho y para su conocimiento está ligada a la Ilustración y sus efectos, especialmente la codificación de las normas que regían el actuar de pueblo.
En cuanto a la interpretación de la ley, se afirmaba que las palabras y proposiciones no eran sino medios o instrumentos que servían para traducir un pensamiento o voluntad, el cual no podía ser otro sino el del legislador, es decir, el de los autores de la ley. A los interpretes no debía interesarle lo que el texto legal en sí decía, o el sentido en que ellos lo podían entender, sino que debían averiguar lo que el legislador quiso decir al elaborar el texto, los fines que persiguió y las necesidades que pretendió satisfacer, pues sostenían que el contenido del código civil en sí mismo era letra muerta; pues su valor dependía del pensamiento de su autor.

La escuela de la exégesis, fue una escuela formada por civilistas franceses. El método de la exégesis consiste en conocer el código civil, por las mismas palabras y proposiciones empleadas en su redacción. La doctrina exegética, contaba con características muy distintivas.

Jurisprudencia analítica

Jurisprudencia analítica es una teoría jurídica que utiliza los recursos de la filosofía analítica moderna para tratar de entender la naturaleza del derecho. Dado que los límites de la filosofía analítica son algo vagos, es difícil decir hasta dónde se extiende. HLA Hart fue probablemente el escritor más influyente de la escuela moderna de la jurisprudencia analítica, aunque su historia se remonta al menos a Jeremy Bentham.

Jurisprudencia analítica no debe ser confundido con el formalismo legal. De hecho, fueron los juristas analíticos que señaló en primer lugar que el formalismo legal está fundamentalmente equivocada como la teoría de la ley.

Analítica o la jurisprudencia ‘aclaratoria’ utiliza un punto de vista y lenguaje descriptivo neutral cuando se refiere a los aspectos de los sistemas legales. Esta fue una evolución filosófica que rechaza la fusión de la ley natural de lo que la ley es y lo que debería ser. David Hume argumentó en famoso Tratado de la naturaleza humana que la gente se deslizan invariablemente entre describiendo que el mundo es una cierta manera de decir por lo tanto, debemos concluir en un curso particular de acción. Sin embargo, como una cuestión de pura lógica, no se puede concluir que deberíamos hacer algo simplemente porque algo es el caso. Así que analizar y clarificar la forma en que el mundo se debe tratar como una cuestión estrictamente separada de normativa y preguntas deberíamos evaluativos.

Las preguntas más importantes de la jurisprudencia analítica son: “¿Cuáles son las leyes?”, “¿Qué es la ley?”, “¿Cuál es la relación entre el derecho y el poder/la sociología?” Y “¿Cuál es la relación entre el derecho y la moral? ” El positivismo jurídico es la teoría dominante, aunque hay un número creciente de críticos, que ofrecen sus propias interpretaciones.

Jurisprudencia analítica: mediante el análisis de los ordenamientos jurídicos en vigor, se proponía estudiar y determinar los conceptos comunes a todos ellos, elementos necesarios al derecho en general.

Primeramente ¿qué entendemos por “jurisprudencia”? Bien, quiero preguntarte ¿cuántas veces no has escuchado la frase “existe una laguna en la ley”? Esto quiere decir que hay momentos en que una ley presenta términos o expresiones que lejos de aclarar dudas, confunden más o incluso pareciera que de manera intencional están ahí para confundir al ciudadano que consulta la ley. Por lo que el concepto de jurisprudencia busca: terminar con las confusiones, las expresiones ambiguas o limitadas de una ley, para lograr que el ciudadano comprenda sus leyes sin ningún problema (grande error para la legislación mexicana en mucho de los casos).

Ahora bien, la Escuela Analítica de Jurisprudencia surge en Inglaterra, efectivamente en el siglo XIX (1800). ¿Por qué surge esta escuela? Bien, como lo mencioné arriba, surge como un grupo de estudiosos del derecho (que se les llaman juristas) para tratar de terminar con las expresiones confusas de las leyes inglesas. Ahora bien, su objetivo quería ir más allá y pretendían hacer una alianza con distintos países de Europa (entre ellos Alemania) para crear una red en la cual las legislaciones inglesas y alemanas tuvieran cierto parecido. La palabra correcta es “homologar” las legislaciones y hacer que los procedimientos, los mecanismos, los conceptos de las leyes fueran similares y así tratar de mejorar las disposiciones legales de los países que quisieran unirse a la Escuela Analítica de Jurisprudencia. ¿Con qué finalidad? Recuerda: con la finalidad de que el ciudadano pueda entender sus leyes y también que el juez que imparte justicia pueda hacerlo sin temor a caer en las “lagunas” de la ley.

El formalismo jurídico

Desde una perspectiva general, el formalismo constituye una visión del derecho que afirma enfáticamente que la única fuente de razones justificatorias para un argumento jurídico es el ordenamiento jurídico positivo. Políticamente, ello implica que los aspectos sustantivos del derecho como la justicia, no son cuestiones que deba decidir el juez a través de sentencias, sino que es una tarea exclusiva del legislativo a través de la promulgación de leyes.

 

Más allá de esta tesis general, la visión formalista se estructura alrededor de cinco dogmas fundamentales:

 

i.                 La independencia disciplinar del Derecho con relación a las otras ciencias humanas;

ii.                 La neutralidad ideológica de las normas jurídicas;

iii.               La posibilidad de resolver un caso, incluso un caso difícil, sólo mediante el uso exclusivo de fundamentos normativos positivos;

iv.               La prohibición que tiene el juez para apartarse del pensamiento del legislador, y

v.                  La visión de la labor interpretativa como una labor de “descubrimiento” del pensamiento de la ley y no como una labor creativa de parte del intérprete.

 

En primer lugar, tenemos la cuestión del carácter científico del derecho y su autonomía como campo de conocimiento; éste debate, se remite a la histórica disputa entre jusnaturalistas y positivistas; para los segundos, el objeto de estudio del derecho, debía recaer, sobre un objeto de estudio real e histórico, que pudiera ser estudiado con las mismas metodologías que postulaba el positivismo filosofico para los demás campos. El argumento positivista, una vez se estructuró de forma completa, postuló que los principios, teorías generales y conceptos del derecho, son conocimiento científico, en la medida que son fruto de un análisis textualista y lógico formal de los textos jurídicos que garantiza su objetividad; en esa medida, el derecho es también autónomo de las demás ciencias, en la medida que es capaz de explicar por sí mismo, todos los fenómenos que lo componen, que para el caso positivista, no son otros que las normas jurídicas positivas.[1]

 

El segundo dogma, es la defensa de la neutralidad ideológica del derecho; para el formalismo, lo jurídico representa una disciplina independiente de la política y la moral, y en esa medida, libre de sus intereses sectarios; esta pureza del derecho, se verifica en dos características de las normas jurídicas positivas, la generalidad y la publicidad, las cuales, por lo menos a un nivel formal, garantizan que todas las personas se hallen en igualdad de condiciones frente a la ley, pues todas ellas conocerán con anticipación las reglas a las cuales se sujeta la convivencia, y podrán acomodar su comportamiento a ellas.

 

El tercer dogma formalista sostiene que el ordenamiento jurídico positivo ofrece una solución normativa para todos los casos que se deban resolver, o lo que es lo mismo, que el ordenamiento jurídico positivo es “completo”. Alchourrón y Bulygin, aclaran que la idea de la completitud del sistema jurídico es aceptable con un matiz: la afirmación de que el ordenamiento positivo es capaz de resolver todos los casos que se le presenten debe entenderse asumiendo que la  expresión “todos los casos”, se refiere únicamente, al universo de casos que el mismo sistema considera como relevantes, y no a todos los casos posibles. En otras palabras, los autores consideran que el sistema jurídico escoge del universo de todos los casos posibles, un grupo de casos, los cuales pasan a ser considerados por el ordenamiento jurídico como relevantes y es respecto a estos últimos para los cuales el sistema ofrece una solución. Se puede sostener entonces, que la completiud del ordenamiento jurídico vista desde la lógica formalista, implica que el fundamento del razonamiento jurídico reside en todos los casos en una regla jurídica, o lo que es lo mismo, en una razón autoritativa; fruto de este dogma, es que el formalismo sostiene el conocido axioma según el cual toda norma jurídica es una norma relevante y toda norma relevante es y sólo puede ser, una norma jurídica o parte de ella.

 

En cuarto lugar, encontramos la prohibición para los intérpretes, y en especial para los jueces, de apartarse en sus análisis de las normas jurídicas, de la voluntad del legislador. Esto quiere decir, que el juez no puede interpretar la ley más allá del sentido puramente literal de los textos jurídicos, que son los únicos depositarios fidedignos de la voluntad de las mayorías expresadas en el congreso. Esta es la idea de fondo por ejemplo, de la llamada objeción contra-mayoritaria, según la cual, sería contrario al sistema democrático repúblicano, que unos pocos jueces, que no son escogidos en las urnas, tengan prelación sobre el gobierno y el congreso, para decidir respecto a los valores fundamentales de una sociedad y respecto a la conveniencia de las políticas públicas. Así las cosas, se puede afrimar que ésta prohibición, es la mejor forma de garantizar la neutralidad propia del Estado de derecho, que es la que en el fondo, garantiza la libertad de las personas.

 

Finalmente, la quinta idea fundamental del formalismo es que el intérprete jurídico debe “descubrir” el sentido de la norma dentro del texto legal y no “crearlo” con base en sus propias convicciones. Como se notará, esta afirmación está profundamente conectada a la idea número cuatro que acabamos de analizar. La diferencia entre la idea cuatro y la cinco, reside en que en éste caso, el centro del argumento reside en la creencia de que el sentido de la norma se halla en el texto legal y no afuera de el, y no en la prohibición practica de que el juez busque el sentido de las normas en otro tipo de fuentes del derecho. Vista así, la interpretación jurídica se puede definir como el “descubrimiento” del significado inherente de la regla legal interpretada, el cual siempre de podrá reconstruir preservando la voluntad del legislador, y no como un ejercicio de “atribución” o “creación” de un significado de la norma. Parte integrante de éste argumento, es la idea de que no todas las normas jurídicas se deben “interpretar” en el sentido fuerte del término, sino que en un número muy significativo de ellas, basta con recurrir al razonamiento deductivo dado que el significado de la regla se comprende sin lugar a lugas (situación de isomorfia, en términos de Wróblewski)[2]; los casos de interpretación serían aquellos en los que efectivamente surge controversia respecto al significado de una norma y el juez debe realizar un esfuerzo mayor para descubrir la forma como el sistema jurídico preve resolver el caso concreto, pero se trataría sólo de un número pequeño de casos.

 

LA JURISPRUDENCIA DE INTERESES

El tema que nos ocupa en esta oportunidad es el que tiene por objeto el estudio de la Jurisprudencia de Intereses, temática que tiene como base fundamental los conocimientos plasmados del jurista Alemán Caspar Rudolf von Ihering.
En ese mismo sentido, En el desarrollo de la Jurisprudencia de Intereses se destacan los aportes de grandes jurista como: Phillip Heck, Rudolf Müller-Erzbach y Paul Oertmann.
A manera introductoria lo más importante para destacar es que la Jurisprudencia de Intereses no desarrolla la definición de Derecho, ni la definición de Ley, el fundamento de esta es contemplar como se va a interpretar la ley.
La jurisprudencia de intereses considera al derecho como protección de intereses sociales, los preceptos legales no sólo están dirigidos a delimitar intereses sino que ellos mismos son productos de intereses.
El objeto primordial de estudio serían los intereses reales que la sociedad contemplaba, así como la regulación y ordenación de estos por parte del ordenamiento jurídico.
De forma general la actividad judicial se encuentra limita a la existencia de una norma jurídica que contiene el precepto de cómo se va a actuar en un caso particular y concreto, y llegar a una decisión.
Pero, que sucede cuando no existe esa norma dentro de la cual vamos a enmarcar ese caso en concreto. Es entonces en este preciso momento cuando los jueces llegar a suplir ese vacio legislativo con fundamento en esa autonomía y libere convicción de los operadores de justicia.
Para analizar de forma detallada el contenido de la jurisprudencia de intereses es importante hacer hincapié en dos importantes teorías:

Teoría del interés

Frente a la teoría voluntarista de Savigny y Bernhard Windscheid, Ihering desarrollará la teoría del interés, que planteaba una nueva concepción del derecho subjetivo, cuyo elemento fundamental será el interés que motiva al ordenamiento para otorgar tutela y protección.

Según Ihering, la teoría voluntarista sería excesivamente abstracta, y prestaría demasiada atención al aspecto formal de la voluntad. Acorde a su pensamiento, era necesario un giro realista de la doctrina, de manera que las tesis doctrinales siguieran a la práctica jurídica del día a día, y no al revés, como proponía la teoría savigniana.

Cabe destacar que se plantea una división conceptual del derecho subjetivo, de la que resultará, por un lado, un elemento material, que es la satisfacción del interés, y por otro lado, un elemento formal, que está constituido por la decisión que toma el ordenamiento jurídico de aplicar sus facultades tuitivas o protectoras.

EL MOVIMIENTO DEL DERECHO LIBRE

El derecho libre era una forma de interpretar la norma por medio de jurisprudencia de acuerdo al caso, a donde se le daba la libertad al juez de dar su concepto para dictar las sentencias. En caso de lagunas, debía investigar, para resolver cualquier conflicto de interés que imperaban en la comunidad (bienestar social), a donde daban cabida a el derecho natural ( se buscaba el bienestar común y no el personal teniendo en cuenta también que era flexible y ajustable, es decir , a medida que pasara el tiempo estos intereses se ajustaban al medio). Será que ¿algunos autores apoyarían el derecho libre?

En Francia el célebre jurista FRANÇOIS GENY decía que, los jueces deben ser obligados por el texto de la ley escrita sólo cuando el lenguaje de la ley es clara y sin ambigüedades. En todos los demás casos, los jueces deben considerar los factores sociales y económicos involucrados en el caso y buscar la solución más justa. Por otro lado KANTOROWICZ afirma que corresponde al juez llevar a cabo la creación de las normas aplicables al caso no previsto por el derecho. Señalando, que la norma jurídica creada por el juez no constituye derecho formal, aunque pueda llegar a serlo; la labor legisladora del juez puede estar inspirada en los lineamientos de un Planteamiento, en caso similares, por las preferencias emocionales del mismo juez, etc., es decir, el juez debe utilizar el derecho de acuerdo al entorno o la realidad social, pero sin que el juez se deje llevar por sus pasiones y no se preocupe por lo justo, sino que haga su propia justicia. Además hay algunos pensadores que tienen conceptos sobre el derecho libre uno de ellos es ALF ROSS quien reconoció expresamente que las teorías del movimiento del derecho libre se encuentra mas cerca de la verdad que las teorías positivistas, ya que el positivismo considera al derecho como una creación del ser humano. El hombre crea el derecho, las leyes. Al contrario del derecho natural, según el cual el derecho estaba en el mundo previamente, y el ser humano se limitaba meramente a descubrirlo y aplicarlo. THOMAS HOBBIES y JHEREMIAS BENTHAM definieron la validez del derecho por su disposición por una autoridad competente y negaron que las razones morales pudiera tener parte alguna en la decisión legal.

En conclusión el llamado movimiento del derecho libre ha nacido últimamente en Alemania. Los principios fundamentales de esta nueva escuela no han sido expuestos siempre con gran claridad por sus representantes; pero traducen dos tendencias dignas de mención.

La segunda tendencia del movimiento del derecho libre es de carácter teórico. Aspira a ser el método de encontrar el derecho justo. Y cree que este derecho justo se encuentra dejando al juzgador en libertad para buscarlo.

La escuela sociológica alemana

Esta escuela introduce el estudio de la motivación en el delincuente y hace la medición punitiva con base en factores objetivos y subjetivos, desde luego la lista de factores subjetivos la amplia, y a más de esto, no solo reconoce la atenuación punitiva derivada de ambas factores sino que llega también a admitir la exclusión de responsabilidad. La escuela social fue la primera en hacer la distinción entre lo patológico y lo no patológico, con énfasis en lo no patológico. La clasificación de delito y delincuente, Esta escuela nos dice que es normal, quedando a salvo la anormalidad biológica y sicología del delincuente. Tiene una interpretación legal socio-jurídica. Esta escuela permite un fuerte avance de la criminología, y con el favorece la maduración de la misma hacia una ulterior integración, todavía inexistente, con el derecho penal. El mérito principal de la escuela social radica en introducir el concepto de “función social del derecho”, en el cual, la ley aparece como el mejor mecanismo para lograr una justa composición y un equitativo desarrollo de la sociedad. Este concepto de función social a su vez introdujo cambios de la mayor importancia en el derecho privado y en el derecho público, por ejemplo, con las figuras del abuso del derecho y de la expropiación, respectivamente y dio comienzo a la eliminación de la arraigada separación tajante entre lo privado y lo público, división sobre la cual se basan todos los sistemas jurídicos.

Los postulados de la joven escuela son:

Proclama la necesidad de emplear un método jurídico para indagar el contenido del derecho positivo y el método experimental como único para el trabajo criminológico.

La política criminal reconoce que el delito es un concepto jurídico pero como fenómeno natural, surge en la vida por el impulso de factores endógenos y exógenos.

Dualismo penal, esto es, reconocimiento de dos clases de consecuencias distintas, dirigidas a objetivos diferenciados, pero complementarios: la pena y la medida de seguridad.

La “defensa social” se configura Como f in prioritario de la administración penal.

El concepto de “estado peligroso” sustituye al de “responsabilidad moral”.

La escuela neokantiana

El neokantismo fue un movimiento filosóficoeuropeo, de origen predominantemente alemán, que preconizó un retorno a los principios filosóficos de la doctrina de Immanuel Kant frente a la entonces imperante doctrina del idealismo absoluto de Georg Wilhelm Friedrich Hegel. El neokantismo se mostraba escéptico frente a lo que consideraba un indebido énfasis especulativo del pensamiento hegeliano, y buscaba recuperar la doctrina kantiana de la crítica del conocimiento frente al predominio de la metafísica.

Las escuelas neo-kantianas tendían a enfatizar las lecturas científicas de Kant, a menudo minimizan el papel de la intuición en favor de los conceptos. Sin embargo, los aspectos éticos de la neo-kantiana pensado a menudo que dibujó en la órbita del socialismo, y tuvieron una influencia importante en Austromarxism y el revisionismo de Eduard Bernstein. Lange y Cohen, en particular, se han interesado en esta conexión entre el pensamiento de Kant y el socialismo. Otro aspecto importante del movimiento neo-kantiana fue su intento de promover una noción revisada del judaísmo, en particular en el trabajo seminal de Cohen, una de las pocas obras de movimiento disponible en la traducción Inglés.

La escuela neo-kantiana era de importancia en la elaboración de una división de la filosofía que ha tenido una influencia duradera más allá de Alemania. Hizo que el uso temprano de términos como epistemología y mantuvo su preeminencia sobre la ontología. Natorp tuvo una influencia decisiva en la historia de la fenomenología y, a menudo se le atribuye el líder Edmund Husserl adoptar el vocabulario del idealismo trascendental. Emil Lask fue influenciado por la obra de Husserl, y él mismo ejerció una notable influencia en el joven Martin Heidegger. El debate entre Cassirer y Heidegger sobre la interpretación de Kant llevó a éste a formular razones para ver Kant como un precursor de la fenomenología, este punto de vista se disputó en aspectos importantes por Eugen Fink. Un logro perdurable de los neo-kantianos fue el fundador de la revista Kant-Studien, que aún se conserva en la actualidad. En el mundo anglosajón reciente interés por el neokantismo ha revivido a raíz de la obra de Gillian Rose, quien es un crítico de la influencia de este movimiento en la filosofía moderna, y debido a su influencia en la obra de Max Weber. La preocupación kantiana de los límites de la percepción influyó fuertemente en el movimiento sociológico antipositivista en Alemania a finales del siglo 19, sobre todo en la obra de Georg Simmel. El sociólogo y filósofo, Michel Foucault, estableció una crítica radical de la modernidad basada en un redescubrimiento polémica de Kant, aprovechando también la influencia de la obra de Nietzsche. El trabajo actual de Michael Friedman es explícitamente neo-kantiano.

Los matices o características comunes a todas las escuelas del neokantismo son las que a continuación se enumeran:

1.1. La aceptación del método trascendental de Kant.

1.2. La creencia en la imposibilidad de la metafísica.

1.3. La negación de la intuición trascendental.

1.4. La distinción entre el proceso psicológico del conocimiento y su valor

lógico-objetivo.

1.5. La identificación entre filosofía y teoría del conocimiento.

1.6. La adopción del fenomenismo.

1.7. La negación de que la sensación sea una fuente de conocimiento.

La metafísica (del latín metaphysica, y este del griego μετὰ φυσική, «más allá de la física»)1 es una rama de la filosofía que estudia la naturaleza, estructura, componentes y principios fundamentales de la realidad.234

La metafísica aborda problemas centrales de la filosofía, como lo son los fundamentos de la estructura de la realidad y el sentido y finalidad última de todo ser. La metafísica tiene dos tópicos principales: el primero es la ontología, que en palabras de Aristóteles viene a ser la ciencia que estudia el ser en cuanto tal. El segundo es el de la teleología, que es el estudio de los fines como causa última de la realidad. Existe, sin embargo, un debate que sigue aún hoy sobre la definición del objeto de estudio de la metafísica, sobre si sus enunciados tienen propiedades cognitivas.

Positivismo jurídico

El iuspositivismo o positivismo jurídico es una corriente de pensamiento jurídico, cuya principal tesis es la separación conceptual de moral y derecho, lo que supone un rechazo a una vinculación lógica o necesaria entre ambos. A la vez, el iuspositivismo define las instituciones jurídicas como un tipo particular de instituciones sociales.1

Considera el conjunto de normas válidas evitando cualquier tipo de interpretación moral o de valores. La disciplina que lo estudia es la teoría general del derecho, que se encarga de la dimensión normativa dentro del tridimensionalismo jurídico (norma, hecho y valor). Le da igual lo justo o injusto de la aplicación de una norma: el jurista simplemente se limita a acatar lo dictado por ella misma.

No existe una definición universalmente aceptada de iuspositivismo. Sin embargo, sus diferentes versiones tienen en común un planteamiento antimetafísico, defendiendo que el objeto de estudio de la ciencia jurídica es, exclusivamente, el derecho positivo, y que este tiene, en su origen y desarrollo, una relación directa con determinados fenómenos sociales.

En alguna de sus versiones, el positivismo jurídico plantea que el derecho es un conjunto de normas dictadas por los seres humanos (por el soberano), a través del Estado, mediante un procedimiento formalmente válido, con la intención o voluntad de someter la conducta humana al orden disciplinario por el acatamiento de esas normas

Pensamiento de luis recasens siches

Diputado en las Cortes constituyentes de la Segunda República Española fue, asimismo, Subsecretario de Industria y Director General de Administración Local. Al iniciarse la Guerra Civil Española se exilió en la Ciudad de México, donde en 1937 fue profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México, posteriormente de El Colegio de México. De esta época, y depurando anteriores directrices, son: Vida humana, sociedad y derecho, (México 1939, 3 ed. 1952); Tratado general de sociología, (México 1956, 6 ed. 1964). A partir del Tratado general de filosofía del Derecho (México 1959, 3 ed. 1965), se perfila su axiología jurídica.

Para Recasens el Derecho positivo, como regulación de la conducta humana, elige entre varias posibilidades de la misma, conforme a criterios de valor que no pueden obtenerse de la experiencia. Toda axiología supone unos fundamentos a priori, sin excluir la presencia en el Derecho de elementos empíricos. En esta vía media entre lo formal y lo empírico se sitúa su lógica de lo razonable, como mediación entre teoría (los principios del ordenamiento jurídico) y praxis: su aplicación a la vida humana. El logos de lo razonable contiene y supera la razón histórica de Wilhelm Dilthey, la vital de Ortega y Gasset, la razón de la experiencia práctica de John Dewey. Tal lógica es desarrollada en Nueva filosofía de la interpretación del Derecho (México, 1956), y empalma con la moderna tópica jurídica. Sobre esta publicó una Introducción filosófica al Derecho (México, 1970). Desde esta postura comprensiva y englobante, dialoga con las corrientes modernas de la filosofía jurídica (Panorama del pensamiento jurídico en el siglo XX, México, 1963), reclamando un retorno a la praxis, punto de partida del Derecho natural clásico.

Estructuralismo y funcionalismo de Bobbio

El estructuralismo es un enfoque de las ciencias humanas que creció hasta convertirse en uno de los métodos más utilizados para analizar el lenguaje, la cultura y la sociedad en la segunda mitad del siglo XX.

En general, es un enfoque filosófico que trata, de un modo, afrontar las ciencias humanas, de analizar un campo específico como un sistema complejo de partes relacionadas entre sí, como decía Roman Jakobson. Por tanto, en términos amplios y básicos el estructuralismo busca las estructuras a través de las cuales se produce el significado dentro de una cultura. De acuerdo con esta teoría, el significado es producido y reproducido a través de varias prácticas, fenómenos y actividades que sirven como sistemas de significación (estudiando cosas tan diversas como la preparación de la comida y rituales para servirla, ritos religiosos, juegos, textos literarios y no literarios, formas de entretenimiento, etc.).

La novedad que introduce el estructuralismo no es la idea misma de estructura, ya presente de forma continua a lo largo del pensamiento occidental, sino la eliminación en ella de un concepto central que ordene toda la realidad, como sucedía con las ideas platónicas.

LA APLICACIÓN DEL ESTRUCTURALISMO EN EL CAMPO DEL DERECHO
El Derecho es una superestructura que depende absolutamente de la estructura de la sociedad, de esta manera el estructuralismo está ligado de manera directa a él ya que el Derecho no hace más que reflejar las relaciones de dominio existentes en una sociedad, ya que es un instrumento al servicio de las clases dominantes, por la coacción del estado
Entendiendo en este orden de ideas por un lado que el estructuralismo sostiene que la lengua es un sistema de relaciones internas entre los signos que tiene un orden propio, cuyos elementos no se definen en sí mismos o en forma aislada, sino sólo por sus relaciones internas recíprocas, en tal tesitura se entiende pues que el estructuralismo reconoce que un todo no es la suma de sus partes sino una totalidad regida por relaciones internas que constituyen una estructura. Estructura puede ser la disposición de un todo en partes y la solidaridad con que se condiciono en donde una modificación de un elemento implica la de los demás, un orden de entidades: totalidad, transformación y autorregulación; un sistema estructuralista toma lo real, lo descompone y luego vuelve a recomponerlo.
En este orden de ideas entendiendo un poco la teoría estructuralista y tomando en consideración una definición básica del derecho, entendido como un orden normativo e institucional, basado en la conducta humana dentro de una sociedad, cuya base son las relaciones sociales existentes que determinan su contenido y carácter. En otras palabras, definido como el conjunto de normas que regulan la convivencia social y permiten resolver los conflictos interpersonales.

 

 

Teoría tridimensional del derecho

La Tesis Tridimensional del Derecho, sostenida por diversos juristas y autores entre el que más destaca Miguel Reale, concibe al fenómeno jurídico desde el punto de vista de tres dimensiones, las cuales son: fáctica, normativa y axiológica.1

·        Dimensión fáctica

Manifestada como un hecho social, esta dimensión observa al Derecho como un acontecer que se presenta de manera cotidiana en la vida de las personas, a este fenómeno se le conoce como “La Omnipresencia del Derecho”.

De igual forma, al ser un fenómeno social, el Derecho forzosamente se encuentra interrelacionado con los demás fenómenos que podemos encontrar dentro de la vida comunitaria, como lo son los fenómenos económicos y políticos.

Dentro de esta dimensión fáctica, se puede estudiar al fenómeno jurídico desde dos ámbitos:

Dentro del mismo Derecho, las disciplinas que se encargan de dicho estudio son:2

  1. Historia del Derecho.
  2. La Sociología Jurídica.
  3. La Filosofía (a través de la ética y la Lógica jurídica).

Desde el punto de vista de otras ciencias sociales, esta dimensión del Derecho es estudiada por ciencias como:

  1. La sociología jurídica.- Que concibe al Derecho como un modo de comportamiento social y que influye en la adopción de determinadas conductas.
  2. La antropología jurídica.- Esta concibe al Derecho como una manifestación cultural.
  3. La psicología jurídica.- Esta ciencia concibe al Derecho como una forma de influencia en la conducta de los individuos.
  4. La historia del Derecho.- La cual comprende al fenómeno jurídico como uno de los hechos de la voluntad humana.
  5. La Ciencia Política.- Ésta concibe al Derecho como un fenómeno social que responde a ciertos intereses o circunstancias que se vinculan con las relaciones de poder.
  • Dimensión normativa

En esta dimensión, se reconoce al fenómeno jurídico en su presencia estrictamente jurídica. Así, el Derecho se caracteriza entonces por establecer las conductas sociales que los individuos deben asumir dentro de la vida en comunidad. Como consecuencia de esto, esta dimensión se ve reflejada en las normas jurídicas que prescriben una conducta social debida. A esto se le conoce como norma jurídica.

En este punto es muy importante señalar que, dentro de la sociedad podemos encontrar diferentes tipos de conductas debidas y de normatividades, como lo son las normas morales y religiosas. Sin embargo, las normas jurídicas (o las normas de Derecho) se van a distinguir de las dos anteriores debido a que cuentan con una nota muy particular que es la coacción. Esta coacción implica la facultad de hacer cumplir una norma jurídica incluso en contra de la voluntad de los individuos a través del uso de la fuerza legitimada e institucionalizada del poder político y soberano.

·        Dimensión axiológica

Esta dimensión es la que concibe al derecho como valor, portador y garantizador de otros valores superiores. Detrás de la existencia de las normas jurídicas, y como razón de su obligatoriedad, se encuentran los valores que necesariamente son perseguidos por todo Derecho.

La dimensión axiológica es la que se va a encargar del análisis del “Doble estándar valorativo del Derecho”.3 Este doble estándar valorativo se refiere:

  1. Al derecho como valor que surge, de su sola presencia en la sociedad, como generador de valores jurídicos con carácter instrumental (Orden, seguridad e igualdad).
  2. Al derecho como portador de valores superiores, como la vida y la dignidad humana.

Teoría trialista                    

Trialismo, Teoría trialista del mundo jurídico o Tridimensionalismo jurídico, es una teoría jurídica elaborada por el jurista alemán Werner Goldschmidt. Werner Goldschmidt sostiene que el fenómeno jurídico es una totalidad compleja que denomina ‘Mundo Jurídico’.

Se propone así el estudio del Mundo Jurídico mediante el análisis de los tres grandes elementos que lo integran (conductas, normas y valores). La teoría trialista del mundo jurídico sostiene que ese mundo resulta identificable, en definitiva, por las posibilidades de realizar la justicia en la realidad social y en las normas.

Las conductas son comportamientos humanos, las normas son descripciones y captaciones lógicas de las conductas, y el valor justicia se realiza en el mundo jurídico a través de los hombres permitiéndonos valorar las conductas y las normas.

Estas tres dimensiones no funcionan solas, se implican entre sí y no es posible su separación desde el plano metodológico, ni obviamente desde el político debido a su peligrosidad, según Pérez Luño. Así mismo, éstas se encuentran presentes en cualquier experiencia jurídica.

Esta teoría ha dado lugar a una corriente jurídica trialista, con base en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, en Argentina. Su principal exponente en la actualidad es el Dr. Miguel Ángel Ciuro Caldani. En España, autores como Antonio Enrique Pérez Luño de la Universidad de Sevilla abogan por esta teoría, pero distinguen una cuarta dimensión, la “historia”, como criterio temporalizador de las otras tres dimensiones, dotando de un contexto histórico a esta visión para llegar a comprender a la realidad social jurídica de forma diacrónica mediante el tetradimensionalismo jurídico.

El trialismo sostiene que el mundo jurídico consta de tres dimensiones Integradas, y que cualquier rama de la ciencia jurídica debe reflejar esta Tridimensionalidad. Pero no basta que refleje una cierta estructura trial, También debe mostrar la integración, y esto es no menos importante que lo primero.

Toda concepción tridimensionalita reconoce tres aspectos en el mundo Jurídico: la norma, los hechos y las valoraciones. Muchas concepciones Pueden considerarse tridimensionalitas en este sentido amplio: lo son todos los iusnaturalismos y buena parte del realismo jurídico anglosajón, aun cuando subordine
La dimensión valorativa a su efectiva vigencia social. Pero el trialismo Exige una fórmula de integración entre las dimensiones que sólo puede: Buscarse a la luz de la filosofía. En otros términos: el tridimensionalismo es una fenomenología, una descripción adecuada del mundo jurídico (así como «1 uní y el bi dimensional ismo son descripciones inadecuadas); el trialismo es una filosofía porque propone una determinada visión orgánica de esas dimensiones. El trialismo sostenido por Goldschmidt puede describirse como realista, con primacía del valor objetivo de justicia y con fundamento teocéntrico

Teoría egológica del derecho

La teoría egológica del Derecho fue concebida por el jurista argentinoCarlos Cossio. Su desarrollo apareció en su libro titulado “La teoría egológica del derecho y el concepto jurídico de libertad”, cuya primera edición fue publicada en el año 1944 y, veinte años después, aparece una segunda edición publicada por el sello editorial Abeledo-Perrot, tradicional casa editorial jurídica de Buenos Aires.

Define al Derecho como “conducta en interferencia intersubjetiva”, niega la tradicional identidad kelseniana entre derecho y norma y establece como axioma jurídico de la libertad que “Todo lo que no está prohibido está jurídicamente permitido”. Finalmente, establece que la norma hipotética fundamental que sostiene a todo ordenamiento jurídico tiene apoyo en el estilo de pensar propio de jurista.

La síntesis del pensamiento egológico puede expresarse en las siguientes proposiciones: a) el derecho es conducta en interferencia intersubjetiva; b) el derecho considera todas las acciones humanas; c) el derecho se interesa por el acto humano en su unidad; d) el derecho supone la posibilidad de actos de fuerza; e) la libertad es ineliminable contenido del derecho; f) las normas jurídicas conceptualizan la conducta en interferencia intersubjetiva y g) las normas jurídicas imputan sanciones y son juicios disyuntivos, diferenciándose de [Hans Kelsen] que entendía que la norma era un juicio

Teoría de la argumentación jurídica

Son aquellos estudios jurídicos filosóficos, que esgrimen las diversas corrientes de pensamiento respecto al contenido de las premisas argumentativas, desde la perspectiva de los operadores del Derecho.

La argumentación jurídica es un proceso cognitivo especializado (teórico o practico) que se realiza mediante concatenación de inferencias jurídicas consistentes, coherentes, exhaustivas, teleológicas, fundadas en la razón suficiente, y con conocimiento idóneo sobre el caso objeto de la argumentación. La argumentación jurídica se concretiza relacionando premisas, a la luz vinculante de los principios y demás cánones lógicos pertinentes, para obtener secuencial y correctamente, conclusiones que, según el caso, afirme o nieguen la subsunción del hecho en la hipótesis jurídica o afirmen o nieguen la validez o invalidez o la vigencia formal o real de la norma jurídica dada o afirmen o nieguen la pertinencia o impertinencia, o la aplicabilidad o inaplicabilidad o la compatibilidad incompatibilidad de la norma jurídica al caso concreto.

lógica jurídica teoria de la argumentación jurídica== Teorías precursoras de la argumentación jurídica == Respecto de la argumentación jurídica. Se puede esbozar la siguiente evolución histórica:

• El Estado absolutista: antes del siglo XIX, el juez no motivaba por que actuaba en nombre del rey.

• El Estado de derecho: surgieron los sistemas parlamentarios. Los jueces eran simples aplicadores de la ley, solo interpretaban gramaticalmente la ley.

• El Estado constitucional de derecho: además de interpretar literalmente la norma lo hacia de manera sistemática

• Estado social de derecho: es la interpretación funcional, en el cual la ley se interpretara de acuerdo a sus fines, contexto histórico que se dio, intención del legislador. Por sus consecuencias, entre otros, la legitimación de los jueces depende de su argumentación para resolver los juicios1

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