El matrimonio: La libertad de contratación y sus limitaciones

INTRODUCCIÓN

 

La presente investigación tiene por finalidad conocer todo acerca de la  libertad de contratación que tienen los cónyuges, sus limitaciones, la comunidad de gananciales o comunidad conyugal, sus características, efectos, el procedimiento para su disolución y liquidación, los bienes comunes y bienes propios  de cada cónyuge, así como su régimen legal ordinario el cual se encuentra preceptuado en el Libro Primero “De las personas”, Titulo IV “Del matrimonio” de Código Civil venezolano.

En tal sentido, la libertad de contratación de los cónyuges esta basado en el principio de la autonomía de la voluntad y se refiere al derecho que poseen los mismos para celebrar contratos, con quién hacerlos, sus condiciones, contenido, limitaciones, modalidades, formalidades, plazos, y demás particularidades que regirán la relación jurídica contractual. Sin embargo tal libertad se encuentra limitada con respecto a la contratación entre los mismos cónyuges, en atención a tres razones aplicadas tanta en el ámbito nacional como internacional a saber;  el peligro de colusión entre los cónyuges para defraudar a un tercero acreedor, el posible aprovechamiento económico de uno de los cónyuges respecto al otro y la incompatibilidad entre el régimen económico conyugal y el régimen legal de los contratos, pues en este ultimo impera su carácter negociar.

Al analizar el Código Civil, se observa que se encuentra prohibida la celebración de determinados contratos entre cónyuges, tales como la compraventa y la permuta, aunque si está permitido entre cónyuges el contrato de donación, mandato y sociedad a título universal etc.

Por otro lado, la comunidad de gananciales son todos aquellos bienes que cualquiera de los cónyuges adquiere por acto a titulo oneroso, con posterioridad a la celebración del matrimonio y pertenecen a ambos de por mitad independientemente de sus respectivos aportes, por lo tanto la sociedad de gananciales regula el aspecto económico o patrimonial de la comunidad conyugal.

Desde otro punto de vista, las principales características de la comunidad de gananciales giran en torno a que la misma comienza precisamente el día de la celebración del matrimonio y cualquier estipulación en contrario es completamente nula. Se disuelve únicamente por las causales taxativas determinadas por el legislador las cuales están previstas en el artículo 173 del Código Civil venezolano y que salvo disposición especial en contrario, entre los cónyuges, son comunes de por mitad las ganancias o beneficios que se obtengan durante el matrimonio, es decir, que a falta de capitulaciones matrimoniales, rige con carácter supletorio el régimen  establecido en el Código Civil  para regular el patrimonio conyugal que es el Régimen de la Comunidad Conyugal.

A su vez, la disolución de la comunidad de gananciales esta refierida a la extinción o la terminación de ese régimen patrimonial, la cual generalmente ocurre como consecuencia de la disolución del vínculo conyugal, pero no siempre es así pues existen casos en que el matrimonio subsiste a pesar de que se extingue la comunidad de gananciales. La Ley señala en forma taxativa las causas de disolución de dicha comunidad las cuales son por extinción del matrimonio, nulidad del mismo, ausencia declarada de uno de los cónyuges, quiebra de uno de los esposos y por la separación judicial de bienes.

De igual forma, esta disolución traerá como consecuencias o efectos que cesan los derechos de los cónyuges de administrar los bienes comunes, cada cónyuge se hace propietario de los bienes que adquieran; el producto del trabajo profesión u industria de cada uno de los cónyuges pertenece en exclusividad a quien lo obtiene, etc.

Ahora bien, una vez disuelta la comunidad de gananciales, los esposos o ex- esposos  quedan en situación de copropiedad ordinaria respecto de los bienes comunes. En tal estado pueden continuar todo el tiempo que deseen, pero tarde o temprano habría que proceder a la liquidación respectiva entendiéndose esta como el conjunto de operaciones necesarias para determinar primero y luego satisfacer los derechos  y obligaciones de los respectivos conyugues o ex cónyuges, resultante de dicha comunidad. Además es un acto de disposición y por ello las partes deben tener plena capacidad. Si alguna es incapaz, debe ser representada, asistida  autorizada de acuerdo con las previsiones legales aplicables a su caso específico.

En el mismo orden de ideas, el procedimiento de a liquidación de la comunidad conyugal sea amistosa o judicial comprende en esencia las etapas de Adjudicación de los lotes, Determinación del pasivo común, Formación de los lotes de partición y Determinación y avaluó del activo común; culminando dicha liquidación con la partición o división de los bienes comunes, que no es sino la atribución en propiedad exclusiva, a cada una de las partes.

Por otro lado es necesario diferenciar entre los bienes propios de cada cónyuge y los bienes comunes de ellos, a los efectos de saber cuales se encuentran dentro de la comunidad conyugal. Al respecto los bienes propios de cada cónyuge son aquellos que pertenecen al marido y a la mujer para el momento de la celebración del matrimonio, así como también los que durante el matrimonio adquieran por donación (salvo que esta donación se haya realizado con ocasión del matrimonio), por herencia, legado o por cualquier otro título lucrativo, mientras que los bienes comunes de la comunidad conyugalson todos aquellos bienes adquiridos por los cónyuges durante el matrimonio, siendo su principal característica que pertenecen a ambos cónyuges por igual, independientemente de quién de los dos los haya obtenido.

Siendo por todo lo antes expuesto de vital importancia el estudio, aplicabilidad y alcance  de la comunidad conyugal o comunidad de gananciales, su régimen legal y particularidades  lo cual será de relevante interés no solo en el ámbito académico sino también en el profesional.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LIBERTAD DE CONTRTACIÓN

La palabra libertad  proviene del latín  “liberta–ātis” y es la capacidad de la conciencia para pensar y obrar según la propia voluntad de la persona.  El filósofo Aristóteles en  su Teoría de la Libertad en el Hombre la percibe como “un acto libre y voluntario de  todo aquello que se es realizado por una necesidad o motivo personal”.

Ahora bien, desde el punto de vista jurídico la libertad de contrataciones, también denominada como “la libre contratación”  es el derecho que poseen las personas  para decidir celebrar contratos, con quién hacerlos, sus condiciones, contenido, limitaciones, modalidades, formalidades, plazos, y demás particularidades que regirán la relación jurídica contractual. Por lo tanto la libertad de contratación está sostenida doctrinalmente en la libertad individual y la autonomía de la voluntad, reconocido en la actualidad como un derecho fundamental en las democracias liberales, sin embargo se encuentra limitada y regulada por sus respectivas legislaciones nacionales.

 

LIMITACIONES DE LA LIBERTAD DE CONTRATACIÓN Y SU RÉGIMEN LEGAL ORDINARIO

La ley es la fuente que ofrece el más amplio repertorio de expresiones limitativas de la libertad contractual. La norma imperativa tiene un rango preferente, una jerarquía superior al precepto privado y a las normas supletorias o dispositivas. Su carácter coactivo impide que el sujeto no haga lo que la norma prohíbe hacer. Por tanto, la norma imperativa es aquella que restringe la libertad de contratar, fija los límites de la autonomía de los particulares y eventualmente la corrige o la modifica. Puede apreciarse entonces, que la libertad de contratar significa que las partes pueden determinar cada una de las cláusulas concretas del contrato, pero respetando las normas legales imperativas del régimen contractual general y particular. Por lo que al existir una norma imperativa los particulares no pueden estipular, en el contrato, una disposición contraria.

 

Así, las leyes prohibitivas e imperativas limitan la libertad contractual de varias formas, bien:

  1. Al proscribir un determinado tipo contractual.
  2. Al prohibir si no todo el tipo contractual, sí una zona de su contenido, pues el contrato en sí es permitido, pero no así determinadas cláusulas, pactos o condiciones.
  3. Al dotar al contrato, libremente concertado, de un contenido previo e imperativamente fijado. De esta forma las partes pueden contratar o no, pero de hacerlo se les impone un contenido sobre el cual no pueden disponer y que se integra al contenido del contrato y;
  4. Al imponer determinadas formalidades a los negocios jurídicos, donde su desconocimiento invalida el negocio cuando se le considera requisito esencial para su constitución.

En las leyes sustantivas venezolanas no existe norma prohibitiva genérica respecto a la contratación entre cónyuges, pues Venezuela se une a la tendencia mayoritaria en el derecho comparado, que prohíbe específicamente ciertos contratos. Al analizar el Código Civil, se observa que se encuentra prohibida la celebración de determinados contratos entre cónyuges, tales como la compraventa que es un contrato consensual, bilateral, oneroso y típico en virtud del cual una de las partes (vendedor) se obliga a dar algo en favor de la otra (comprador) a cambio de un precio en dinero. Así lo dispone el artículo 1.481 del Código Civil al señalar “que entre marido y mujer no puede haber venta de bienes”.

En el mismo orden de ideas, el artículo 1.563 de Código Civil establece que “las demás reglas establecidas para el contrato de venta se aplican a la permuta”, y visto que el contrato de compraventa esta prohibido entre cónyuges por disposición expresa de la ley, por lo tanto, y en base al artículo anteriormente citado, el contrato de permuta tampoco puede ser celebrado entre cónyuges.

Entre los contratos que si están permitidos se encuentra el mandato, la donación, también cabe mencionar que está prohibida toda sociedad a título universal, excepto entre cónyuges. Resulta lógico que se haya establecido esta incapacidad de los cónyuges para celebrar algunos contratos, debido a la inoperatividad de las normas jurídicas del derecho de familia, tendiente a impedir toda violación al régimen patrimonial de la sociedad conyugal y a proteger el contenido ético de las relaciones jurídicas que se crean entre ellos.

 

COMUNIDAD DE GANANCIALES O COMUNIDAD CONYUGAL

En sentido general una comunidad es  una congregación de dos o mas personas para la explotación (de acuerdo a ciertas reglas) de actividades económicas o para el goce y disfrute de bienes. En el caso de la comunidad conyugal a falta de capitulaciones matrimoniales, rige con carácter supletorio el régimen establecido por el Código Civil venezolano para regular el patrimonio conyugal que es el Régimen de Comunidad Conyugal.

En el mismo orden de ideas, para Estriche la comunidad conyugal “es la sociedad que por disposición expresa de la Ley, existe entre marido y mujer desde el momento de la celebración del matrimonio hasta su disolución, en virtud del cual se hacen comunes de ambos los bienes gananciales, de modo que después se partan por mitad entre ellos o sus herederos, aunque uno hubiese traído o aportado mas capital que el otro”.

Esta definición ha sido bastante discutida y criticada, en virtud de que viene a equiparar la sociedad conyugal con la sociedad de gananciales y si bien es cierto que están íntimamente relaciones  al punto de que de no existir sociedad conyugal  no existiría sociedad de gananciales, se diferencian lógicamente en que la sociedad de gananciales solo regula el aspecto económico o patrimonial de la sociedad conyugal, mientras que esta última comprende también las relaciones personales.

Por otra parte, según De Ruggiero la comunidad conyugal “es una sociedad universal  de ganancias”, concepto al cual se acoge el legislador venezolano puesto que el Código Civil en su articulo 1.650 al prohibir expresamente toda sociedad a título universal, exceptúa de estas prohibiciones la sociedad de ganancias entre conyugues.

 

CARACTERÍSTICAS DE LA COMUNIDAD CONYUGAL O COMUNIDAD DE GANANCIALES

  1. A falta de convención en contrario, entre los cónyuges, son comunes de por mitad las ganancias o beneficios que se obtengan durante el matrimonio, es decir, que a falta de capitulaciones matrimoniales, rige con carácter supletorio el régimen  establecido en el Código Civil  para regular el patrimonio conyugal que es el Régimen de la Comunidad Conyugal (artículo 148 del Código Civil).

 

  1. De acuerdo al artículo 149 del Código Civil la Comunidad Conyugal comienza precisamente el día de la celebración del matrimonio y cualquier estipulación en contrario es completamente nula.

 

  1. Se disuelve únicamente por las causales taxativas determinadas por el legislador, las cuales son: Disolución del matrimonio, nulidad del matrimonio, ausencia declarada de uno de los cónyuges, quiebra de uno de los cónyuges y por separación judicial de bienes.

 

DISOLUCIÓN DE LA COMUNIDAD DE GANANCIALES

Se entiende por disolución de la Comunidad de Gananciales, la extinción o la terminación de ese régimen patrimonial. Normalmente  la comunidad termina como consecuencia de la disolución del vínculo conyugal, pero no siempre es así pues existen casos en que el matrimonio subsiste a pesar de que se extingue la Comunidad de Gananciales. La Ley señala en forma taxativa las causas de disolución de dicha comunidad y por tratarse de una materia de orden publico cualquier pacto o convenio  en contrario es absolutamente  nulo. (Art 173 del Código Civil).

 

CAUSAS DE DISOLUCION DE LA COMUNIDAD CONYUGAL

  1. Disolución del Matrimonio: La comunidad de gananciales, como régimen patrimonial que es, constituye un accesorio del matrimonio, cuando este se extingue aquella no puede e existir.

 

  1. Nulidad del Matrimonio: La sentencia de nulidad del matrimonio, determina la disolución de la comunidad de gananciales entre los aparentes esposos, aunque su texto no lo señale de manera expresa.

 

  1. La Ausencia declarada de uno de los cónyuges: La simple no presencia de uno de los esposo, no determina la disolución de la comunidad de gananciales, tampoco produce ese efecto la ausencia meramente presunta. Es indispensable que exista sentencia firme de declaración de Ausencia (articulo 421 y siguientes del Código Civil). Ahora bien al suceder tal cosa automáticamente termina el régimen de la comunidad aunque la decisión aludida no lo señale así de manera expresa.

 

  1. Quiebra de uno de los esposos: Como consecuencia de la declaración de quiebra, la administración del patrimonio del fallido (incluyendo sus derechos sobre los bienes comunes) pasa  a la masa de acreedores, la cual se comportara además, en cierta forma, como verdadera titular del mismo. En tales condiciones no puede subsistir la comunidad de gananciales, pues resultaría absurdo mantener un régimen matrimonial entre el esposo que no esta en quiebra y los acreedores del otro; por otra parte, el cónyuge no fallido no tiene por qué sufrir  las consecuencias de esa declaración de quiebra.

 

  1. Separación Judicial de Bienes: esta se produce a pesar de que el vínculo conyugal subsista. Hay tres tipos de separación legal de bienes: a) Los resultantes de una demanda autónoma  de separación, basada en la administración irregular o irresponsable  llevada a cabo por alguno de los esposos respecto de los  bienes comunes; b) La derivada de una demanda de separación de cuerpos con separación  conjunta de bienes; c) La decretada por la  autoridad judicial en base al convenio de separación de cuerpos y de bienes  formalizados por los cónyuges.

 

 

EFECTOS DE LA DISOLUCIÓN DE LA COMUNIDAD

De ese cambio en la posición jurídica de las partes respecto de los bienes comunes, deriva una serie de consecuencias, entre las cuales debemos destacar:

  1. El producto del trabajo, profesión, industria, oficio o arte de cada uno de los cónyuges o ex cónyuges, pertenece en exclusividad a quien lo obtiene a partir de la fecha de la disolución de la comunidad (ya no es bien común).

 

  1. Desaparece la comunidad sobre los frutos, rentas e interés procedentes de los bienes propios de cada esposo o ex-esposo, devengados o producidos desde la fecha de la extinción del régimen de comunidad.

 

  1. Cesan los derechos del marido y de la mujer respectivamente de administrar los bines comunes que antes se encontraban confiados a su gestión, de acuerdo con las previsiones de los artículos 168 al 172 del Código Civil.

 

  1. Una vez extinguida la comunidad de gananciales, cada cónyuge o ex cónyuge se hace único propietario de los bienes que adquiera.

 

  1. La situación de comunidad ordinaria que surge entre los esposos o ex esposos (o sus herederos) al disolverse la comunidad de gananciales, no puede afectar a terceros extraños.

 

LIQUIDACIÓN DE LA COMUNIDAD DE GANANCIALES

Disuelta la comunidad conyugal de gananciales, los esposos o ex- esposos  (o sus herederos respectivos) quedan en situación de copropiedad ordinaria respecto de los bienes comunes. En tal estado pueden continuar todo el tiempo que deseen, pero tarde o temprano habría que proceder a la liquidación respectiva.

En el mismo orden de ideas, la liquidación de la extinguida comunidad de gananciales es el conjunto de operaciones necesarias para determinar primero y luego satisfacer los derechos  y obligaciones de los respectivos conyugues o ex cónyuges (o sus herederos), resultante de dicha comunidad. La liquidación culmina con la partición o división de los bienes comunes, que no es sino la atribución en propiedad exclusiva, a cada una de las partes, de ciertos y determinados bienes comunes que representan el equivalente de su correspondiente mitad sobre la masa total.

La liquidación y partición de la comunidad de gananciales como toda división de bienes comunes, es un acto de disposición y por ello las partes deben tener plena capacidad. Si alguna es incapaz, debe ser representada, asistida  autorizada de acuerdo con las previsiones legales aplicables a su caso específico.

 

 

PROCEDIMIENTO Y EFECTOS

La liquidación de la Comunidad Conyugal sea amistosa o judicial comprende en esencia las siguientes etapas:

1)    Determinación y avaluó del activo común: No puede comenzarse la partición si los coparticipes no están de acuerdo respecto de cuales son los bienes sobre los que ha de versar. Cualquier diferencia de criterio sobre ese particular debe ser previamente resuelta, ya sea amistosamente o por la vía judicial.

El inventario del activo a ser dividido comprende estas partidas: todos los bienes comunes, tanto inmuebles como muebles; todos los frutos de los bienes comunes; toda las prestaciones que deban los conyugues o ex  cónyuges a la comunidad.

 

2)    Determinación del pasivo común: Se trata de inventariar las cargas de la comunidad que no hayan sido aun satisfechas para el momento de la participación.  Conviene hacer énfasis en que esta etapa de la división de la comunidad no existe en materia de partición de herencia. Las operaciones que envuelve la determinación del pasivo común son dos:

 

2.1) Inventario de los créditos de terceros, que son cargas de la comunidad.

 

2.2) Determinación e inventario de las recompensas o compensaciones que la comunidad deba dar a los conyugues o ex cónyuges por la aplicación del principio de distribución de deudas.

 

3)    Formación de los lotes de partición: Es la más delicada de todas las operaciones de liquidación de la comunidad de gananciales; de hecho puede resultar bastante más compleja que la formación de los lotes en la partición de herencia. El principio general que gobierna esta etapa de la división, tanto si se trata de comunidad conyugal, de comunidad ordinaria  o de la comunidad hereditaria, es el de la igualdad entre los coparticipes, consagrado en el artículo 1075 del Código Civil. Cada lote debe formarse o constituirse, teniendo en cuenta cual es el derecho de cada coparticipe sobre la masa de bienes comunes; en materia de liquidación de la comunidad conyugal, tal derecho equivale a la mitad de esa masa, ara cada uno. Además  en la composición de cada lote debe procederse de manera tal, que en lo posible, corresponda a cada parte igual cantidad de bienes muebles, inmuebles, de derechos y de créditos de la misma naturaleza y valor.

 

4)    Adjudicación de los lotes: Es la culminación del proceso de la participación de  la comunidad de gananciales. Consiste en la transferencia a cada coparticipe, de los derechos exclusivos sobre los bienes que comprende su respectivo lote.

Si se trata de división amistosa, la aprobación definitiva de ella por sus partes (contrato consensual) determina el traspaso de la propiedad de cada poción a su respectivo adjudicatario. Si la partición es judicial, la transferencia de la propiedad de los lotes ocurre cuando el tribunal declara terminada y sellada la división.

En caso de que alguno de los copartícipes  sea menor, entredicho o inhabilitado, aunque la partición sea amistosa, es preciso obtener su homologación por parte de la autoridad judicial, a fin de que quede sellada.

 

BIENES COMUNES Y BIENES PROPIOS DE CADA CÓNYUGE

La palabra bien proviene del latín “bene”, que significa “bien” y se definen como las cosas materiales o inmateriales que, desde un punto de vista jurídico, son objetos de derecho, del mismo modo en que, desde una perspectiva económica, son escasos, limitados y, en consecuencia, poseen un valor que puede ser definido en términos monetarios.

De igual forma es necesario señalar que el matrimonio es la institución que consagra la unión entre un hombre y una mujer, cumpliéndose todas las formalidades de ley. A partir de la celebración del mismo se inicia la comunidad de bienes. Ahora bien, con relación a los bienes de los cónyuges debe distinguirse dos situaciones:

  1. A) Los bienes pertenecientes a cada cónyuge y;
  2. B) Los bienes pertenecientes a la comunidad conyugal.

 

BIENES PERTENECIENTES A CADA CÓNYUGE

     Denominados también bienes privados de cada cónyuge;  según Bosseret y Zannoni, son los que cada cónyuge tiene desde antes de la celebración del matrimonio y los que adquiere durante este a título gratuito, por subrogación real con otro bien propio, o por una causa a título anterior al matrimonio.

De acuerdo con el Código Civil venezolano los bienes propios de cada conyugue son aquellos que pertenecen al marido y a la mujer para el momento de la celebración del matrimonio, así como también los que durante el matrimonio adquieran por donación (salvo que esta donación se haya realizado con ocasión del matrimonio), por herencia, legado o por cualquier otro título lucrativo. Son también bienes propios de cada cónyuge la plusvalía de dichos bienes, así como las cosas personales tales como vestidos, joyas y otros enseres u objetos de uso personal o exclusivo de la mujer o del marido. Al respecto el artículo 152 Código Civil venezolano señala que se hacen bienes propios del respectivo cónyuge los bienes adquiridos durante el matrimonio:

  1. Por permuta con otros bienes propios del cónyuge: La permuta es un contrato mediante el cual uno de los contratantes se obliga a transferir al otro la propiedad de una cosa, a cambio de que éste le de la propiedad de otra.- Es decir, es el cambio de una cosa por otra, sin que en la operación entre en juego el dinero, a menos que sea necesario para equilibrar el valor de las cosas cambiadas.

 

  1. Por derecho de retracto ejercido sobre los bienes propios por el respectivo cónyuge y con dinero de su patrimonio: El Retracto es el derecho que tiene una persona según la ley, para adquirir la propiedad de una cosa enajenada a un extraño dentro del plazo y demás condiciones establecidas en la convención).

 

  1. Por dación en pago hecha al respectivo cónyuge por obligaciones provenientes de bienes propios.

 

  1. Los que adquieran durante el matrimonio a titulo oneroso, cuando la causa de adquisición ha precedido al casamiento.

 

  1. La indemnización por accidentes o por seguros de vida, de daños personales o de enfermedades, deducidas las primas pagadas por la comunidad.

 

  1. Por compra hecha con dinero proveniente de la enajenación de otros bienes propios del cónyuge adquirente.

 

  1. Por compra hecha con dinero propio del cónyuge adquirente, siempre que haga constar la procedencia del dinero y que la adquisición la hace para sí. En caso de fraude, quedan a salvo las acciones de los perjudicados para hacer declarar judicialmente a quien corresponde la propiedad adquirida.

También pertenece como bien de cada cónyuge, los bienes donados o dejados en testamento conjuntamente a los cónyuges con designación de partes determinadas por el donante o por el testador, y, a falta de designación, por mitad. (Artículo 153 del Código Civil). Aunado a esto, para la calificación de los bienes (propios o comunes de cada conyugue) debe tenerse presente los siguientes principios rectores:

  1. a) La época de la adquisición (anterior o posterior a la celebración del matrimonio).
  2. b) El carácter oneroso o gratuito de las adquisiciones durante el matrimonio son bienes propios las adquisiciones gratuitas realizados por cualquiera de los cónyuges)
  3. c) El origen de los fondos empleados en las adquisiciones fondos propios o comunes).

 

BIENES COMUNES DE LOS CÓNYUGES

En cuanto a los bienes comunes, también denominados  bienes gananciales, son todos aquellos bienes adquiridos por los cónyuges durante el matrimonio, a excepción de los recibidos a título gratuito. La característica principal de dichos bienes es que pertenecen a ambos cónyuges por igual, independientemente de quién de los dos los haya obtenido y lo normal es que para disponer de ellos baste con que el negocio jurídico lo acuerde uno de los dos cónyuges siempre y cuando exista la aceptación del mismo por parte del otro cónyuge. Su fundamento legal se encuentra en artículo 156 del Código Civil venezolano el cual preceptúa:

“Son bienes pertenecientes a la comunidad conyugal los siguientes:

1) Los bienes adquiridos por título oneroso durante el matrimonio, a costa del caudal común, bien se haga la adquisición a nombre de la comunidad o al de uno de los cónyuges.

2) Los obtenidos por la industria, profesión, oficio, sueldo, o trabajo de alguno de los cónyuges.

3) Los frutos, rentas o intereses devengados durante el matrimonio, procedente de los bienes comunes o de los particulares de cada uno de los cónyuges”.

También pertenece a la comunidad el aumento del valor por mejoras hechas en los bienes propios de los cónyuges con dinero de la comunidad, o por industria de los cónyuges. La ley presume que pertenecen a la comunidad todos los bienes existentes mientras no se pruebe que son propios de alguno de los cónyuges. Por otro lado, la regla de que los bienes adquiridos por alguno de los cónyuges a título gratuito serán de su propiedad exclusiva, encuentra una excepción cuando el bien provenga de una donación que se le haya hecho con ocasión del matrimonio, salvo que el donante manifieste lo contrario (articulo 161 del Código Civil).

Finalmente, al respecto de los bienes comunes, existe una presunción “juris tantum”, conforme a la cual, todos los bienes que se encuentren en un matrimonio regido por comunidad de gananciales, serán comunes, salvo que se pruebe lo contrario (es decir, que se pruebe que pertenecen a alguno de los cónyuges), teniendo tal precepto su base legal en el articulo 164 del Código civil venezolano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CONCLUSIÓN

Concordamos en que el principio de la libertad de contratación es una manifestación del derecho a la libertad del ser humano, una extensión que va más allá de los aspectos inherentes a su condición de tal, permitiéndoles que decidan con quién contratar, cuál será el objeto del contrato, cómo será regulada esa relación contractual e, incluso, cómo serán solucionadas o resueltas las diferencias que pudieran llegar a surgir entre las partes contratantes.

Sin embargo, esta libertad además de tener limitaciones establecidas en la ley en razón del limitado discernimiento de la persona, como es el caso de los menores de edad o los entredichos, también, como se vio en el presente trabajo, dispone sobre limitaciones para aquellos que contraen matrimonio, al analizar estas prohibiciones, entendemos que el régimen patrimonial del matrimonio es imperativo e inmutable y que obliga a delimitar un campo para esa libertad de convenir cuando los contratantes son ambos esposos a fin de mantener incólumne ese régimen fijado por la ley. En particular, se centra en la necesidad de lograr que el régimen de los bienes impuesto en el Código no sea violado mediante el otorgamiento de actos jurídicos que lleven como finalidad última la traslación de valores de un patrimonio a otro.

Durante mucho tiempo se ha sostenido que la prohibición de contratación proviene de la incapacidad de la mujer casada y la potestad marital, en la actualidad, en los países occidentales rige la plena igualdad entre hombre y mujer, notándose la ausencia del sistema patriarcal. Esa igualdad no sólo se halla contemplada legislativamente sino que se encuentra presente en muchos aspectos de la vida social.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

Sojo Blanco R. (1985): Apuntes de Derecho de Familias y Sucesiones. Caracas, Venezuela.

Ossorio M (2000): Diccionario de Ciencias Jurídicas Políticas y Sociales. Buenos Aires, Argentina: Editorial Heliasta.

Autores Venezolanos (1991): Diccionario Jurídico Venezolano. Caracas, Venezuela: Ediciones Vitales 2000, C.A.

Código Civil Venezolano vigente. Gaceta Nª 2.990 Extraordinaria del 26 de Julio de 1982.

http://consultoreconomico.blogspot.com/2011/09/3-contratos-entre-esposos.html

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La Familia, el matrimonio y la adopcion

La Familia, el matrimonio y la adopcion

Familia

Para otros usos de este término, véase Familia (desambiguación).

Escultura de Henry Moore con el título Familia. Barclay School, Stevenage, Hertfordshire, Gran Bretaña.

La familia (del latín familia) es un grupo de personas formado por individuos unidos, primordialmente, por relaciones de filiación o de pareja.1 El Diccionario de la Lengua Española la define, entre otras cosas, como un grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas,2 lo que lleva implícito los conceptos de parentesco y convivencia, aunque existan otros modos, como la adopción. Según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es el elemento natural, universal y fundamental de la sociedad, tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.3

Los lazos principales que definen una familia son de dos tipos: vínculos de afinidad derivados del establecimiento de un vínculo reconocido socialmente, como el matrimonio4 —que, en algunas sociedades, solo permite la unión entre dos personas mientras que en otras es posible la poligamia—, y vínculos de consanguinidad, como la filiación entre padres e hijos o los lazos que se establecen entre los hermanos que descienden de un mismo padre. También puede diferenciarse la familia según el grado de parentesco entre sus miembros.

No hay consenso sobre una definición universal de la familia. La familia nuclear, fundada en la unión entre hombre y mujer, es el modelo principal de familia como tal, y la estructura difundida mayormente en la actualidad. Las formas de vida familiar son muy diversas, dependiendo de factores sociales, culturales, económicos y afectivos. La familia, como cualquier institución social, tiende a adaptarse al contexto de una sociedad.5

El Día Internacional de la Familia se celebra el 15 de mayo.6

Valor ético y moral de la familia

Ética

Para los libros de Aristóteles y Spinoza, véanse Ética (Aristóteles) y Ética (Spinoza).

La ética (del lat. ethĭcus, y este del gr. ἠθικός ēthikós; la forma f., del lat. tardío ethĭca, y este del gr. ἠθική ēthikḗ1 ) es la rama de la filosofía que estudia lo correcto o equivocado del comportamiento humano.2 Además, tiene como centro de atención las acciones humanas y aquellos aspectos de las mismas que se relacionan con el bien, la virtud, el deber, la felicidad y la vida realizada. El estudio de la ética se remonta a los orígenes mismos de la filosofía en la Antigua Grecia, y su desarrollo histórico ha sido amplio y variado.

La ética estudia qué es un acto moral, cómo se justifica racionalmente un sistema moral, y cómo se ha de aplicar posteriormente a nivel individual y a nivel social. En la vida cotidiana constituye una reflexión sobre el hecho moral,es decir busca las razones que justifican la adopción de un sistema moral u otro.

Una doctrina ética elabora y verifica afirmaciones o juicios determinados. Una sentencia ética, juicio moral o declaración normativa es una afirmación que contendrá términos tales como “bueno”, “malo”, “correcto”, “incorrecto”, “obligatorio”, “permitido”, etc., referidos a una acción, a una decisión o incluso contendrá a las intenciones de quien actúa o decide algo. Cuando se emplean sentencias éticas se está valorando moralmente a personas, situaciones, o acciones. Se establecen juicios morales cuando, por ejemplo, se dice: “Ese hombre es malo”, “no se debe matar”, etc. En estas declaraciones aparecen los términos “malo”, “no se debe”, etc., que implican valoraciones de tipo moral.

Moral

Para otros usos de este término, véase Moral (desambiguación).

La moral (del gen. latín mōris, ‘costumbre’, y de ahí mōrālis, ‘lo relativo a los usos y las costumbres’) es un conjunto de normas, creencias, valores y costumbres que dirigen o guían la conducta de las personas en sociedad. La moral permite distinguir que acciones son correctas (buenas) y cuales son incorrectas (malas). Otra perspectiva la define como el conocimiento de lo que el ser humano debe hacer o evitar para conservar la estabilidad social.1

Moral y ética[editar]

Varios autores consideran como sinónimos a estos términos debido a que sus orígenes etimológicos son similares, aunque otros no consideran a la moral y la ética como lo mismo, como es el caso del filósofo español Gustavo Bueno. Algunas posturas conciben la ética como el conjunto de normas sugeridas por un filósofo o proveniente de una religión, en tanto que a «moral» se le designa el grado de acatamiento que los individuos dispensan a las normas imperantes en el grupo social. No todos acuerdan con dicha distinción, y por eso es que en un sentido práctico, ambos términos se usan indistintamente, y a menudo no se distingue entre los dos conceptos, haciéndolos equivalentes.

El matiz que las delimita está en la observación o aplicación práctica de la norma que entraña el mandato ético. Por ello, la norma ética siempre será teórica, en tanto que la moral o costumbre será su aplicación práctica.[cita requerida] Según este punto de vista, la moral se basa en los valores que dicta la conciencia, que a su vez, está basado en costumbres aprendidas. Dicho punto de vista dice que la moral no es absoluta o universal, ya que su vigencia depende de las costumbres de una región, de aquí vendría el relativismo cultural.

Por otra parte, la universalidad de algún sistema moral es uno de los objetivos de la ética-objetiva cuyo contenido o efecto no se considera relativo ni subjetivo, sino efectivo y aplicable para todo hombre racional bajo un contexto determinado, siempre y cuando el agente capaz de comportamiento pueda actuar de manera racional, entendido como aquello en lo que todos los seres humanos puedan estar de acuerdo cuando decidan buscar un comportamiento moral específico que se juzgo “de bien” o “correcto”, que mantenga o cause aceptable calidad de vida o evite alguna consecuencia inconveniente, y que surja a causa de la repetición de ciertos comportamientos probables para la humanidad). Immanuel Kant ―a través de su imperativo categórico― hizo el intento de dar bases a una moral objetiva nacida de la razón y más allá de la religión. Una de las principales objeciones que se oponen a sus razonamientos, es el uso obligatorio de la verdad y del deber con exclusión del sentir7

La crítica que hace Friedrich Nietzsche a la moral y la ética subraya que los códigos morales y las éticas que estudian o fundamentan estos códigos morales se presentan como desveladoras de profundas verdades sobre el ser humano.

Es famoso su análisis de la moral cristiana en el que manifiesta cómo los valores cristianos, por ejemplo, la humildad, o la compasión, se basan realmente en la hipocresía y en el resentimiento(según su teoría). Los valores morales son estratagemas de dominio de unos hombres para otros. Pero ninguna moral y ninguna ética reconocen esto pues es esencial para ellas el ocultarlo. Para descubrir esas ocultaciones propone Nietzsche un método que él llama “genealógico”. Emprende una “genealogía de la moral“. Se trata de hacer análisis psicológicos y de uso del lenguaje a partir de textos éticos y morales y de observaciones de conductas morales. Para Nietzsche en su obra La genealogía de la moral nos dice que: las morales y las éticas que hacen pasar por “verdaderos” y “universales” unos valores son “morales de esclavos”. Su propuesta entraña la total libertad creativa de cada hombre en el más estricto sentido, en un sentido parecido al que se aplica cuando se habla en el arte contemporáneo de la libertad de un artista. La “moral de señores” rechaza elaborar un elenco de valores exigibles a los demás. Cada hombre ha de realizar sus deseos y dejar que también se expresen los deseos de los demás, sin códigos verdaderos previos.

LA ETICA COMIENZA EN LA FAMILIA

Recordemos que la Ética, según el diccionario, es la parte de la filosofía que trata sobre la moral y las obligaciones de los seres humanos en relación a sus congéneres.

La Ética tiene que ver con los deberes y valores que nos hacen convivir en sociedad,

por lo general los valores se adquieren en los primeros años de vida a través de la familia: el respeto, la responsabilidad, la disciplina, la perseverancia, la solidaridad, la justicia, la honradez, la tolerancia, etc.; se aprenden de la madre, del padre, de los abuelos, en el seno del hogar, de la familia, que como se sabe es el núcleo de la sociedad y por el cual debemos esforzarnos en virtud de preservar la razón de la vida.

Los valores son elementos muy centrales en el sistema de creencias de las personas y están relacionados con estados ideales de vida que responden a nuestras necesidades como seres humanos, proporcionándonos criterios para evaluar a los otros, a los acontecimientos tanto como a nosotros mismos. Es así que los valores nos orientan en la vida, nos hacen comprender y estimar a los demás, pero también se relacionan con imagen que vamos construyendo de nosotros mismos y se relacionan con el sentimiento sobre nuestra competencia social.

Los valores son representaciones cognitivas inherentes a tres formas de exigencia universal: las exigencias del organismo, las reglas sociales de interacción y las necesidades socio-institucionales que aseguran el bienestar y el mantenimiento del grupo.

De esa manera, los sistemas de valores se organizan alrededor de tres dimensiones fundamentales: el tipo de objetivo (trascendencia o beneficio personal; conservación o cambio), los intereses subyacentes (individuales o colectivos), el dominio de la motivación (tradición, estimulación, seguridad). Las teorías implícitas que todos los padres tienen y que se relacionan con lo que los mismos piensan sobre cómo se hacen las cosas y por qué se hacen de tal o cual manera ofician “de filtro” en la educación en valores.

Estas ideas y teorías implícitas se montan sobre experiencias, sobre lo que se ha vivenciado.

Si bien se podría decir que la familia no es el único contexto donde se educa en valores, es una realidad que el ambiente de proximidad e intimidad que en ella se da la hace especialmente eficaz en esta tarea.

La moral de la familia abarca una amplia gama de relaciones, pues es la convivencia más común, profunda e íntima de la existencia humana. De más a menos se extiende a los siguientes ámbitos: al trato mutuo entre los esposos y de éstos con los hijos; a la relación de los hijos con los padres y de los hermanos entre sí; a los vínculos que cohesionan a los restantes miembros de la familia, tales como los abuelos y parientes, en general, así como a la intercomunicación de aquellas personas que están llamadas a integrarse en la familia, cual es el caso de los novios, etc. Este complejo y rico mundo de vínculos personales es tan íntimo, que alcanza el núcleo de la persona misma. Por consiguiente, es claro que este valioso contorno humano que envuelve a la familia ha de ser objeto de atención relevante por parte de la ciencia moral.

En riguroso paralelo con la importancia de la familia, se sitúan las dificultades, todas ellas proporcionadas a la trascendencia personal y social de esta institución. Los problemas y conflictos que han lugar, surgen precisamente de su riqueza: en concreto, de la diversidad misma de miembros que la constituyen, de la pluralidad de derechos y deberes que origina, de la intimidad de cuestiones que en ella se ventilan, así como de los problemas que suscita su puesto en el conjunto de la vida social. Estas complejas situaciones dan lugar a no pocos conflictos morales, por lo que se requiere que su solución también se ajuste a unos principios determinados de eticidad.

A estas exigencias éticas que acompañan a la convivencia familiar es preciso sumar las cuestiones doctrinales que en ella se ventilan, para algunas de las cuales aún no se dispone de una respuesta adecuada. Ya San Agustín ponía de relieve estas dificultades:

“No ignoro que la cuestión del matrimonio es muy oscura y muy complicada. No me atrevo a afirmar que haya explicado todas sus ¡aplicaciones en esta obra o en otras, ni que siquiera pueda hacerlo, si se me urge”.

Cabe aún añadir que a este cúmulo de problemas que acompaña la vida, la doctrina y la misma institución social, se suma la dificultad del método a seguir en su estudio, pues el matrimonio y la familia tocan fronteras de diversos saberes. Citemos sólo dos niveles:

Origen de la familia

Para hablar del origen de la familia, primero es necesario remontarse años atrás en la historia, cuando los hombres primitivos empezaron a agruparse en tribus. Hubo un momento en que la reproducción pasó de ser un acto puramente instintivo, a ser un hecho controlado en el que se pretendía dar continuidad o aumentar el número de personas en una tribu determinada.

Debido a que las tribus eran en su mayoría nómadas, los hombres se dedicaban al papel de cazadores, mientras que las mujeres de una tribu eran las encargadas de cuidar de los niños. Este era un sistema más patriarcal y en el que las relaciones de consanguineidad no se encontraban tan arraigadas como actualmente.

Dentro de estas tribus, las relaciones empezaron a darse entre los miembros de las tribus, donde la única relación no permitida era entre padres e hijos. Tanto hombres como mujeres podían tener varias parejas y los hijos pertenecían solamente a la madre. Con el paso del tiempo, la necesidad de determinar quién de los miembros de la tribu era el padre de los niños, cimentó los primeros pasos para la conformación de la familia.

Las tribus fueron evolucionando y se dieron las primeras manifestaciones del matrimonio. Ahora la mujer pertenecía solamente a un hombre, sin embargo, un hombre podía tener varias mujeres. Con la llegada del concepto de propiedad privada, se dieron los primeros pasos hacia la monogamia y la estabilización de las familias de una forma más cercana a como las vemos actualmente.

Estas sociedades cada vez más monógamas permitieron que se crearan lazos familiares más fuertes, en los que cada uno de los miembros del hogar tomó su rol definitivo dentro del núcleo.

Actualmente el Derecho considera a la familia como el pilar fundamental de toda sociedad, aunque debido a los muchos cambios que afronta la humanidad a nivel social, no existe un consenso definitivo que sea aceptado como definición global de la familia. Se considera como familia a la unión derivada de dos cónyuges y sus hijos (esposos hombre y mujer de acuerdo a los modelos tradicionalmente aceptados).

También se consideran como familias a aquellas en las que la crianza de los hijos corresponde solamente a la madre o al padre; las familias ensambladas que son aquellas en las cuales los cónyuges tienen hijos por separado y se integran en una nueva unión familiar.

Las clasificaciones más controversiales son las familias homoparentales, que son aquellas en las cuales dos hombres o dos mujeres son los padres de los niños, aunque esta forma familiar aún no es aceptada en algunos países; y las familias de padres separados, en las cuales los progenitores ya no son cónyuges pero siendo padres que siguen cumpliendo su rol de crianza de los hijos.

Independientemente de las características de la familia, esta es un elemento fundamental para el desarrollo de la humanidad, por lo que se encuentra protegida por la Declaración Universal de los Derecho Humanos, en la que se vela por el cumplimiento de sus derechos.

Familia romana

La familia romana fue una institución principal antigua Roma, presente en el ámbito social y jurídico, que estaba compuesta por todos los que vivían bajo la autoridad del cabeza de familia o pater familias.

Era compuesta por todos aquellos individuos que nacidos libres vivían bajo la conducta propia de un estatus parental natural y jurídico, político, económico, religioso, etc, estatus civil y estatus social al modo romano, esto suponía asumir tanto la protección como la autoridad del cabeza de familia que era el pater familiasFamilia también es una palabra con la misma raíz que los famuli (“criados de los Oscos“) y por lo tanto en Roma, se comprendía a algunos sirvientes o siervos llamados específicamente fámulos. Desde la familia romana se derivó el concepto de la fee romana (confianza).

Generalidades[editar]

En el derecho romano se tenían cuatro acepciones para la familia: agnaticia, cognaticia, gentilicia y por afinidad.

La familia romana era legalmente tan fuerte que ciertas cuestiones que hoy se tratan en los juzgados o en los templos, entonces se trataban en casa, bajo el mando del cabeza de familia. La familia era realmente la célula básica de la sociedad romana.

El pater familias era el hombre romano que no dependía de nadie (sui iuris) y de quien dependían los demás (alieni iuris). No importaba que estuviese soltero o casado, ni su edad. Una mujer nunca podía ser cabeza de familia.

La patria potestas de un cabeza de familia romano le permitía, de así quererlo, disponer de la vida de cualquier miembro familiar, venderle como esclavo e inclusive darle muerte. Podía también abandonar legalmente a un hijo nacido de su mujer o reconocerlo. Podía incluso prohijar hijos de otros, así como concertar casamientos de los hijos. Realmente, es él quien forma la familia romana.

Como jefe de familia es también el sacerdote de la religión familiar y el juez en los conflictos entre familiares, pero para esto último tiene que contar con el asesoramiento de un consejo familiar.

Para entender lo anterior, hay que tener en cuenta que el parentesco natural, fundado en la descendencia física de la mujer, y que los romanos llamaban cognatio, carecía de valor civil, en tanto el parentesco civil, fundado en el reconocimiento por parte del hombre de su descendencia o en la adopción como hijos de descendencia ajena, y a lo que los romanos llamaban agnatio, era el único parentesco legalmente válido.

La adoptio era el acto de adoptar a alquien. Pero, si ese alguien era cabeza de familia, se adopta a toda su familia y el patrimonio pasa al adoptante. En este segundo caso se llama arrogatio. Teniendo en cuenta que la autoridad paterna también se llama manus, la emancipatio o ’emancipación’ consiste en liberar a un hijo de la potestad paterna o hacerlo pasar a la potestad de otro.

Por la adoptio un hijo extraño pasa a igualarse civilmente al hijo de legítimo matrimonio. Por eso los romanos daban más importancia a la decisión legitimante del pater familias (agnatio) que al hecho físico del parentesco natural (cognatio).

Clasificación[editar]

En el derecho romano se tenían cuatro acepciones para la familia.

Familia agnaticia[editar]

Se entendía por familia agnaticia al conjunto de personas bajo la misma potestad doméstica, o que lo estarían si el común pater no hubiese muerto, por línea de varón (hasta el sexto grado). Así, por ejemplo forman parte de la familia agnaticia de un individuo bajo la potestad de su abuelo (avus): su padre (pater), su tío paterno (patruus), su hermano (frates), su hijo (filius), el primogénito de su tío paterno (frater patruelis o patruelis) así como el hijo de éste (nepos ex patruelis) o su propio nieto (nepos), así mismo todos los varones adoptados por el pater familias. La muerte del ascendiente no implica la disolución del vínculo hasta el sexto grado.

Familia cognaticia[editar]

Se entendía por familia cognaticia al parentesco por consanguinidad natural. Es decir, las personas vinculadas por la procreación y el nacimiento.

Se compone de un tronco común y dos líneas:

  • Línea recta: Aquellos que descienden unos de otros. Puede ser ascendente o descendente. Por ejemplo: padre, hijo, nieto, bisnieto, etc.
  • Línea colateral: Aquellos que no descienden unos de otros pero tienen un tronco común. Por ejemplo: hermanos.

En el ejemplo expuesto en el anterior punto, formarían parte de la familia cognaticia del individuo señalado todos los anteriores señalados además de la abuela (avia), la madre (mater), la hija (filia), la hermana (soror), la tía paterna (amita), el tío materno (avunculus), la tía materna (matertera), la hija del tío paterno (soror patruelis), el hijo y la hija de la tía paterna (amitinus y amitina), el hijo y la hija del tío materno (matruelis), el hijo y la hija de la tía materna (consobrinus y consobrina), y sus descendientes.

Familia gentilicia[editar]

Se entendía por familia gentilicia el conjunto de personas que tenían en común la misma base que la familia agnaticia, es decir, la gens. Sin embargo, se consideran grados más lejanos, con la condición de que los involucrados se sientan parientes.

Familia por afinidad[editar]

Se entendía por familia por afinidad aquella compuesta por uno de los cónyuges y los agnados o cognados del otro.

Para contar los grados, se cuenta como si un cónyuge ocupara el lugar del otro en su familia.

Las mujeres en la familia romana[editar]

A diferencia de los griegos, que tenían a sus mujeres en las casas y si tenían tiempo libre, no lo pasaban en familia, los romanos sintieron un atractivo grande por la vida doméstica. La mujer aparece como compañera y cooperadora del hombre romano, está a su lado en los banquetes, comparte con él la autoridad sobre los hijos y criados y participa también de la dignidad que tiene su marido en la vida pública. Pero esta libertad no impide que sea austera y reservada, especialmente en la época republicana; incluso en el banquete, la mujer estaba sentada, no recostada, y no bebía vino sino mulsum (vino con miel); en cualquier caso, está siempre en un segundo plano bajo la autoridad marital y es así que no participa en la vida pública, en la política, en la literatura, ni puede ser cabeza de familia e incluso los nombres de oficios de la primera declinación son masculinos.

La educación femenina era prudentemente liberal. En la época infantil niños y niñas se criaban juntos; las escuelas elementales también eran mixtas. Terminados los estudios primarios, las chicas de buena familia continuaban instruyéndose privadamente en el conocimiento de la literatura latina y griega; al mismo tiempo aprendían a tocar la lira, a bailar y a cantar. Esta educación intelectual no impedía que la mujer hiciese determinadas labores: vigilaba y dirigía a las esclavas, atendía los trabajos más delicados, bordaba, etc. Aparte de esto, la mujer no tenía derechos ni podía ser cabeza de familia

El matrimonio en la Antigua Roma[editar]

Artículo principal: Matrimonio (Derecho romano)

Para cualquier romano normal el pragmatismo era parte de su forma de pensar, de manera que el matrimonio no se escapaba de esta costumbre utilitarista.

Los romanos, institucionalmente monógamos, concibieron las relaciones sexuales continuadas, con voluntad de convivencia y de vida en común, como un contrato, ya no entre dos personas, sino entre dos familias.

Para empezar, en el derecho romano clásico, para contraer matrimonio era necesario que ambos contrayentes ostentaran la ciudadanía romana. Esto es, que gozaran no sólo del status libertatis sino también del status civitatis (que fueran libres y además, ciudadanos), es decir el IVS CONUBIUM. Cualquier otra unión (p.ej. ciudadano-extranjera) era considerado un concubinato (“contubernio”).

Debían también (para contraer matrimonio) tener la madurez sexual suficiente (por haber alcanzado una edad o porque biológicamente mostraran signos de haberla alcanzado); usualmente, los hombres se consideraban aptos para casarse a los catorce años y las mujeres a los doce. Los hijos nacidos de este matrimonium iustum (o iusta nuptia) serían sometidos a la patria potestas.

El casamiento de dos jóvenes dependía casi exclusivamente de los padres; pocas veces se tenían en cuenta las inclinaciones de los interesados. Una vez decidido el matrimonio el primer paso era la celebración de los sponsales, ceremonia arcáica en la que los respectivos padres concertaban el casamiento de los hijos y establecían la dote que la joven aportaría al matrimonio. Antiguamente los desposados ya quedaban obligados a la fidelidad recíproca y si el matrimonio no se celebraba en el plazo estipulado, se podía perder la dote. Consultados los dioses, si los agüeros eran favorables, se cambiaban los anillos, que tenían un valor simbólico.

Ante la ley, solo los ciudadanos romanos tenían derecho a contraer matrimonio. La tradición conservó el recuerdo de tiempos en los que los patricios no podían casarse con una plebeya, prohibición caída pronto en desuso (Lex Canuleia).

Hubo dos formas de matrimonio que estuvieron sucesivamente en vigor:

  • matrimoniocum manu: la mujer pasaba a formar parte de la familia de su marido y estaba sujeta a su poder marital (manus). Podía realizarse esta unión de tres maneras:

– Confarreatio: forma sacra de contraer matrimonio. Rito llamado así por la pieza de pan (far) que los esposos ofrecían al Dios Júpiter durante la ceremonia nupcial. Era la forma de casamiento propia de los patricios. Su carácter sacro lo hacía de difícil disolución, pero no imposible (el divorcio sería mediante la difarreatio).

– Coemptio: forma más usual y práctica. Se realizaba una compraventa ficticia de la novia, por la que el marido adquiría la manus (poder) sobre ella. Es la versión matrimonial de la ceremonia de liberación de esclavos, la manumissio.

– Usus: cuando los esposos cohabitaban ininterrumpidamente durante un año, el marido adquiría la manus sobre la mujer; sin embargo, esto podía ser evitado gracias a la “trinoctii usurpatio”, según la cual, si la mujer se ausentaba durante tres noches seguidas del hogar marital, evitaba caer en la manus maritalis. Puede verse como una versión matrimonial de la prescripción adquisitiva.

  • matrimoniosine manu o libre: en él, la esposa continuaba perteneciendo a la familia paterna y conservando los derechos sucesorios de su familia de origen. A pesar de la facilidad de disolución de este matrimonio (bastaba con la simple separación de los esposos) los romanos tenían conciencia de la seriedad de este vínculo.

La ceremonia de boda[editar]

El ceremonial que mejor se conoce es el patricio. La boda constituía uno de los acontecimientos más importantes dentro de la vida familiar.

El día de la boda era escogido con toda cautela; sería pernicioso casarse en mayo, mientras que la mejor época era la segunda quincena de Junio.

En la víspera de la boda la joven consagraba a una divinidad sus juguetes de niña; después, se acostaba con el traje nupcial y una cofia de color anaranjado en la cabeza. Eran características de la vestimenta nupcial el peinado y el vestido con velo. El traje era una túnica blanca que llegaba a los pies, ceñida por un cinto. De la cabeza de la desposada caía un velo de color anaranjado (flammentum) que le cubría la cara.

En todos los actos del rito matrimonial la futura esposa era asistida por la pronuba, una matrona casada una sola vez. El rito empezaba consultando los auspicios: si el resultado no era malo, quería decir que los Dioses eran favorables a esta unión. Terminada esta parte, tenía lugar la firma de las tabulae nuptiales (contrato matrimonial) delante de diez testigos; después la pronuba ponía las manos derechas de los esposos una encima de la otra y con esto los esposos se comprometían a vivir juntos. Acabadas las formalidades, tenía lugar el banquete nupcial.

Después, hacia la tarde, comenzaba la ceremonia de acompañamiento de la esposa a casa del esposo. Este, de repente, fingía arrancar a su joven mujer de los brazos de su madre. Entonces iban a casa del marido. La mujer iba acompañada de tres jóvenes; uno de ellos llevaba una antorcha de espino (spine alba) encendida a la casa de la esposa. La gente que los seguía mezclaba cantos religiosos y pícaros. Cuando llegaban a casa del marido, adornaban la entrada con cintas de lana y la untaban con grasa de cerdo y aceite. El marido le preguntaba a la esposa cómo se llamaba, ella le respondía ubi tu Gaius, ego Gaia (“si tú Gaio, yo Gaia”), entonces los que la acompañaban la levantaban a pulso para que no tocase el quicio de la puerta con el pie y la hacían entrar en la casa. Después era recibida por su marido y la pronuba pronunciaba unas plegarias a la divinidad de la nueva casa (para que recibiesen con agrado a esta nueva habitante); con esto terminaba la fiesta y los invitados volvían para sus casas.

El día de después del casamiento había un banquete íntimo (repotia, reboda) para los parientes de los esposos.

El divorcio[editar]

Como el matrimonio romano estaba pensado para ser una institución que debía renovarse con el consentimiento continuado de los cónyuges (affectio maritalis), se permitía el divorcio. Como todo contrato, el matrimonio podía disolverse o terminarse. Primitivamente, el derecho de revocación pertenecía únicamente al hombre; este solo tenía que reclamarle a su mujer delante de un testigo las llaves de la casa y decirle: tuas res habeto (“coge tus cosas”).

En principio, el matrimonio patricio por confarreatio (vid. supra) no podía disolverse, pero pronto los romanos inventaron una ceremonia de efectos contrarios a la primera, a la que llamaron difarreatio.

El matrimonio por usus o por coemptio se terminaba con la mancipatio o transmisión de la potestad del marido en favor de un tercero, que manumitía a la mujer

En el derecho romano se tipificaba el tipo de divorcio según su causa:

  • Divortium ex iusta causa: como, por ejemplo, el adulterio de la mujer o el marido.
  • Divortium bona gratia: por causas no imputables a algunos de los cónyuges (esterilidad, impotencia, etc.)
  • Divortium sine causa: cuando alguno de los cónyuges repudiaba al otro sin que mediase causa que justificara este comportamiento.
  • Divortium communi consensu: de mutuo acuerdo

La estructura de la familia

La estructura de la familia señala cómo se conforma este grupo social y en este sentido, es que verás las diferentes características de cada uno de los distintos tipos de familia, de acuerdo a la diversidad de su estructura.

Las familias pueden ser clasificadas en los siguientes tipos:

  • Familia nuclear, formada por la madre, el padre y su descendencia.
  • Familia extensa, formada por parientes cuyas relaciones no son únicamente entre padres e hijos. Una familia extensa puede incluir abuelos, tíos, primos y otros parientes consanguíneos o afines.
  • Familia monoparental, en la que el hijo o hijos vive(n) sólo con uno de los padres.
  • Familia homoparental, en la que el hijo o hijos vive(n) con una pareja homosexual.
  • Familia ensamblada, en la que está compuesta poragregados de dos o más familias (ejemplo: madre sola con sus hijos se junta con padre viudo con sus hijos), y otros tipos de familias, aquellas conformadas únicamente por hermanos, por amigos (donde el sentido de la palabra “familia” no tiene que ver con un parentesco de consanguinidad, sino sobre todo con sentimientos como la convivencia, la solidaridady otros), etcétera, quienes viven juntos en el mismo espacio por un tiempo considerable.

Características de la familia

Las características esenciales de una familia se basan en la confianza de unos miembros con otros, el amor puro e incondicional, la honestidad, la verdad, la lealtad y el apoyo, el trabajo, etc.

1: La base de la familia es el matrimonio, cuyo régimen esta regulado por la ley

2:El origen de la familia es consecuencia de la naturaleza humana, ségun la ley una libre atracción entre personas de sexos diferentes.

3:Las funciones mas importantes de las familias se orientan a la procreación, educación y alimentación en comun y sostenimiento de todos sus miembros con el producto del trabajo

4:La vida económica de la familia se agrupa alrededor del jefe los conyugues forman una sociedad patrimonial (gananciales)

Funciones de la familia
La familia es la responsable de transmitir la cultura y los valores de la sociedad en la que se encuentra. Por esta razón, toda familia debe cumplir una serie de funciones:

– Biosocial o reproductiva: Esta función corresponde al deseo de los padres de aumentar la familia y convivir con ellos. Al mismo tiempo, en la necesidad biológica de seguir procreando para mantener la especie.

– Cultural: Comprende los procesos culturales de la sociedad que repercuten en la familia: transmisión de valores, costumbres, etc.

– Económica: Esta función se encarga de mantener la familia asegurado la existencia física y el posible desarrollo de sus componentes.

– Nutricia: Cubrir las necesidades básicas referentes al cuidado de la alimentación y bienestar del niño.

– Socializadora: Esta función se encarga de ayudar a los niños a adquirir valores, opiniones y conductas para promover la socialización del niño con otros grupos.

Fuentes de la familia

  • El matrimonio. Es fuente directa. El matrimonio (del gr. “mater”, madre) es la unión de personas mediante determinados ritos—sociales, religiosos o legales—para la convivencia y con la finalidad de criar hijos. En la legislación boliviana se conceptúa al matrimonio como la unión voluntaria concertada entre un hombre y una mujer legalmente aptos para ella o en caso contrario bajo dispensa judicial y formalizada con sujeción de la ley positiva a fin de hacer vida en común y con la finalidad de procrear hijos.
  • El concubinato. Es la cohabitación de una mujer con un hombre como si fuese su marido. Es también fuente dire-cta de la familia.
  • La filiación consanguínea. Filiación. Institución de Derecho De Familia que vincula a unos sujetos con otros por parentesco consanguíneo o civil. Solo la filiación consanguínea es fuente de la familia.

La filiación extramatrimonial o la filiación civil (por adopción) no son fuente. El primero por que necesita, para serlo, el reconocimiento y el segundo por que puede ser revocada por desheredación (CF, 227) o cesada (CF, 229) por matrimonio entre adoptados de un mismo adoptante y por matrimonio entre adoptado y los hijos que pudiera tener el adoptante (CF, 49, inciso 2 y 3)

La adopción no es fuente de la familia por que es susceptible de ser revocada o sufrir cesación ya que surge de un acto judicial. “La adopción es un acto de autoridad judicial que atribuye la calidad de hijos del adoptante al que lo originariamente de otras personas” (CF, 215). La adopción es la acción de recibir como hijo, con las solemnidades y requisitos que establecen las leyes, al que no lo es naturalmente

Derecho de familia

El derecho de familia o derecho familiar es el conjunto de normas e instituciones jurídicas que regulan las relaciones personales y patrimoniales de los miembros que integran la familia, entre sí y respecto de terceros.

Naturaleza jurídica[editar]

Tradicionalmente se ha considerado que el derecho de familia es una rama del derecho civil; sin embargo, puesto que este último se estructura sobre la base de la persona individual y dado que habitualmente se ha estimado que las relaciones de familia no pueden quedar regidas solo por criterios de interés individual y la autonomía de la voluntad, en la actualidad gran parte de la doctrina considera que es una rama autónoma del derecho, con principios propios. Sin embargo, para considerarse autónoma, es necesario que se den tres supuestos: la independencia doctrinal, la independencia legislativa y la independencia judicial.

Varios países han recogido legislativamente este cambio doctrinario dictando un Código de Familia (aparte de un Código Civil). Ése ha sido el caso de ArgeliaBoliviaCanadáCubaNicaraguaCosta RicaEl Salvador,1 FilipinasVenezuelaHondurasMalíMarruecosPanamáPolonia y Rusia, entre otros.

Jurisdicción de la familia

http://www.ministeriopublico.gob.ve/c/document_library/get_file?p_l_id=29942&folderId=14478&name=DLFE-9022.pdf

Protección a la familia

Artículo 75. El Estado protegerá a las familias como asociación natural de la sociedad y como el espacio fundamental para el desarrollo integral de las personas. Las relaciones familiares se basan en la igualdad de derechos y deberes, la solidaridad, el esfuerzo común, la comprensión mutua y el respeto recíproco entre sus integrantes. El Estado garantizará protección a la madre, al padre o a quienes ejerzan la jefatura de la familia.

Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a vivir, ser criados o criadas y a desarrollarse en el seno de su familia de origen. Cuando ello sea imposible o contrario a su interés superior, tendrán derecho a una familia sustituta, de conformidad con la ley. La adopción tiene efectos similares a la filiación y se establece siempre en beneficio del adoptado o la adoptada, de conformidad con la ley. La adopción internacional es subsidiaria de la nacional.

Derechos y deberes (Ver LOPNNA)

Doctrina de la Protección Integral y el Nuevo Derecho para Niños y Adolescentes

Concepto de protección integral

Para Yury Emilio Buaiz la Protección Integral es:

El conjunto de accionespolíticas, planes y programas que con prioridad absoluta, se dictan y ejecutan desde el estado, con la participación y solidaridad de la familia y la sociedad, para garantizar que todos los niños y niñas gocen, de manera efectiva y sin discriminación, de los Derechos Humanos a la supervivencia, al desarrollo y a la participación, al tiempo que atiende las situaciones especiales en que se encuentran los niños individualmente considerados, o determinado grupo de niños que han sido vulnerados sus derechos.

A nuestro entender la protección Integral viene a ser una serie de instrumentos jurídicos cuyo fin esencial no es más que proteger y garantizar la protección de nuestros niños, niñas y adolescentes en todas sus áreas de desarrollo, tratando de lograr un engranaje de lo que es la familia, estado y comunidad, para lograr que efectivamente se puedan respetar y garantizar los derechos de éstos.
Ahora bien, éste concepto de Protección Integral es el resultado de una serie de instrumentos internacionales que sirvieron de base para unificar criterios y tomar lo mejor de cada uno para obtener un optimo resultado en cuanto al concepto de Protección Integral del niño, niña y adolescente, o por lo menos tener un concepto de lo que se quería prever como Protección Integral, entre estos instrumentos encontramos:

  • La Declaración Universal de los Derechos del Niño (1959), en ella se consagra la necesidad de proporcionar al niño una Protección especial.
  • La Convención sobre los Derechos del Niño (1989), esta convención reconoce a los niños y niñas todos los derechos que se consagran en los pactos internacionales de derechos humanos sin ningún tipo dediscriminación.
  • La Reglas Mínimas de las Naciones Unidas parala administración de la Justicia de Menores (Reglas de Beijin) año 1985. Contiene orientaciones básicas con fines de prevención del delito, así como las reglas para procesar a lo menores que incurran en delitos.
  • Las Reglas de las naciones unidas para la Protección de Menores Privados deLibertad (Reglas de Riyadh, 1990) el cual se basa en:

Establecer normas mínimas aceptadas por las Naciones Unidas para la Protección de los Menores privados de libertad en todas sus formas de manera compatible con los Derechos humanos y libertades fundamentales, y con miras a contrarrestar los efectos perjudiciales de todo tipo de detención y fomentar la integración en la sociedad (Regla Nº).

  • El Convenio Nº 138
  • La recomendación Nº 146 de laOrganización Internacional del Trabajo
  • Carta de la UNESCO sobrela Educación para todos. (mencionar principios básicos que salen en lopnna como PRINCIPIO DE IGUALDAD Y NO DISCRIMINACION, PRINCIPIO DE PARTICIPACIÓN Y CORRESPONSABILIDAD DEL ESTADO, LA FAMILIA Y LA SOCIEDAD EN LA PROTECCIÓN INTEGRAL DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES. RINCIPIO DEL INTERES SUPERIOR DEL NIÑO, etc.
  • PRINCIPIOS DE PROTECCION PREVISTOS EN LA LOPNA
  • PRINCIPIO DEI IGUALDAD Y NO DISCRIMINACION
  • ARTÍCULO 3
  • PRINCIPIO DE IGUALDAD Y NO DISCRIMINACIÓN
  • LAS DISPOSICIONES DE ESTA LEY SE APLICAN POR IGUAL A TODOS LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES, SIN DISCRIMINACIÓN ALGUNA FUNDADA EN MOTIVOS DE RAZA, COLOR, SEXO, EDAD, IDIOMA, PENSAMIENTO, CONCIENCIA, RELIGIÓN, CREENCIAS, CULTURA, OPINIÓN POLÍTICA O DE OTRA ÍNDOLE, POSICIÓN ECONÓMICA, ORIGEN SOCIAL, ÉTNICO O NACIONAL, DISCAPACIDAD, ENFERMEDAD, NACIMIENTO O CUALQUIER OTRA CONDICIÓN DE LOS NIÑOS, NIÑAS O ADOLESCENTES, DE SU PADRE, MADRE, REPRESENTANTE O RESPONSABLE, O DE SUS FAMILIARES.
  • EL PRINCIPIO DE IGUALDAD Y NO DISCRIMINACIÓN, ASEGURA A LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES EL PLENO Y EFECTIVO EJERCICIO Y GOCE DE SUS DERECHOS Y GARANTÍAS. ESTA DISPOSICIÓN ORDENA LA APLICACIÓN DE ESTA LEY A TODOS LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES SIN DISCRIMINACIÓN DE NINGÚN TIPO, INDEPENDIENTEMENTE DE LOS MOTIVOS QUE PUEDAN ORIGINARLAS E INCLUSIVE SI LA MISMA ES PRODUCTO A SU VEZ DE LA DISCRIMINACIÓN EN CONTRA DE SUS PADRES, REPRESENTANTES, RESPONSABLES O FAMILIARES. ESTE PRINCIPIO SE RATIFICA EN MUCHAS DE LAS DISPOSICIONES DE LA LEY CUANDO SE EMPLEA LA PALABRA “TODOS” AL REFERIRSE A LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES. EN EFECTO AL UTILIZAR LA FRASE “TODOS LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES” SE PERSIGUE SUBRAYAR QUE LA LEY NO ADMITE EN FORMA ALGUNA LA POSIBILIDAD DE EXCLUIR DE SU ÁMBITO DE APLICACIÓN Y PROTECCIÓN A NINGÚN NIÑO O ADOLESCENTE.
  • PRINCIPIO DE PRIORIDAD ABSOLUTA
  • ARTÍCULO 7
  • PRIORIDAD ABSOLUTA
  • EL ESTADO, LA FAMILIA Y LA SOCIEDAD DEBEN ASEGURAR, CON PRIORIDAD ABSOLUTA, TODOS LOS DERECHOS Y GARANTÍAS DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES. LA PRIORIDAD ABSOLUTA ES IMPERATIVA PARA TODOS Y COMPRENDE:
  • A) ESPECIAL PREFERENCIA Y ATENCIÓN DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES EN LA FORMULACIÓN Y EJECUCIÓN DE TODAS LAS POLÍTICAS PÚBLICAS.
  • B) ASIGNACIÓN PRIVILEGIADA Y PREFERENTE, EN EL PRESUPUESTO, DE LOS RECURSOS PÚBLICOS PARA LAS ÁREAS RELACIONADAS CON LOS DERECHOS Y GARANTÍAS DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES Y PARA LAS POLÍTICAS Y PROGRAMAS DE PROTECCIÓN INTEGRAL DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES.
  • C) PRECEDENCIA DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES EN EL ACCESO Y LA ATENCIÓN A LOS SERVICIOS PÚBLICOS.
  • D) PRIMACÍA DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES EN LA PROTECCIÓN Y SOCORRO EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA.
  • ES ESTE OTRO PRINCIPIO FUNDAMENTAL EN LA APLICACIÓN DE LA DOCTRINA DE PROTECCIÓN INTEGRAL IMPLICA POR PARTE DEL ESTADO, LA FAMILIA Y LA SOCIEDAD EL CUMPLIMIENTO AL MANDATO LEGAL DE ATENDER PRIORITARIAMENTE LAS NECESIDADES Y DERECHOS BÁSICOS DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES QUE SE ENCUENTREN EN EL TERRITORIO NACIONAL, ES DECIR, TODOS, DESDE EL ÁMBITO DE COMPETENCIA CORRESPONDIENTE DEBE ASUMIR ESTE PRINCIPIO, EL CUAL COMPRENDE PREFERENCIA EN EL DISEÑO Y EJECUCIÓN DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS, ASIGNACIÓN PRIVILEGIADA DE LOS RECURSOS PÚBLICOS PARA LAS ÁREAS DE ASEGURAMIENTO DE LOS DERECHOS Y GARANTÍAS DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES DEL PAÍS, IGUALMENTE EN EL ACCESO A LOS SERVICIOS PÚBLICOS Y LA ATENCIÓN EN LA PROTECCIÓN Y SOCORRO EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA.
  • PRINCIPIO DE PARTICIPACION
  • ARTÍCULO 6
  • PARTICIPACIÓN DE LA SOCIEDAD
  • LA SOCIEDAD DEBE Y TIENE DERECHO DE PARTICIPAR ACTIVAMENTE PARA LOGRAR LA VIGENCIA PLENA Y EFECTIVA DE LOS DERECHOS Y GARANTÍAS DE TODOS LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES.
  • EL ESTADO DEBE CREAR FORMAS PARA LA PARTICIPACIÓN DIRECTA Y ACTIVA DE LA SOCIEDAD EN LA DEFINICIÓN, EJECUCIÓN Y CONTROL DE LAS POLÍTICAS DE PROTECCIÓN DIRIGIDAS A LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES.
  • LA LEY OBLIGA A CREAR UN SISTEMA DE PROTECCIÓN EN DONDE EXISTA UNA PARTICIPACIÓN DEL ESTADO, LA FAMILIA Y LA SOCIEDAD. CUANDO ÉSTOS NO ASUMEN LA CUOTA DE RESPONSABILIDAD QUE LES CORRESPONDE PARA GARANTIZAR EL RESPETO Y CUMPLIMIENTO DE LOS DERECHOS DEL NIÑO SON ELLOS, LOS ACTORES, QUIENES ESTARÁN EN SITUACIÓN IRREGULAR. PARA HACER EFECTIVOS ESTOS DERECHOS ES NECESARIA LA PLENA PARTICIPACIÓN Y CONTROL DE LAS PERSONAS, DE LAS FAMILIAS, DE LAS SOCIEDADES ORGANIZADAS Y DEL PROPIO NIÑO Y ADOLESCENTE. SÓLO LA OBSERVANCIA DE ESTE PRINCIPIO HACE POSIBLE LA CREACIÓN DE LOS MECANISMOS EFECTIVOS DE EXIGIBILIDAD QUE GARANTICEN EL CUMPLIMIENTO DE LOS DERECHOS.
  • LA PARTICIPACIÓN DE LA SOCIEDAD COMO CORRESPONSABLE DE LA PROTECCIÓN DE LA INFANCIA, NO SÓLO IMPONE LA ADOPCIÓN DE UNA NUEVA ÉTICA SOCIAL Y DE SIGNIFICATIVOS CAMBIOS EN LA ESTRUCTURA INSTITUCIONAL DEL ESTADO SINO QUE, DE ESA PARTICIPACIÓN DEPENDE EL ÉXITO DEL NUEVO PARADIGMA.
  • HAY QUE DESTACAR, QUE ESTE ARTICULO DESARROLLA EL ARTÍCULO 57 DE LA CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA QUECONTEMPLA LO QUE PARTE DE LA DOCTRINA NACIONAL HA LLAMADO EL “DEBER DE SOLIDARIDAD SOCIAL”, AL CONSAGRAR EL DEBER DE LA SOCIEDAD DE PARTICIPAR EN EL LOGRO DE LA VIGENCIA PLENA DE LOS DERECHOS Y GARANTÍAS DE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES. ASIMISMO RECONOCE QUE LA SOCIEDAD TIENE EL DERECHO A PARTICIPAR DIRECTAMENTE EN ESTA MATERIA, COMO CONSECUENCIA NECESARIA DE LA APLICACIÓN DE LOS PRINCIPIOS DEMOCRÁTICOS. COMO SE OBSERVA SE PREVÉ UN DEBER – DERECHO DE LA SOCIEDAD EN MATERIA DE PROTECCIÓN DE NIÑOS Y ADOLESCENTES.
  • PRINCIPIO DE INTERES SUPERIOR
  • ARTÍCULO 8
  • INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
  • EL INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES ES UN PRINCIPIO DE INTERPRETACIÓN Y APLICACIÓN DE ESTA LEY, EL CUAL ES DE OBLIGATORIO CUMPLIMIENTO EN LA TOMA DE TODAS LAS DECISIONES CONCERNIENTES A LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES. ESTE PRINCIPIO ESTÁ DIRIGIDO A ASEGURAR EL DESARROLLO INTEGRAL DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES, ASÍ COMO EL DISFRUTE PLENO Y EFECTIVO DE SUS DERECHOS Y GARANTÍAS.
  • PARÁGRAFO PRIMERO. PARA DETERMINAR EL INTERÉS SUPERIOR DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES EN UNA SITUACIÓN CONCRETA SE DEBE APRECIAR:
  • A) LA OPINIÓN DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
  • B) LA NECESIDAD DE EQUILIBRIO ENTRE LOS DERECHOS Y GARANTÍAS DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES Y SUS DEBERES.
  • C) LA NECESIDAD DE EQUILIBRIO ENTRE LAS EXIGENCIAS DEL BIEN COMÚN Y LOS DERECHOS Y GARANTÍAS DEL NIÑO, NIÑA O ADOLESCENTE.
  • D) LA NECESIDAD DE EQUILIBRIO ENTRE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS Y LOS DERECHOS Y GARANTÍAS DEL NIÑO, NIÑA O ADOLESCENTE.
  • E) LA CONDICIÓN ESPECÍFICA DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES COMO PERSONAS EN DESARROLLO.
  • PARÁGRAFO SEGUNDO. EN APLICACIÓN DEL INTERÉS SUPERIOR DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES, CUANDO EXISTA CONFLICTO ENTRE LOS DERECHOS E INTERESES DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES FRENTE A OTROS DERECHOS E INTERESES IGUALMENTE LEGÍTIMOS, PREVALECERÁN LOS PRIMEROS.
  • ES UNO DE LOS PRINCIPIOS EN LOS CUALES SE FUNDAMENTA LA DOCTRINA DE PROTECCIÓN INTEGRAL DESARROLLADA EN LA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO, LA CUAL FUE RATIFICADA POR VENEZUELA Y QUE ADEMÁS ESTÁ CONSAGRADA CONSTITUCIONALMENTE Y EN LA LEY ORGÁNICA PARA LA PROTECCIÓN DEL NIÑO Y DEL ADOLESCENTE (LOPNA). ESTE PRINCIPIO DE INTERÉS SUPERIOR DEBE SER CONSIDERADO ANTE TODAS LAS MEDIDAS A TOMAR POR LAS INSTITUCIONES PÚBLICAS O PRIVADAS DE BIENESTAR SOCIAL, LOS TRIBUNALES, AUTORIDADES ADMINISTRATIVAS U ÓRGANOS LEGISLATIVOS CONCERNIENTES A LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES, ES UN PRINCIPIO DE INTERPRETACIÓN Y APLICACIÓN DE LA LOPNA QUE ESTA DIRIGIDO A ASEGURAR PROTECCIÓN INTEGRAL A LA NIÑEZ YADOLESCENCIA DEL PAÍS TOMANDO EN CUENTA SU OPINIÓN, EL EQUILIBRIO ENTRE EL EJERCICIO DE SUS DERECHOS Y GARANTÍAS Y SUS DEBERES, SU CONDICIÓN ESPECÍFICA COMO PERSONAS EN DESARROLLO; ADEMÁS DEL EQUILIBRIO DE LAS EXIGENCIAS DEL BIEN COMÚN, LOS DERECHOS DE LAS DEMÁS PERSONAS Y LOS DERECHOS DE ESTA POBLACIÓN.
  • SE DEFINE COMO UN PRINCIPIO DE INTERPRETACIÓN Y APLICACIÓN DE LA LEY, DE IMPERATIVO CUMPLIMIENTO PARA EL ESTADO, LA FAMILIA Y LA SOCIEDAD EN LA TOMA DE TODAS LAS DECISIONES RELACIONADAS CON NIÑOS Y ADOLESCENTES.
  • PRINCIPIO DE CORRESPONSABILIDAD
  • ARTÍCULO 4-A.
  • PRINCIPIO DE CORRESPONSABILIDAD
  • EL ESTADO, LAS FAMILIAS Y LA SOCIEDAD SON CORRESPONSABLES EN LA DEFENSA Y GARANTÍA DE LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES, POR LO QUE ASEGURARÁN CON PRIORIDAD ABSOLUTA, SU PROTECCIÓN INTEGRAL, PARA LO CUAL TOMARÁN EN CUENTA SU INTERÉS SUPERIOR, EN LAS DECISIONES Y ACCIONES QUE LES CONCIERNAN.
  • PRINCIPIO DE GRATUIDAD
  • ARTÍCULO 9
  • PRINCIPIO DE GRATUIDAD DE LAS ACTUACIONES
  • LAS SOLICITUDES, PEDIMENTOS, DEMANDAS Y DEMÁS ACTUACIONES RELATIVAS A LOS ASUNTOS A QUE SE REFIERE ESTA LEY, ASÍ COMO LAS COPIAS CERTIFICADAS QUE SE EXPIDA DE LAS MISMAS SE HARÁN EN PAPEL COMÚN Y SIN ESTAMPILLAS.
  • LOS FUNCIONARIOS Y FUNCIONARIAS ADMINISTRATIVOS Y JUDICIALES, ASÍ COMO LAS AUTORIDADES PÚBLICAS QUE EN CUALQUIER FORMA INTERVENGAN EN TALES ASUNTOS, LOS DESPACHARÁN CON TODA PREFERENCIA Y NO PODRÁN COBRAR EMOLUMENTO NI DERECHO ALGUNO, NI ACEPTAR REMUNERACIÓN.
  • ESTE ARTÍCULO CONSAGRA EL PRINCIPIO DE GRATUIDAD DE LAS ACTUACIONES, RELATIVAS A LOS ASUNTOS DE NIÑOS Y ADOLESCENTES, MANTENIENDO LA TRADICIÓN NORMATIVA SOBRE ESTE PARTICULAR, CON EL OBJETO DE GARANTIZAR EL ACCESO UNIVERSAL DE TODOS LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES AL SISTEMA DE PROTECCIÓN PREVISTO EN ESTA LEY.

Tipos de familias[editar]

Las familias están clasificadas en los siguientes tipos

  • Familia nuclear: formada por los progenitores y uno o más hijos
  • Familia extensa:abuelostíosprimos y otros parientes consanguíneos o afines.
  • Familia monoparental: en la que el hijo o hijos viven con un solo progenitor (ya sea la madre o el padre).
  • Familia ensamblada: Una familia ensamblada, familia reconstituida o familia mixta, es una familia en la cual uno o ambos miembros de la actual pareja tiene uno o varios hijos de uniones anteriores.
  • La familia de padres separados: en la que los padres se niegan a vivir juntos; no son pareja pero deben seguir cumpliendo su rol de padres ante los hijos por muy distantes que estos se encuentren.
  • Familia homoparental:aquella donde una pareja de hombres o de mujeres se convierten en progenitores de uno o más niños.

Adopción

Para otros usos de este término, véase Adopción (desambiguación).

Se entiende por adopción o filiación adoptiva al acto jurídico mediante el cual se crea un vínculo de parentesco entre una o dos personas, de tal forma que establece entre ellas una relación de paternidad y/o maternidad.

Hace mucho tiempo la adopción se veía como un acto de caridad, hoy en día la adopción es una solución para que los menores puedan volver a tener una familia y las parejas o personas solicitantes puedan vivir y disfrutar la experiencia de tener un hijo. Antes de adoptar tiene que haber un proceso de reflexión, dejando un poco de tiempo transcurrir, pues no es sólo una cuestión de cariño.1 Además, dada la función de protección del menor a que responde, se asumen las obligaciones de cuidar del adoptado. Procurando en todo momento el interés superior del menor.

Las legislaciones establecen unos requisitos mínimos para poder adoptar, entre los cuales son comunes:

  1. Una edad mínima del adoptante que suele superar la de lamayoría de edad y, en ocasiones, una edad máxima.
  2. Plena capacidad de ejercicio de los derechos civiles.
  3. No sertutor en ejercicio del adoptado.

La adopción reviste dos tipos: plena y simple.

La adopción plena surte los mismos efectos que la filiación por naturaleza, y generalmente el adoptante tiene que reunir unos requisitos más exigentes que en la adopción simple, donde no existe sustitución automática de apellidos ni el hijo adoptado ocupa un lugar similar en el orden de sucesión testamentaria con los hijos naturales.

Esta división encuentra sus orígenes en la adopción romana. En el imperio Romano existían la adrogatio y la adoptio. La última a su vez se subdividía en adoptio plena y minus plena, en la plena se daba la cesión de la patria potestad en la minus plena se formaba un vínculo entre adoptante y adoptado que podía (pues no era forzoso) generar derechos de sucesión.2

Edad para ser adoptado, capacidad para ser adoptante, formas y condiciones de los consentimientos y opiniones

Adopción internacional

La adopción internacional es un tipo de adopción por la cual una persona individualmente, una pareja de hecho, o legalmente casada, hetero u homosexual, según legislación de los diferentes países, se convierten en los padres/madres legales y permanentes de un niño o niña nacido en otro país. Los candidatos a adopción internacional deben cumplir una serie de requisitos legales para llevar a cabo la adopción, tanto en su país de residencia y como en el país de origen del niño o niña.

Las leyes de diversos países varían en su voluntad de permitir adopciones internacionales. Algunos países, tales como China y Corea, tienen reglas y procedimientos relativamente establecidos para las adopciones internacionales, mientras que otros países la prohíben. Algunos países, como es el caso de muchas naciones africanas, han ampliado los requisitos de la residencia para los padres adoptivos, lo que tiene el efecto de eliminar la mayoría de las adopciones internacionales. Malaui, por ejemplo, requiere la residencia excepto en casos especiales.

PROCEDIMIENTO DE LA ADOPCIÓN.

  • 1- Solicitud:El procedimiento de la adopción comienza con la solicitud, en relación con esta vamos a establecer quién debe hacerla, en que forma puede hacerse, ante quien debe hacerse, que debe contener y cuales recaudos deben consignarse junto con ella.
  • 2- ¿Quién debe hacer la solicitud?:La persona (adopción individual) o los esposos no separados legalmente de cuerpos (adopción conjunta) que pretendan adoptar, personalmente.
  • 3- ¿En que forma puede hacerse?:La solicitud de la adopción puede hacerse en forma escrita o verbal. En este último caso, el juez levantara un acta e interrogara al solicitante sobre los requisitos previstos en el artículo 494 de la LOPNA, (los que debe expresar la solicitud escrita).

Durante la vigencia de la ley sobre adopción de 1972, la solicitud de adopción tenía que ser escrita, el legislador, al prever la posibilidad de la solicitud verbal en la nueva ley de adopción busca facilitar la adopción.

  • 4- ¿Ante quién debe hacerse?:Es necesario distinguir si se trata de adopción de menores, corresponde conocer el procedimiento de adopción al juez de menores del domicilio o de la residencia de la persona que pretende adoptar. En cualquier otro caso conocerá del procedimiento el juez de primera instancia en lo civil con competencia en materia de familia, del domicilio o de la residencia de la persona que proyecta adoptar.
  • 5- Contenido de la solicitud de adopción en el artículo 494 de la LOPNA enumera losdatos y menciones que el adoptante debe expresar en la solicitud algunos de tales datos se refieren al adoptante; otros a eventuales relaciones de familia o cualquier otra situación que se considere pertinente o de interés.

En la solicitud de adopción se expresara:

  • a. Identificación del solicitante y señalamiento de su fecha de nacimiento,nacionalidad, profesión u ocupación, domicilio o residencia y estado civil.
  • b. Identificación, cuando se trate de adopción conjunta, de la fecha dematrimonio de los solicitantes. De tratarse de adopción individual y si el solicitante es persona casada, habrá igualmente que señalar la fecha de matrimonio, la identificación completa del conyugue, nacionalidad, fecha de nacimiento, profesión u ocupación, domicilio o residencia de este.
  • c. Identificación de cada una de las personas por adoptar y señalamiento de sus respectivas fechas de nacimiento, nacionalidad, domicilio o residencia.
  • d. Indicación del vínculo de familia, consanguíneo o de afinidad entre el solicitante y la persona por adoptar, o la mención de que no existe vínculo familiar entre ellos.
  • e. Indicación, cuando se trate de la adopción de una persona casada, de la fecha de matrimonio, identificación completa del conyugue, el domicilio o residencia de este, y si existe separación legal entre ambos, la fecha de la sentencia o del derecho respectivo.
  • f. Si el solicitante tuviere descendencia consanguínea o adoptiva.
  • g. Indicación, cuando se trate de la adopción de niños, adolescentes, entredichos o inhabilitados, el nombre y apellido, domicilio o residencia de cada una de las personas naturales que deben consentir o han consentido en la adopción, con indicación del vinculo familiar o del cargo que desempeñan respecto a la persona por adoptar. Si alguna de esas personas estuviese impedida de consentir la adopción solicitada, se indicara esa circunstancia así como su causa.
  • h. Indicación de si la adopción enproyecto se encuentra en el supuesto del artículo 412 de la LOPNA.
  • i. Indicación, cuando se trate de la adopción de un niño, adolescentes o de un entredicho, respecto a si el solicitante o alguno de los solicitantes es o ha sido tutor y, en caso afirmativo, se expresara si han sido o no aprobadas las cuentas definitivas de la tutela.
  • j. Cualquier otra circunstancia que se considere pertinente o de interés.
  • Documentación Anexa:La solicitud de adopción será presentada con los siguientes documentos:
  • a. Copia certificada de la partida de nacimiento de casa uno de los solicitantes.
  • b. Copia certificada de la partida de nacimiento de cada una de las personas por adoptar, o la comprobación, mediante cedula deidentidad o pasaporte, de la fecha de nacimiento y la nacionalidad de estas personas.
  • c. Prueba autentica de estado civil de la persona para adoptar, salvo que esta fuese soltera.
  • d. Prueba autentica del estado civil de los solicitantes de la adopción.
  • e. Copia autentica de los respectivos consentimientos, cuando estos no hayan sido presentados ante el Juez, conforme al artículo 416 de la LOPNA
  • f. Informe sobre la aptitud para adoptar de los solicitantes.
  • Obtención de documentos:si el solicitante manifiesta que le es difícil obtener alguno de los documentos, el Juez, dentro de los tres días siguientes al recibo de la solicitud y si encuentra está justificada, requerirá los documentos faltantes a los organismos competentes. Así mismo, el Juez ordenara la elaboración del informe sobre la aptitud para adoptar de los solicitantes, si fuese el caso.

Los organismos requeridos enviaran los documentos correspondientes en un lapso no mayor de diez días hábiles, contados a partir de la fecha de recepción del requerimiento del tribunal.

  • Consentimiento y Opiniones:El Juez verificara, dentro de los diez días siguientes a la fecha de recepción de la solicitud, que las personas que deben consentir lo han hecho y que han sido debidamente asesoradas e informadas acerca de los efectos de la adopción. El Juez oirá a las personas que deban emitir su opinión respecto de la adopción que se solicita y dejara constancia de ello en la expediente.

Así mismo, se comprobara las relaciones de parentesco y, de ser el caso, el cumplimiento del periodo de prueba conforme a lo previsto en el artículo 422 de la LOPNA.

  • Oposición y Legitimados para la Oposición:De haber oposición que se solicita, ésta debe formularse dentro del lapso previsto en el artículo 498 de la LOPNA, caso en el cual, el juez abrirá un lapso probatorio de diez días, que podrá prorrogar hasta por diez días más, si lo creyere conveniente. Los medios probatorios admisibles son los que establece el Código de Procedimiento Civil.

Solo las personas autorizadas para consentir la adopción y el representante del Ministerio Público podrá hacer oposición a la misma, expresando las causas que consideren contrarias al interés del adoptado o por no haberse cumplido alguno de los requisitos sustanciales establecidos en la Ley.

  • Cumplimiento de periodo de prueba:Una vez cumplido el periodo de prueba y constatada la incorporación al expediente de los informes previstos en el artículo 422 de la LOPNA, el juez procederá a decidir la adopción.
  • Decisión:Vencido el lapso previsto en el artículo del 499 y cumplido lo dispuesto en el artículo 503, el juez decidirá dentro de los cinco días siguientes, sobre la procedencia de la adopción solicitada.

En caso de que el tribunal hubiese requerido algún documento faltante y este no le fuese presentado, decidirá sobre la adopción si estima suficientes los demás requisitos.

En caso contrario, requerirá nuevamente al organismo competente, bajo apercibimiento de multa, la remisión de los documentos solicitados.

Para la imposición de la multa, el Juez tomara en cuenta las circunstancias que hayan motivado el retardado en el envío de los documentos solicitados.

Recibidos estos, el juez decidirá sobre la adopción dentro de los cinco días siguientes.

  • Decreto de Adopción. Apelación:El decreto que acuerde la adopción expresara si la misma es individual o conjunta y señalara el apellido que llevara, en lo sucesivo, el adoptado, así como el nuevo nombre de este, si fuere el caso, todo con arreglo a las disposiciones de los arts. 430 y 431 de la LOPNA.
  • Igualmente, este decreto ordenara la inscripción en el Registro del Estado civil, de acuerdo con lo dispuesto en los arts. 432 y 434 de la LOPNA.
  • Del decreto que acuerde la adopción o de su negativa; se oirá apelación libremente.
  • Apelación porcambio de nombre: Si el decreto de adopción indica cambio en el nombre del adoptado, a pesar de no estar llenos los extremos indicados en el artículo 431 de la LOPNA, pueden apelar: el adoptado, si fuese capaz, o en caso contrario, cualquiera de las personas a quienes le corresponde la representación, la asistencia o la guarda del adoptado.
  • En tal caso, la apelación se entenderá circunscrita a la decisión sobre el nombre propio que habrá de llevar el adoptado, contenido en el decreto de adopción.
  • Decisión de la apelación:La Corte Suprema del Tribunal de Protección del Niño y del Adolescente decidirá dentro de los cinco días siguientes al recibo del expediente.
  • Recurso de Casación:Los decretos que acuden o nieguen la adopción tienen de casación.
  • Oposición a terceros:El decreto que acuerde o niegue la adopción, una vez firme, surte efectos desde su fecha, pero no es oponible a terceros sino una vez efectuada la inscripción indicada en el artículo 432 de la LOPNA.
  • ¿Cómo adoptar en Venezuela?Plan Nacional de Inclusión Familiar: El Venezuela se considera que la familia de origen tiene la obligación de brindar en forma prioritaria el goce pleno y efectivo de los derechos y garantías de los infantes y jóvenes, también establece, que cuando sea imposible o contrario al interés superior del niño, niña y adolescente ser criados en su familia de origen, tendrá derecho a una familia sustituta los NNA tienen derecho a vivir en una familia, Un niño, niña o adolescente que crece en familia será un mejor ciudadano, garantizar este derecho es formar el hombre nuevo, hacer patria, es por ello, que en el marco de la Misión Niños y Niñas del Barrio, el IDENA, se plantea la necesidad de crear el Plan Nacional de Inclusión Familiar, como una alternativa para asegurar a los infantes y jóvenes separados de su medio familiar, el derecho de vivir y desarrollarse en el seno de una familia (art. 26 capítulo II de la LOPNA).

El Plan Nacional de Inclusión Familiar promueve la Familia Sustituta como medio que garantiza el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes, que se encuentran en las entidades de atención, bajo medidas de protección, este programa se maneja en dos modalidades: Colocación Familiar y Adopción.

Un total de 910 niños, niñas y adolescentes se les Garantizo el Derecho a Vivir en Familia y 1.179 familias han sido evaluadas, en el Marco de la ´´Misión Niños del Barrio el IDENA, se plantea la necesidad de crear el Plan Nacional de Inclusión Familiar, como una alternativa y la Colocación Familiar, tiene como objetivo otorgar la Responsabilidad de Crianza de un niño, niña o adolescente de manera temporal y mientras se determina una modalidad de protección permanente para el mismo.

  • Cuando procede la colocación familiar
  • 1. Esta modalidad procede transcurrido el lapso previsto en el art. 127 de la LOPNA, siempre y cuando no se haya resuelto por vía administrativa.
  • 2. Sea imposible continuar la Tutela.
  • 3. Se haya privado a su padre y madre de la patria potestad o esta se haya extinguido.
  • 4. Estar inscrito (a) en el Plan Nacional de Inclusión Familiar.
  • Modalidad de Adopción.

La adopción es una institución de protección mediante la cual se le brinda a un niño, niña o adolescente la posibilidad de vivir, crecer y desarrollarse en el seno de una familia sustituta, permanente y adecuada, tal como lo establece la Constitución Nacional, la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes y la Convención de los Derechos del Niño.

Este concepto implica, que el niño, niña o adolescente apto para ser adoptado puede ser protegido mediante la adopción. La finalidad de la adopción es proveer una familia adecuada para un infante o joven, por lo tanto prevalecen sus necesidades e intereses sobre otros.

La adopción se realiza bajo la suprema vigilancia del Estado, como garante de los derechos, y garantías del niño, niña o adolescente.

El proceso de adopción requiere de trámites administrativos, a cargo de la oficina de adopciones, y de trámites judiciales, a cargo del tribunal de protección del niño niña y adolescente. Estos trámites, tanto administrativos como los judiciales son de obligatorio cumplimiento.

  • ¿Quiénes pueden ser solicitantes de adopción?
  • 1. Venezolanos mayores de 25 años de edad en forma individual (solicitante solo).
  • 2. Venezolanos mayores de 25 años en forma conjunta (solicitante en pareja).
  • 3. Extranjeros con más de 1 año de residencia en el país.
  • ¿Qué debe hacer un solicitante de adopción?

Dirigirse a la oficina estadal de adopciones, adscrita al IDENA en el Estado donde el solicitante tenga su residencia fija.

Consignar los requisitos necesarios para abrir el expediente administrativo respectivo.

Cumplir con todas las evaluaciones correspondientes, a fin de determinar la idoneidad para adoptar.

  • Decreto de Adopción.

El decreto de adopción es el punto culminante del procedimiento de adopción, es el momento correspondiente en el cual se decreta o se niega la adopción ya que este tiene como finalidad expresar mediante el decreto que acuerde la adopción si la misma es individual o conjunta, nacional o internacional. El adoptado o adoptada debe conservar su nombre propio, a menos que se haya solicitado oportunamente la modificación del mismo y el Juez o Jueza la autorice.

Si la adopción se realiza en forma conjunta por el y la conyugue no separados o separados legalmente o por personas que mantienen una unión estable de hecho, el adoptado o adoptada debe llevar, a continuación del apellido del o la adoptante el apellido de soltera o soltero del adoptante. Esta misma regla se aplicara en casos de adopción del hijo o hija de un conyugue por el otro u otra conyugue. En casos de adopción individual, el adopción o adoptada debe llevar los apellidos del o de la adoptante.

  • Inscripción del Derecho de Adopción

La inscripción del derecho de adopción es muy importante ya que la adopción produce importantes efectos jurídicos que no solo interesa a las partes, sino también a terceros y a la sociedad, por esta razón el legislador ha considerado conveniente imponer un sistema de publicidad de la adopción mediante su inscripción en el Registro Civil, el cual debe seguir los siguientes pasos:

El juez o jueza, una vez decretada la adopción, debe enviar una copia certificada del correspondiente decreto al Registro Civil de la residencia habitual del adoptado o adoptada, a fin de que le levanten una nueva partida de nacimiento en los libros correspondientes.

Los funcionarios o funcionarias del Registro Civil deben proceder, sin dilación, a elaborar esta nueva partida de nacimiento en el cual no debe hacer mención alguna del procedimiento de adopción, de los vínculos del adoptado o adoptada con sus progenitores consanguíneos o de cualquier otra información o dato, que afecte la confidencialidad de la adopción.

En el caso que el adoptado o adoptada haya nacido en el extranjero los funcionario o funcionarias del mencionado Registro están facultados para levantar dicha partida de nacimiento, en la cual deben indicar el lugar y la fecha que se produjo el nacimiento de que se trata.

En casos de adopción internacionales en que el o los adoptantes tienen residencia habitual en otro país, los funcionarios o funcionarias del Registro Civil debe identificar como presentantes del niño, niña y adolescente en la nueva partida de nacimiento, al adoptante o adoptantes, según sea individual o conjunta la adopción decretada.

El decreto de adopción surte efecto desde la fecha en que quede firmado, pero no es oponible a terceros sino una vez efectuada su inscripción en el Registro Civil.

 

 

PROCEDIMIENTO DE ADOPCIÓN CONTEMPLADO EN LA LEY ORGÁNICA PARA LA PROTECCIÓN DEL NIÑO Y DEL ADOLESCENTE (L.O.P.N.A.).

Solicitud y Contenido de la Solicitud: El procedimiento de adopción se inicia mediante solicitud escrita o verbal, que debe ser presentada personalmente ante el Tribunal de Protección del Niño y del Adolescente, por la persona o personas adoptar. Si la solicitud es verbal, el juez levantará un acta e interrogará al solicitante sobre los requisitos previstos en el artículo 494 de la referida Ley.

En caso de adopción internacional, cuando la solicitud fuese tramitada por una institución, de acuerdo con el convenio o tratado vigente con el respectivo Estado, quien pretenda adoptar debe ratificar personalmente tal solicitud.

En la solicitud de adopción se expresará:
a. Identificación del solicitante y señalamiento de su fecha de nacimiento, nacionalidad, profesión u ocupación, domicilio o residencia y estado civil.
b. Identificación, cuando se trate de adopción conjunta, de la fecha de matrimonio de los solicitantes. De tratarse de adopción individual y si el solicitante es persona casada, habrá igualmente que señalar la fecha de matrimonio, la identificación completa del cónyuge, nacionalidad a fecha de nacimiento, profesión u ocupación, domicilio o residencia de éste.
c. Identificación de cada una de las personas por adoptar y señalamiento de sus respectivas fechas de nacimiento, nacionalidad, domicilio o residencia
d. Indicación del vínculo de familia, consanguíneo o de afinidad entre el solicitante y la persona por adoptar, o la mención de que no existe vínculo familiar entre ellos.
e. Indicación, cuando se trate de la adopción de una persona casada, de la fecha del matrimonio, identificación completa del cónyuge, el domicilio o residencia de éste, y si existe separación legal entre ambos, la fecha de la sentencia o del decreto respectivo.
f. Si el solicitante tuviere descendencia consanguínea o adoptiva.
g. Indicación, cuando se trate de la adopción de niños, adolescentes, entredichos o inhabilitados, el nombre y apellido, domicilio o residencia de cada una de las personas naturales que deben consentir o han consentido en la adopción, con indicación del vínculo familiar o del cargo que desempeñan respecto a la persona por adoptar. Si alguna de esas personas estuviese impedida de consentir la adopción solicitada, se indicará esa circunstancia así como su causa.
h. Indicación de sí la adopción en proyecto se encuentra en el supuesto del artículo 412 de la LOPNA.
i. Indicación, cuando se trate de la adopción de un niño, adolescentes o de un entredicho, respecto a si el solicitante o alguno de los solicitantes es o ha sido tutor y, en caso afirmativo, se expresará si han sido o no aprobadas las cuentas definitivas de la tutela.
j. Cualquier otra circunstancia que se considere pertinente o de interés.
Documentación Anexa: La solicitud de adopción será presentada con los siguientes documentos:
a. Copia certificada de la partida de nacimiento de cada uno de los solicitantes.
b. Copia certificada de la partida de nacimiento de cada una de las personas por adoptar, o la comprobación, mediante cédula de identidad o pasaporte, de la fecha de nacimiento y la nacionalidad de estas personas.
c. Prueba auténtica de estado civil de la persona para adoptar, salvo que ésta fuese soltera.
d. Prueba auténtica del estado civil de los solicitantes de la adopción.
e. Copia auténtica de los respectivos consentimientos, cuando éstos no hayan sido presentados ante el Juez, conforme al artículo 416 de la LOPNA.
f. Informe sobre la aptitud para adoptar de los solicitantes.

Obtención de documentos: Si el solicitante manifiesta que le es difícil obtener alguno de los documentos, el juez, dentro de los tres días siguientes al recibo de la solicitud y si encuentra ésta justificada, requerirá los documentos faltantes a los organismos competentes. Asimismo, el juez ordenará la elaboración del informe sobre la aptitud para adoptar de los solicitantes, si fuese el caso.

Los organismos requeridos enviarán los documentos correspondientes en un lapso no mayor de diez días hábiles, contados a partir de la fecha de recepción del requerimiento del tribunal.

Consentimiento y Opiniones: El Juez verificará, dentro de los diez días siguientes a la fecha de recepción de la solicitud, que las personas que deben consentir lo han hecho y que han sido debidamente asesoradas e informadas acerca de los efectos de la adopción. El Juez oirá a las personas que deban emitir su opinión respecto de la adopción que se solicita y dejará constancia de ello en la expediente.

Asimismo, se comprobará las relaciones de parentesco y, de ser el caso, el cumplimiento del período de prueba conforme a lo previsto en el artículo 422 eiusdem.

Oposición y Legitimados para la Oposición: De haber oposición que se solicita, ésta debe formularse dentro del lapso previsto en el artículo 498 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y Adolescente (LOPNA), caso en el cual, el juez abrirá un lapso probatorio de diez días, que podrá prorrogar hasta por diez días mas, si lo creyere conveniente. Los medios probatorios admisibles son los que establece el Código de Procedimiento Civil.
Sólo las personas autorizadas para consentir la adopción y el representante del Ministerio Público podrán hacer oposición a la misma, expresando las causas que consideren contrarias al interés del adoptado o por no haberse cumplido alguno de los requisitos sustanciales establecidos en la Ley.

Cumplimiento de período de prueba: Una vez cumplido el período de prueba y constatada la incorporación al expediente de los informes previstos en el artículo 422 eiusdem, el juez procederá a decidir la adopción.

Decisión: Vencido el lapso previsto en el artículo del 499 y cumplido lo dispuesto en e artículo 503, el juez decidirá dentro de los cinco días siguientes, sobre la procedencia de la adopción solicitada.

En caso de que el tribunal hubiese requerido algún documento faltante y éste no le fuese presentado, decidirá sobre la adopción si estima suficientes los demás requisitos. En caso contrario, requerirá nuevamente al organismo competente, bajo apercibimiento de multa, la remisión de los documentos solicitados.

Para la imposición de la multa, el juez tomará en cuenta las circunstancias que hayan motivado el retardo en el envío de los documentos solicitados. Recibidos éstos, el juez decidirá sobre la adopción dentro de los cinco días siguientes.

Decreto de Adopción. Apelación: El decreto que acuerde la adopción expresará si la misma es individual o conjunta y señalará el apellido que llevará, en lo sucesivo, el adoptado, así como el nuevo nombre de éste, si fuere el caso, todo con arreglo a las disposiciones de los arts. 430 y 431 eiusdem.

Igualmente, este decreto ordenará la inscripción en el Registro del Estado civil, de acuerdo con lo dispuesto en los arts. 432 y 434 de la ley en mención. Del decreto que acuerde la adopción o de su negativa; se oirá apelación libremente.

Apelación por cambio de nombre: Si el decreto de adopción indica cambio en el nombre del adoptado, a pesar de no estar llenos los extremos indicados en el artículo 431 de la LOPNA, pueden apelar: el adoptado, si fuere capaz, o en caso contrario, cualquiera de las personas a quienes le corresponde la representación, la asistencia o la guarda del adoptado.

En tal caso, la apelación se entenderá circunscrita a la decisión sobre el nombre propio que habrá de llevar el adoptado, contenido en el decreto de adopción.

Decisión de la apelación: La Corte Suprema del Tribunal de Protección del Niño y del Adolescente decidirá dentro de los cinco días siguientes al recibo del expediente.

Recurso de Casación: Los decretos que acuerden o nieguen la adopción tienen recurso de casación.

Oposición a terceros: El decreto que acuerde o niegue la adopción, una vez firme, surte efectos desde su fecha, pero no es oponible a terceros sino una vez efectuada la inscripción indicada en el artículo 432 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y Adolescente (LOPNA).

El cheque y la carta de credito

Títulos valores

Los títulos de crédito son una institución que se incorpora tardíamente a la ciencia del Derecho, pues su funcionamiento no es concebible sino en una economía de cierto desarrollo. Estos constituyen el mecanismo jurídico destinado a resolver de manera simple y segura los problemas propios de la circulación de los derechos. Los títulos valores, también llamados títulos de crédito, es aquel documento necesario para ejercer el derecho literal y autónomo expresado en el mismo título. De la anterior definición se entiende que los títulos de crédito se componen de dos partes principales: el valor que consignan y el título, derecho o soporte material que lo contiene, resultando de esta combinación una unidad inseparable. En un sentido restringido, es aquel “documento sobre un derecho privado cuyo ejercicio y cuya transmisión están condicionados a la posesión del documento”, concepción según la cual el documento resulta indispensable tanto para transmitir como para ejercer el derecho a él incorporado. Además, hay que considerar que esta figura jurídica y comercial tendrá diferentes lineamientos según el país o el sistema jurídico en donde se desarrolle y legisle

Cheque

 

Un cheque es un documento contable de valor en el que la persona que es autorizada para extraer dinero de una cuenta (por ejemplo, el titular), extiende a otra persona una autorización para retirar una determinada cantidad de dinero de su cuenta, la cual se expresa en el documento, prescindiendo de la presencia del titular de la cuenta bancaria.

El cheque es un título de valor a la orden o al portador y abstracto en virtud del cual una persona, llamada librador, ordena incondicionalmente a una institución de crédito el pago a la vista de una suma de dinero determinada a favor de una tercera persona llamada beneficiario.

En otras palabras, Un cheque es un documento utilizado como medio de pago por el cual una persona (el librador) ordena a una entidad bancaria (el libradoque pague una determinada cantidad de dinero a otra persona o empresa (el beneficiario o tenedor).

Art 489 La persona que tiene cantidades de dinero disponible en un Instituto de crédito, o en poder de un comerciante, tiene derecho a disponer de ellas en favor de sí mismo, o de un tercero, por medio de cheques.

 

Características[editar]

Las características de los cheques son:

Literalidad[editar]

Significa que vale única y exclusivamente por lo que se plasme en el cheque de manera específica.

Valor[editar]

Otra característica es que tienen valor per se, es decir que tiene valor por sí mismo en el documento como el título valor que es. Esto significa por ejemplo que al cobrarse en un banco, el poseedor, siempre y cuando el cheque cuente con endoso, no tiene que dar explicación al banco de por qué lo está cobrando. Esta característica hace que un cheque sea como un billete, que tiene un valor por sí mismo más el portador a la causa validada en un solo cheque sea como un billete. Además se llena un formulario especial a través del cual el librado le ordena al librador que dono todo o parte de los fondos realizados en la entidad bancaria de manera conjuntiva y ordenada.

A la vista[editar]

Los cheques son siempre a la vista, es decir que no tienen fecha de cuándo deben ser pagados. La fecha que se plasma en el cheque sólo cumple la función de dejar constancia de cuándo el emisor tenía la intención de que ese cheque sea cobrado. No obstante el banco está obligado a hacer efectivo un cheque el día en que se presenta al cobro, sin importar que la fecha que aparezca plasmada en éste aún no haya llegado. Hay cheques pos-fechados. Hay que tener muy en cuenta que los cheques prescriben y por ende caducan.

 

Origen

No se puede señalar con preciso el origen del cheque El cheque es uno de los documentos que han evolucionado con gran rapidez, como consecuencia de su combinación con cuentas bancarias disponibles a la vista. En una palabra, el cheque no tendría la importancia que tiene si los Bancos y otras entidades de crédito no hubieran empleado esta forma de orden de pago para que sus clientes.

Cuando se habla del origen del cheque surgen distintos lugares pero lo mas apoyados por los autores  es que viene o de los judíos, o Roma o de Inglaterra, es que se atribuye a los mercaderes judíos el más remoto antecedente del cheque Pero es menester destacar la paternidad del nombre, que parece pertenecer a los ingleses, Según L. Nouguier y le Mercie, la palabra cheque deriva de “To Check” – verificar, controlar.

Es indudable que en la antigüedad, fue práctica extendida depositar dinero en personas de confianza a quienes el depositante daba instrucciones para que se entregara algunas sumas en numerario o terceros pero como sostiene Bouteron, estos documentos no tenían las características del cheque moderno

 

NATURALEZA JURIDICA DEL. El cheque, por su naturaleza, no es un documento destinado a la circulación; es un título valor, la circulación del mismo es ocasional, distinta de la circulación de la letra de cambio, que por su esencia es circulable.

Tipos de cheques[editar]

Los cheques pueden ser de muchas clases, entre ellas, nominativoa la orden o al portador. En el primer caso, solo puede cobrarlo la persona indicada en el cheque (sea esta física o jurídica). En el segundo caso, puede ser cobrado por el beneficiario indicado, sin embargo, este puede entregarlo en pago a otra persona, para lo cual debe escribir su firma en el dorso del cheque -este acto se denomina endoso-. En este caso, cualquier persona puede cobrarlo como si fuera al portador. Y en el último caso, lo puede cobrar cualquier persona que sea portadora del mismo. En algunos países la legislación contempla únicamente cheques nominativos, es decir que son emitidos a nombre o a favor siempre de una persona específica.

  • Cheque cruzado. Si un cheque está cruzado diagonalmente en el anverso por dos líneas paralelas, el dinero deberá ser cobrado a través de una entidad bancaria que intermedie en el proceso, y no se podrá retirar en efectivo salvo que esta entidad bancaria de la cual es cliente el cobrador sea la misma que libra el cheque. Esto se hace a veces para seguir la pistaal dinero pagado.
  • Cheque para abono en cuenta. Insertando la cláusula “para abono en cuenta” produce la consecuencia de que no puede ser cobrado en efectivo, sino que deberá ser abonado en la cuenta del portador.
  • Cheque certificado / conformado. El librado exige al librador que lo certifique haciendo constar que tiene en su poder fondos suficientes para cubrir el cheque. Se realiza con palabras como “acepto” “clavo visto” o “bueno” escritas por el banco que emitió el cheque y firmada por el librador.

La certificación del cheque transmite la propiedad de la provisión a la orden del tenedor y produce el descargo del librador. Desde el momento en que ha sido certificado un cheque, la provisión correspondiente queda bajo la responsabilidad del librado, quien deberá retirarla de la cuenta del librador y mantenerla en una cuenta del pasivo con el título de “Cheques Certificados” u otro título apropiado. El Banco que ha certificado un cheque asume la obligación de pagarlo.

  • Cheque de caja o Cheque de Gerencia. Es un cheque expedido por una institución de crédito a sus propias dependencias. Representa una garantía y no suele tener fecha de caducidad. En la práctica funciona como dinero líquido, ya que el valor se retira de la cuenta del pagador en la fecha de expedición en lugar de la de cobro y el librador es el director de la oficina bancaria. En España y otros países se le denomina cheque bancario, impropiamente ya que todos los cheques son de algún modo bancarios y suele provocar ambigüedades y errores.
  • Cheques de viajero. Son los expedidos por instituciones de crédito a su propio cargo y son pagaderos por otro de sus establecimientos dentro del país o en el extranjero. Se suelen llamar “traveller’s check”, conforme su forma en inglés.
  • Cheque cancelatorio. Según la ley de Antievasión fiscal de la República Argentina, todos los pagos superiores a $1000 se debían realizar por cualquier otro medio que no sea directamente en efectivo. Ante esta situación, se crea la figura jurídica del cheque cancelatorio para que todas las personas que no posean cuentas corrientes y no dispongan del pacto de cheques para emitirlos, puedan realizar sus pagos por este medio bancario, recurriendo a una entidad financiera o un banco ahí adquiriendo este medio de pago. A diferencia del cheque de pago diferido, este tipo de cheques tiene efecto pro-soluvo (no como los otros que son prosolvente -al momento de presentarlo al cobro-), sino que con el solo hecho de recibir el cheque es suficiente.
  • Cheque de pago diferido. Es una orden de pago que se libra contra un banco en el cual el librador, a la fecha de presentación estipulada en el cheque, debe tener fondos suficientes depositados a su orden en la cuenta corriente bancaria.

 

Menciones que debe contener

El articulo 490 del cheque ha de expresar:

La cantidad que debe pagarse

Ser fechado

Estar suscrito por el librador.

Puede ser al portador. Puede ser pagadero a la vista o en un término no mayor de seis días, contados desde el de la presentación.

El protesto

 

El protesto es una figura propia de los títulos valores, que reviste trascendental importancia en razón de ser, generalmente, un requisito indispensable para que el tenedor pueda ejercer las acciones cambiarias, las mismas que le permitirán hacerse cobro del importe contenido en el título. En ese sentido el protesto es aquella diligencia notarial o judicial que tiene por finalidad dejar constancia fehaciente e indubitable de la falta de pago o aceptación del título valor, para lo cual deberá realizarse en la forma prevista y dentro de los plazos establecidos por ley.

 

El artículo 452 del código de comercio establece: “La negativa de aceptación o de pago debe constar por medio de un documento auténtico (protesto por falta de aceptación o por falta de pago),  El protesto por falta de pago debe ser sacado, bien el día en que la letra se ha de pagar, bien en uno de los dos días laborables siguientes. El protesto por falta de aceptación debe hacerse antes del término señalado para la presentación a la aceptación. Si, en el caso previsto en el párrafo segundo del artículo 432, la primera presentación ha tenido lugar el último día del término, el protesto puede aún ser sacado el día siguiente.

 

El protesto por falta de aceptación exime de la obligación de presentar la letra a su pago y de sacar el protesto por falta de pago. En los casos previstos en el número segundo del artículo 451, el portador no puede ejercitar sus acciones, sino después de la presentación de la letra al librado para su pago y después de haber sacado el protesto.  En los casos señalados en el número tercero del artículo 451, la presentación de la resolución declaratoria de la quiebra del librador es suficiente para que el portador pueda ejercitar sus recursos o acciones”.

Acciones penales y civiles del cheque 

 

Acciones penales:

El artículo 494 del código de comercio establece  “El que emita un cheque sin provisión de fondos y no proveyere al librado de los fondos necesarios antes de la presentación del cheque o que después de emitido éste, frustrara su pago, será penado por denuncia de parte interesada con prisión de uno a doce meses, siempre que no concurran las circunstancias previstas en el Código Penal para el delito de estafa.

El que haya recibido un cheque a sabiendas de que fue emitido sin provisión de fondos, no tendrá acción penal contra el librador y será castigado con multa hasta de un quinto del valor del cheque o arresto proporcional.

A los efectos de este artículo, el librado, a requerimiento del presentante, estará obligado a expresar al dorso del cheque o en hoja adjunta, la razón por la cual no hace el pago”.

 

CARTA DE CRÉDITO

Una carta de crédito es una herramienta de pago que se rige de acuerdo a normas internacionales. Este instrumento permite que una persona indique a un banco que concrete un pago a un tercero, siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones.

 

documentación, como la factura de compra, certificados aduaneros, etc.

Cabe destacar que el ordenante es, de todos modos, quien concretará el pago al final del proceso. El receptor de este pago, por su parte, será el el vendedor de la mercadería.

De esta manera, nos encontramos con el hecho de que la acción que genera una carta de crédito supone que en dicho proceso intervengan cuatro sujetos claramente delimitados. Así, está el ordenante o importador que es el que compra la mercancía en cuestión y ordena al banco emisor el pago en función de una serie de condiciones que queden establecidas; el banco emisor que es el que abre el crédito documentario y realiza el citado y correspondiente pago en base a las citadas cláusulas; el banco corresponsal que es el que deberá entregarle al beneficiario el dinero en cuestión; y finalmente el beneficiario o exportador que es el que vende las mercancías y el que recibe en última instancia el pago.

Los especialistas afirman que, gracias a sus características, la carta de crédito es el mecanismo más seguro en el comercio internacional, al minimizar el riesgo en el cobro.

Es un instrumento de pago, sujeto a regulaciones internacionales, mediante el cual un banco (Banco Emisor) obrando por solicitud y conformidad con las instrucciones de un cliente (ordenante) debe hacer un pago a un tercero (beneficiario) contra la entrega de los documentos exigidos, siempre y cuando se cumplan los términos y condiciones de crédito.

 

En otras palabras, es un compromiso escrito asumido por un banco de efectuar el pago al vendedor a su solicitud y de acuerdo con las instrucciones del comprador hasta la suma de dinero indicada, dentro de determinado tiempo y contra entrega de los documentos indicados. Este instrumento es uno de los documentos más sencillos en su forma y de los más complejos en cuanto a su contenido. Llamada también “Crédito Comercial”, “Crédito Documentario”, y en algunas ocasiones simplemente crédito.

Sujetos

  • ordenante: es el importador o comprador de la mercancía, y es entonces quien solicita la apertura del crédito documentario e instruye al banco emisor sobre las condiciones para llevarlo a cabo. Es el obligado final a pagar, y deberá reembolsar al banco emisor cuantas cantidades o gastos anticipe éste.
  • Banco emisor: es el banco sobre el que recae la obligación principal para con el beneficiario, y el que deberá abrir el crédito documentario a favor de éste. Obra a pedido y bajo las instrucciones del ordenante.
  • Beneficiario: es el exportador o vendedor de la mercancía, y el que tiene el derecho de cobro en función del cumplimiento de las condiciones impuestas en el crédito. Es el receptor del documento que sustenta el crédito, y el que recibirá entonces una garantía de pago siempre que esté en posición de presentar la documentación requerida en los plazos correspondientes.
  • Banco corresponsal: según la responsabilidad que tenga, se llamará banco pagadorsi debe entregarle dinero a la vista al beneficiario contra el cumplimiento de sus obligaciones (pago a la vista); banco negociador, si estuviera encargado de descontar letra/s al beneficiario contra el cumplimiento de sus obligaciones (pago diferido); banco aceptador, si acepta la/s letra/s del beneficiario para pagárselas al vencimiento o; banco avisador, si sólo actúa notificando al beneficiario, de la apertura del crédito a su favor. Los usos y costumbres hacen que el banco corresponsal pueda investir la figura de más de un sujeto, por tener responsabilidades diferentes (por ejemplo, puede ser banco avisador y banco negociador a la vez).

1) DADOR (REMITENTE): ES LA PERSONA QUE ESCRIBE LA CARTA DESTINATARIO (PAGADOR): ES A QUIEN SE DIRIGE LA CARTA, CONSISTE EN ENTREGAR AL BENEFICIARIO LA CANTIDAD PACTADA BENEFICIARIO (PORTADOR O TOMADOR): ES A QUIEN EL PAGADOR ENTREGA EL DINERO Y QUIEN RECIBE LA CARTA DEL DADOR PARA QUE SE LA PRESENTE AL PAGADOR ELEMENTOS DEL DOCUMENTO Con provisión;

Artículo 495° La carta de crédito tiene por objeto realizar un contrato de cambio condicional celebrado entre el dador y el tomador, cuya perfección pende de que éste haga uso del crédito que aquél le abre.

 

Obligaciones del dador y del tomador

El dador está obligado a pagar a su corresponsal la cantidad que éste, en virtud de la carta de crédito, entregue al tomador; pero no tiene acción el pagador de la letra con el portador. Es el obligado final a pagar, y deberá reembolsar al banco emisor cuantas cantidades o gastos anticipe éste.

El tomador deberá estampar en la misma carta los recibos por la cantidad que reciba; y si tomare sólo parte del máximo porque hubiere sido acreditado, podrá pedir copia autorizada de la carta y recibos al encargado de entregar los fondos.

 

 

Naturaleza jurídica de la Carta-orden de crédito

 

Tiene la naturaleza jurídica de operaciones de crédito. Es un Documento en que el dador (generalmente un banco) invita a otra u otras personas (generalmente sus corresponsales) a que entregue al portador (nominativamente designado) las cantidades de dinero que éste desee dentro de un máximo fijado en el propio documento.

Requisitos de la carta orden de crédito

Según el Artículo 497° En la carta de crédito se designará el tiempo dentro del cual el tomador debe hacer uso de ella. También deberá contener la cantidad por la cual se abre el crédito y si no se expresare será considerada como de simple introducción. El tomador de una carta de crédito deberá poner en la misma el modelo de su firma

 

Además,  debe contener:

* Nombre y dirección del ordenante y beneficiario.

* Monto de la Carta de Crédito.

* Documentos a exigir.

* Fecha de vencimiento de la Carta de Crédito.

Descripción de la mercancía.

* Tipo de Carta de Crédito (Irrevocable, Confirmada, etc).

* Tipos de embarques parciales (permitidos o no permitidos).

* Cobertura de Seguros.

* Formas de pago.

* Instrucciones especiales.

 

Ejemplo: (Esto no lo copien, es solo para que lo vean)

Cuenta corriente mercantil

El contrato de cuenta corriente mercantil es aquel pacto por el cual dos partes estipulan que los créditos que puedan nacer de sus relaciones de negocios y comerciales perderán su individualidad propia al entrar en una cuenta común, para convertirse en simples partidas del Debe o el Haber, de tal forma que únicamente será exigible su saldo a la hora del cierre de la cuenta la cual se producirá en la época por ellos convenida.

Es un contrato por el cual dos personas, en relación de negocios continuados, acuerdan concederse temporalmente crédito recíproco, quedando obligadas ambas partes a ir asentando en cuenta sus remesas mutuas, sin exigirse el pago inmediato sino el saldo a favor de la una o de la otra, resultante de una liquidación por diferencia al ser aquélla cerrada en la fecha convenida[2].

Objetivo del contrato

De acuerdo a la definición referida, el objetivo del contrato es doble:

  1. Concesión recíproca de crédito puesto que se difieren los pagos

La concesión recíproca de crédito es una consecuencia del diferimiento de los pagos.

El cuenta correntista tiene confianza en la voluntad de cumplir del otro cuenta correntista. Tiene una creencia en la capacidad de pago futuro de su contraparte y, por ello, no exige el cumplimiento inmediato.

  1. Sometimiento de los pagos a una posterior liquidación y compensación

Las partes pueden señalar qué género de operaciones quedarán excluidas de ese tratamiento jurídico.

Así como pueden ponerse de acuerdo para que no entre en la cuenta una remesa concreta y determinada.

 

El Artículo 503° encontramos la siguiente definición:

La cuenta corriente es un contrato en que una de las partes remite a otra, o recibe de ella, en propiedad, cantidades de dinero u otros valores, sin aplicación a un empleo determinado, ni obligación de tener a la orden un valor o una cantidad equivalente, pero a cargo de acreditar al remitente por sus remesas; liquidando en las épocas convenidas por compensación, hasta la cantidad concurrente de las remesas respectivas, sobre la masa total del débito y crédito, y pagar el saldo.

Las cuentas que no reúnan todas las condiciones enunciadas en el artículo anterior, son cuentas simples o de gestión, y no están sujetas a las prescripciones de este título.

 

Ventajas que ofrece la contratación de una cuenta corriente

En función de los caracteres enunciados, la cuenta corriente ofrece las siguientes ventajas:

  1. Las ventajas inherentes al crédito, puesto que la cuenta corriente supone un crédito recíproco. Cuando una parte concede crédito a otra, le presta una ayuda económica. En el caso de la cuenta corriente, como el crédito es recíproco, cada parte se presta ayuda a sí mismo y satisface así necesidades ajenas y propias.
  2. En función del crédito recíproco el comerciante puede destinar su dinero a otras actividades, haciéndolo fructificar en otros negocios. El comerciante no tiene que tener en caja importantes sumas, inmovilizadas y disponibles.
  3. Se simplifican las relaciones comerciales pues se evitan pagos parciales, recíprocos, reduciéndolos a un pago único y definitivo y, además, se evitan movimientos de dinero, con la consiguiente supresión de riesgos y gastos.

Caracteres del contrato

  1. Consensualidad

El contrato de cuenta corriente se perfecciona con el simple consentimiento de las partes

 

  1. Conmutatividad Porque las prestaciones son ciertas desde el momento en que se celebra el acto jurídico.
  2. Es bilateral o sinalagmático: pues impone obligaciones recíprocas a las dos partes
  3. Es oneroso, porque tiene por objeto la utilidad de ambos contratantes

 

  1. Es principal, subsiste por sí mismo, sin necesidad de otra convención

PRESTAMO MERCANTIL

El contrato de préstamo mercantil es un contrato que consiste en entregar algo a otra persona, quien debe devolverlo en un futuro. El prestamista otorga una cosa para que quien recibe el préstamo pueda utilizarla en un periodo de tiempo. Una vez finalizado ese plazo, debe devolver la cosa prestada

El préstamo es mercantil cuando concurren las circunstancias siguientes:

1º Que alguno de los contratantes sea comerciante.

2º Que las cosas prestadas se destinen a actos de comercio.

En los préstamos hechos por tiempo indeterminado, no puede exigirse el pago sin prevenir al deudor con treinta días de anticipación.

El préstamo mercantil da origen a intereses, salvo convención en contrario

 

 

CONTRATOS BANCARIOS

 

Un contrato bancario es cualquier relación que se establece entre una entidad financiera y cualquiera de sus clientes por la que surgen una serie de obligaciones para las partes y que guarda relación con los productos y servicios ofrecidos por la entidad.

CARACTERÍSTICAS

  1. Características

Dado que existen numerosos tipos de contratos bancarios no siempre todos tienen las mismas características; sin embargo, hay algunas que resultan importantes y que se repiten en los mismos:

  • a)De adhesión:

Los contratos bancarios son redactados prácticamente en todos los casos por las entidades financieras, que incorporan a éstos Condiciones Generales idénticas para todos los clientes que los suscriben y sobre las que tienen un margen de negociación escaso.

Los contratos bancarios suelen tener dos partes diferentes:

  • Las Condiciones Generales a las que acabamos de aludir.
  • Las Condiciones Particulares (datos concretos, normalmente de tipo financiero, para la operación particular: comisiones aplicables, tipo de interés, etc.).
  • b)Onerosos:

Este tipo de contratos no son gratuitos, como pudiera serlo una donación, sino que una de las partes (cliente) tiene que pagar un precio a cambio de los servicios que le presta la otra (Entidad Financiera).

  • c)Bilaterales:

De los contratos bancarios se deducen obligaciones para ambas partes, tanto para el cliente como para la entidad fFinanciera.

  • d)Mercantiles:

Se suscriben como consecuencia de la realización de su actividad por parte de un “comerciante” (la Entidad Financiera) y eso determina que se conceptúen como mercantiles.

  • e)Atípicos:

Desde un punto de vista jurídico, gran parte de los contratos bancarios son atípicos, es decir, no pueden incluirse exactamente en ninguna tipología o clasificación específica de contratos, sino que son en cierta medida especiales o “sui generis”.

Esto se debe a que los contratos bancarios se han ido modificando y adaptando a las necesidades del mercado y los clientes, de modo que incorporan variaciones respecto a los contratos tradicionales.

 

El aval, el pago, vencimiento de la letra de cambio

Introducción

Los títulos de crédito son una institución que se incorpora tardíamente a la ciencia del Derecho, pues su funcionamiento no es concebible sino en una economía de cierto desarrollo. Estos constituyen el mecanismo jurídico destinado a resolver de manera simple y segura los problemas propios de la circulación de los derechos.

 

Si se examina el diverso contenido del título, fácilmente se llega a la conclusión de que es más adecuado usar las expresiones papel valor o título valor por ser estas más comprensivas que la de título de crédito. Messineo prefiere la utilización de la expresión papel valor y explica que papel alude al documento y valor al diverso derecho, siempre de contenido patrimonial, que puede contenerse en el, agregando que papel por otra parte, es más cercano que título. Así mismo la letra de cambio es un título de crédito de valor formal y completo que contiene una orden incondicionada y abstracta de hacer pagar a su vencimiento al tomador o a su orden una suma de dinero en un lugar determinado, vinculando solidariamente a todos los que en ella intervienen. La letra de cambio nace a finales de la Edad Media, con la necesidad del comercio monetario y su acumulación ilimitada en contra de la renta feudal. Un monumento en Medina del Campo indica que la primera letra de cambio, fechada el 3 de julio de 1553 fue girada por Ginaldo Giovanni Battista Strozzi a Besançon;  aunque hay constancia de otras letras anteriores firmadas en la misma Medina, cuyas famosas ferias se remontan a la Edad Media; como la firmada por Eduardo Escaja y Bernaldo de Grimaldo, genoveses de Sevilla, el 3 de noviembre de 1495. Aunque, también hay constancia de letras de cambio en el antiguo Egipto. Se supone que la primera del mundo fue firmada en Milán el 9 de marzo de 1325.

 

En la Corona de Aragón existen también anteriores: una de 7 de septiembre de 1384, girada de Génova a Barcelona, donde se protestó y otra entre Valencia y Monzón (Huesca), por la que se giraron cien florines mediante un documento (lletra) fechado en 1371 o en 1376 (ambas fechas son posibles) de Bernat de Codinachs a mosén Manuel d’Entença. En la actualidad dejó de ser una cláusula accesoria e inseparable de la letra de cambio, en virtud de la cual el acreedor cambiario pone a otro en su lugar, transfiriéndole el título con efectos limitados o ilimitados. La letra puede transmitirse por endoso, y ésta fue la finalidad inicial de la Letra de Cambio. El endoso debe de ser puro y simple. Toda condición se tendrá por no puesta. Esto según la última normatividad. Por otro lado, La Aceptación de la letra de cambio es el acto por medio del cual el girado o librado estampa su firma en el documento, manifestando así la voluntad de obligarse cambiariamente a realizar el pago de la letra. Una vez aceptada la letra, el aceptante se convierte en el principal obligado, y se constituye en deudor cambiario de cualquier tenedor de la letra, incluso del mismo girador.

 

 

Títulos valores

Para entender correctamente en qué consisten los puntos que se trataran a continuación primero es necesario saber que los títulos valores, también llamados títulos de crédito, es aquel “documento necesario para ejercer el derecho literal y autónomo expresado en el mismo título”. De la anterior definición se entiende que los títulos de crédito se componen de dos partes principales: el valor que consignan y el título, derecho o soporte material que lo contiene, resultando de esta combinación una unidad inseparable. En un sentido restringido, es aquel “documento sobre un derecho privado cuyo ejercicio y cuya transmisión están condicionados a la posesión del documento”, concepción según la cual el documento resulta indispensable tanto para transmitir como para ejercer el derecho a él incorporado.2 Además, hay que considerar que esta figura jurídica y comercial tendrá diferentes lineamientos según el país o el sistema jurídico en donde se desarrolle y legisle.

Diferencias entre aval y fianza

 

En el ámbito comercial, el aval es la firma que se pone al pie de una letra de cambio o de otro documento de crédito y que implica que el firmante responderá de su pago en el caso de que este no sea efectuado por la persona que haya asumido dicha obligación en primer lugar.

El aval puede entenderse como un compromiso unilateral de pago a favor de un tercero. El beneficiario del aval recibirá la prestación si el deudor no cumple con los compromisos de pago. La persona que firma el aval se conoce como avalista garante.
El avalista actúa como garante de obligaciones ajenas (sólo cubre el pago de un préstamo y de sus intereses cuando el deudor original no cumple con aquello que le corresponde). Cuando el avalista es un banco, se habla de aval bancario.

El aval se encuentra establecido en el artículo 438 del código de comercio en donde dice que el pago de una letra de cambio puede ser garantizado por medio del aval y que esta garantía se presta por un tercero o aun por un signatario de la letra, el aval debe ser escrito sobre la letra de cambio o sobre una hoja adicional, se expresa por medio de las palabras “bueno por aval” o por cualquier otra fórmula equivalente y está firmado por el avalista, se considera  que el aval existe cuando resulta de la sola firma del avalista en el anverso de la letra, a menos que se trate de la firma del librado o del librador.

En cuanto a la fianza, es una garantía que busca asegurar el cumplimiento de una obligación. Sin embargo, es un término que puede resultar equívoco, al hacer referencia tanto a una garantía real como a una garantía personal.

En sentido estricto es una garantía personal, en virtud de la cual a través de un fiador se garantiza el cumplimiento de una obligación determinada. El fiador es una tercera persona, ajena a la obligación principal, que garantiza su cumplimiento, comprometiéndose a cumplir lo que el deudor no haya cumplido por sí mismo. Existen varios tipos de fianzas tales como de anticipo, de cumplimiento, de suministro, de buena calidad entre otras.

En el Derecho civil, el fiador y el deudor son dos personas diferentes, ligados mediante una figura que posee una fisonomía contractualcontrato de fianza. La relación entre el acreedor y el fiador pasa a través del deudor. La fianza la encontramos en el artículo 1804 del código civil venezolano según el cual  quien se constituye fiador de una obligación queda obligado para con el acreedor a cumplirla, si el deudor no la cumple. El aval y la fianza son garantías personales que sirven para garantizar una obligación. Esta es su similitud. Veremos, a continuación, las diferencias.

  • El aval sólo es garantía de las obligaciones contenidas en un título valor. En cambio la fianza se utiliza para garantizar cualquier negocio jurídico.

 

  • El aval es un acto jurídico unilateral. La fuente de la obligación del avalista se encuentra en su voluntad expresada mediante la firma puesta en el documento.

La fianza, en cambio, es un contrato celebrado entre el fiador y el afianzado. Por ser un contrato, pertenece a la categoría de los negocios jurídicos bilaterales.

Siempre requiere el acuerdo de voluntades entre fiador y afianzado. La fuente de sus obligaciones es el contrato suscripto por ambos. El hecho de que, normalmente no se documente el consentimiento de este último, no enerva la naturaleza contractual del negocio.

No se puede asimilar la fianza con el aval por la consideración de que aquélla sea, frecuentemente, un contrato unilateral, ya que usualmente sólo se obliga el fiador. El contrato unilateral sigue siendo contrato (negocio jurídico bilateral) y el aval, en cambio, reconoce su fuente en la voluntad unilateral del avalista.

  • El avalista contrae una obligación autónoma, independiente de la obligación del avalado. No puede negarse al pago de la obligación alegando circunstancias personales del avalado. El fiador, en cambio, contrae una obligación accesoria porque la fianza es un contrato accesorio que sigue la suerte de la obligación principal.

 

  • El aval es irrevocable. El avalista estará obligado hasta tanto la obligación de su afianzado sea satisfecha. Sólo se liberará de su obligación con el pago. En cambio, la obligación del fiador es revocable. En efecto, la fianza es un contrato revocable de mutuo acuerdo entre el fiador y el acreedor del fiador.

Vencimiento de la letra de cambio

La letra de cambio es el título que contiene la orden de pagar o hacer pagar al beneficiario del mismo a su vencimiento una cantidad determinada de dinero en la forma establecida por la ley. El vencimiento corresponde al día en que la letra debe ser pagada. El vencimiento debe ser una fecha posible y real.

Según el artículo 441 del código de comercio una letra de cambio puede ser girada:

  • A día fijo: Vencen en el plazo establecido en la letra. Es la forma más usual de girar letras de cambio porque no hay incertidumbres en cuanto a determinar la oportunidad de pago incondicional. El artículo 455 del código de comercio establece: “Cuando una letra de cambio es pagadera a día fijo en un lugar, en que el calendario es distinto al que rige en Venezuela, la fecha del vencimiento se rige por el del lugar del pago.

Cuando una letra es librada entre dos lugares que tienen calendarios diferentes, no es pagadera a cierto plazo de la fecha, el día de la emisión se computa con el correspondiente al calendario del lugar del pago, y el vencimiento se fija consecuentemente con dicho cómputo.

Los términos de presentación de las letras de cambio se calculan conforme a las reglas del párrafo precedente.

Estas reglas no son aplicables si una cláusula de la letra, aun las simples enunciaciones de su título, indican que ha habido la intención de adoptar reglas distintas”.

  • A cierto plazo de la fecha:Vencen el día que se cumpla el plazo señalado. Son aquellas en donde se establece que el vencimiento se da un tiempo contado a partir de la fecha de la letra.

El vencimiento de una letra girada a uno o varios meses de fecha o vista, tiene lugar en la fecha correspondiente del mes en que el pago debe ser realizado.

En defecto de fecha correspondiente, el vencimiento tiene lugar el último día de ese mes.

Cuando una letra es girada a uno o a muchos meses y media fecha o vista, se cuentan primero los meses enteros. Si el vencimiento está fijado para el comienzo, a mediados o fin de mes (mediados de enero, de febrero, etc., etc.), se entenderá por estos términos, el primero, el quince o el último día del mes.

Las expresiones de “ocho días” o “quince días”, se entienden, no de una o dos semanas, sino de un lapso de ocho o quince días efectivos. La expresión “medio mes” indica un lapso de quince días, esto según el artículo 444 del código de comercio.

  • A la vista: Encontramos este tipo en el artículo 442 del código de comercio, es la letra de cambio que será pagadera a su presentación, se presenta al cobro dentro de los plazos legales o convencionales establecidos para la presentación a la aceptación de las letras de este tipo
  • A cierto término vista: Según el artículo 443 del ya mencionado código, su vencimiento se determinará a un plazo desde la fecha de la aceptación o, en su defecto, por la del protesto o declaración equivalente y, a falta de protesto, el último día para llevarlo a cabo, si no hay protesto, la aceptación no fechada se reputa a los efectos del aceptante, como hecha el último día del plazo de presentación legal o convencional. Las letras de cambio que tengan vencimientos diferentes a estos o vencimientos sucesivos, serán nulas.

Lapso para el protesto

El protesto es una figura propia de los títulos valores, que reviste trascendental importancia en razón de ser, generalmente, un requisito indispensable para que el tenedor pueda ejercer las acciones cambiarias, las mismas que le permitirán hacerse cobro del importe contenido en el título. En ese sentido el protesto es aquella diligencia notarial o judicial que tiene por finalidad dejar constancia fehaciente e indubitable de la falta de pago o aceptación del título valor, para lo cual deberá realizarse en la forma prevista y dentro de los plazos establecidos por ley.

 

El artículo 452 del código de comercio establece: “La negativa de aceptación o de pago debe constar por medio de un documento auténtico (protesto por falta de aceptación o por falta de pago),  El protesto por falta de pago debe ser sacado, bien el día en que la letra se ha de pagar, bien en uno de los dos días laborables siguientes. El protesto por falta de aceptación debe hacerse antes del término señalado para la presentación a la aceptación. Si, en el caso previsto en el párrafo segundo del artículo 432, la primera presentación ha tenido lugar el último día del término, el protesto puede aún ser sacado el día siguiente.

 

El protesto por falta de aceptación exime de la obligación de presentar la letra a su pago y de sacar el protesto por falta de pago. En los casos previstos en el número segundo del artículo 451, el portador no puede ejercitar sus acciones, sino después de la presentación de la letra al librado para su pago y después de haber sacado el protesto.

 

En los casos señalados en el número tercero del artículo 451, la presentación de la resolución declaratoria de la quiebra del librador es suficiente para que el portador pueda ejercitar sus recursos o acciones”.

El pago
El pago es uno de los modos de extinguir las obligaciones, y consiste en el cumplimiento efectivo de la prestación debida. Es la cancelación de la deuda cambiaria, previa la presentación del título a tal fin. Por disposición del código de comercio el portador debe presentar la letra de cambio a su pago, sea el  día en que es pagadera, o sea en uno de los días laborales que le siguen.

Sujetos del pago

El librado es el que paga haya aceptado o no. La letra debe ser presentada al librado destinatario de la orden de pago emanada del librador aun cuando no haya habido aceptación en el entendido de los casos que no la requieren por ser ésta en general facultativa  o por tratarse de letras giradas a la vista, o con cláusula “no aceptable”.

Por el contrario el supuesto de rechazo de aceptación impone levantar el protesto; y el protesto por falta de aceptación exime al portador de presentar la letra a su pago y de sacar el protesto por falta de pago.

Se paga al portador legítimo, quien debe exhibir el título, pues el documento es la prueba única y decisiva a los fines del ejercicio del derecho incorporado. El cobro puede hacerse mediante un endoso en procuración.

Formas de pago

Pago parcial: El tenedor está obligado a recibir un pago parcial de la letra; pero retendrá la letra en su poder mientras no se le cubra íntegramente, anotará en el cuerpo de la misma los pagos parciales que reciba, y extenderá recibo por separado en cada caso. Conservando los derechos contra los demás obligados y contribuyentes al movimiento.

Pago por intervención: Igual que la letra puede ser aceptada por intervención, puede también ser pagada en la misma forma por un interventor, que podrá ser un recomendatario, un obligado en la letra, el girado, o un tercero.

 

Diferencia entre presentación a la aceptación y presentación al pago

La letra puede ser presentada a la aceptación por el tomador mismo o por un simple detentor (Art 429). El librado a quien se presenta la letra no tiene derecho a exigir que el portador demuestre ser titular por medio de una cadena sucesiva de endosos, porque si tiene alguna duda está amparado por un derecho de entidad superior: El derecho de no aceptar.

En la presentación al pago, este es el acto realizado por el tenedor de la letra de cambio y consistente en la exhibición material de aquélla al librado para que éste pueda pagarla. Dicha presentación es imprescindible para conservar las acciones cambiarias de regreso. Las letras de cambio han de ser presentadas al pago en día laborable. La presentación se hará el día del vencimiento de la letra o dentro de los dos días siguientes.

Acciones cambiarias

Es la acción ejecutiva derivada de la letra de cambio. La acción cambiaria es directa o de regreso. Será directa cuando su fundamento sea una obligación cambiaria directa y de regreso cuando sirva para exigir una obligación cambiaria de regreso. Consecuentemente será directa contra el aceptante y sus avalistas y de regreso, contra todos los demás obligados de la letra.

Las acciones cambiarias se dividen, tradicionalmente en acción directa y acción de regreso. La doctrina venezolana no ha formulado objeciones a la tendencia predominante que considera que la acción directa es aquella que se ejerce contra el aceptante (o contra su avalista) y que la acción de regreso es la que se ejerce contra el librador, contra el endosante o avalista de estos.

Las acciones cambiarias toman su nombre de la cualidad de los obligados cambiarios contra quienes están dirigidas: Obligados directos y principale,s obligados subsidiarios o de regreso; obligados en primer lugar al pago; obligados sólo en caso de falta de pago por el obligado principal; obligados por una deuda propia, obligados por una deuda ajena. También se llama de regreso la acción contra los garantes porque el portador legítimo, al intentarla, el lugar de dirigirse contra el obligado principal regresa contra quienes les han precedido en la titularidad o en la firma del documento, pero la distinción entre la acción directa y de regreso se hace residir, esencialmente en la distinta naturaleza de la obligación de cada uno de los sujetos pasivos: Al aceptante se le reclama una deuda, a los obligados de regreso una responsabilidad, la acción directa tiene como propósito obtener un pago satisfactorio, es decir, extintivo de la obligación de todos los signatarios del título; la acción de regreso persigue la realización de un pago recuperatorio, o sea, un pago que presupone una falta de pago del obligado principa,l pasando el que lo realiza ser titular de las acciones  dimanantes del título.

El sujeto pasivo de la acción directa es el aceptante o sus avalistas, el sujeto pasivo de la acción de regreso es el librador, el endosante o el avalista de estos.

La acción directa no está sometida el cumplimiento de ninguna formalidad, la acción de regreso está sujeta a que se cumplan determinados presupuestos, entre los cuales figura el protestó.

La acción directa no está sujeta caducidad en ningún caso, la acción de regreso de regreso, en cambio, está sometida caducidad si no se cumplen con ciertos actos oportunamente.

La acción directa prescribe a los 3 años, a partir del vencimiento de la letra. La acción de regreso prescribe al año o a los 6 meses, según quién la proponga: Si la ejerce el portador prescribe al año; si la propone un endosante que haya pagado, prescribe a los 6 meses.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Conclusión

Al conocer que son los títulos valores, se hace evidente la importante función que tienen, en especial en el ámbito económico ya que facilitan la circulación de cantidades de dinero, aun manteniendo la misma esencia desde su origen que según algunos autores tuvo lugar en la edad media y por supuesto, tienen también una función jurídica. A pesar de la eficacia de los títulos valores, existe la figura del aval que no es más que una garantía que implica que el firmante responderá de su pago en el caso de que este no sea efectuado por la persona que haya asumido dicha obligación.

En el ámbito de las garantías tenemos las cambiarias: Son las que garantizan el pago del título como tal y aparecen en su literalidad y las extracambiarias: Que no están comprendidas en las disposiciones de la ley cambiaria, sin embargo, se acude a ellas para garantizar el cumplimiento de cualquier obligación cambiaria. Las garantías extracambiarias pueden ser de carácter personal o real. Por la personal una persona es la que se obliga a pagar la obligación de su garantizado en caso de incumplimiento de éste, por ejemplo, la fianza, el aval, la solidaridad pasiva; por la real, se asegura una obligación afectando un bien determinado, por ejemplo, la prenda, la hipoteca, anticresis, derecho de retención, pero el contrato por el cual se constituye tiene la calidad de accesorio, respecto a la obligación garantizada, además de esto, las acciones cambiarias también contribuyen al cumplimiento de la función de los títulos valores y no son más que el mecanismo legal mediante el cual se ejercen el derecho los derechos incorporados en un título valor que usualmente consiste en el pago, es decir, la prestación de lo que se debe.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía

Vivante, César: “Tratado de Derecho Mercantil”, Ed. Reus, Madrid, 1936, Vol 3, Las cosas, 3ª parte, Los títulos de crédito, Capítulo 1º, págs. 135/136.

Alfredo Morles HernándezCurso de Derecho Mercantil”, Ed. Texto, Caracas, 2007.

Código de Comercio. Gaceta Oficial de la República de Venezuela Nº 475 Extraordinaria del 21 de diciembre de 1955.

 

 

 

 

 

 

El protesto, acciones cambiarías, prescripción y el pagaré

 

Introducción

Los títulos valores surgieron para facilitar la transmisión de los derechos ante las dificultades generadas por la institución civil de la cesión de derechos. Cada cesión aconseja la redacción de un nuevo documento entre cedente y cesionario, mediante la cesión el adquirente no está seguro de haberlo adquirido y está sometido al riesgo de la compensación que puede alegar el deudor cedido y excedente no responde de la solvencia del deudor cedido.

Para facilitar la rápida y segura transmisión de créditos eludiendo las reglas civiles de la cesión, se recurrió a la fórmula de incorporar en un documento el derecho cuya circulación quería facilitarse.

De este modo solo puede invocar el derecho el poseedor del documento. La incorporación del derecho al documento hace más fácil y segura la circulación de los derechos y así, la cesión de derechos se convierte en una transmisión de cosas muebles a cuyo régimen jurídico se somete el documento (título-valor).

El tráfico de derechos se convierte en tráfico de cosas muebles (protegido por el principio de tutela a la posesión de buena fe), de manera que la posesión de buena fe equivale al título, el adquirente poseedor de buena fe adquiere la propiedad del documento incluso aunque hubiera adquirido de un tercero que a su vez hubiera adquirido ilegítimamente el título. La propiedad del documento confiere la titularidad del derecho incorporado y la simple posesión del documento legitima al poseedor para exigir del deudor el cumplimiento del derecho incorporado.

Los títulos circulatorios tienen una importancia notable dentro de la economía  actual,  ya  que  la  misma  funciona  en  base  al  crédito  y  el  poder  económico  se  materializa  por  la posesión de dichos títulos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Títulos valores

Los títulos de crédito son una institución que se incorpora tardíamente a la ciencia del Derecho, pues su funcionamiento no es concebible sino en una economía de cierto desarrollo. Estos constituyen el mecanismo jurídico destinado a resolver de manera simple y segura los problemas propios de la circulación de los derechos. Los títulos valores, también llamados títulos de crédito, es aquel documento necesario para ejercer el derecho literal y autónomo expresado en el mismo título. De la anterior definición se entiende que los títulos de crédito se componen de dos partes principales: el valor que consignan y el título, derecho o soporte material que lo contiene, resultando de esta combinación una unidad inseparable. En un sentido restringido, es aquel “documento sobre un derecho privado cuyo ejercicio y cuya transmisión están condicionados a la posesión del documento”, concepción según la cual el documento resulta indispensable tanto para transmitir como para ejercer el derecho a él incorporado. Además, hay que considerar que esta figura jurídica y comercial tendrá diferentes lineamientos según el país o el sistema jurídico en donde se desarrolle y legisle.

 

El protesto

 

El protesto es una figura propia de los títulos valores, que reviste trascendental importancia en razón de ser, generalmente, un requisito indispensable para que el tenedor pueda ejercer las acciones cambiarias, las mismas que le permitirán hacerse cobro del importe contenido en el título. En ese sentido el protesto es aquella diligencia notarial o judicial que tiene por finalidad dejar constancia fehaciente e indubitable de la falta de pago o aceptación del título valor, para lo cual deberá realizarse en la forma prevista y dentro de los plazos establecidos por ley.

 

El artículo 452 del código de comercio establece: “La negativa de aceptación o de pago debe constar por medio de un documento auténtico (protesto por falta de aceptación o por falta de pago),  El protesto por falta de pago debe ser sacado, bien el día en que la letra se ha de pagar, bien en uno de los dos días laborables siguientes. El protesto por falta de aceptación debe hacerse antes del término señalado para la presentación a la aceptación. Si, en el caso previsto en el párrafo segundo del artículo 432, la primera presentación ha tenido lugar el último día del término, el protesto puede aún ser sacado el día siguiente.

 

El protesto por falta de aceptación exime de la obligación de presentar la letra a su pago y de sacar el protesto por falta de pago. En los casos previstos en el número segundo del artículo 451, el portador no puede ejercitar sus acciones, sino después de la presentación de la letra al librado para su pago y después de haber sacado el protesto.  En los casos señalados en el número tercero del artículo 451, la presentación de la resolución declaratoria de la quiebra del librador es suficiente para que el portador pueda ejercitar sus recursos o acciones”.

 

Acción de reembolso

 

Es una acción cambiaria y una acción cambiaria es la acción que asiste al tenedor legítimo de la letra de cambio, del cheque o del pagaré para cobrar su importe, intereses y ciertos gastos, de los obligados según el título, en general, estas son directas o de regreso. Será directa cuando su fundamento sea una obligación cambiaria directa y de regreso cuando sirva para exigir una obligación cambiaria de regreso. La tendencia predominante considera que la acción directa es aquella que se ejerce contra el aceptante (o contra su avalista) y que la acción de regreso es la que se intenta contra el librador, contra el endosante o contra el avalista de éstos.

La acción de reembolso, específicamente, es aquella que ejerce el obligado cambiario que ha pagado el importe del título valor, sea endosante o avalista. En el caso de las letras de cambio, la acción de rembolso la puede ejercer, también, el librador.

La acción de reembolso se dirige contra quienes sean obligados respecto a quien pagó por el título valor. Tiene por objeto el reembolso de lo pagado, los intereses de esta suma, calculados desde el día del desembolso, y los gastos que hubiese hecho.

En otras palabras, es aquella que tiene quien pagó un título de crédito como obligado de regreso, contra los obligados que le preceden (libradorendosantes anteriores y respectivos avalistas). Quien ha cumplido con el pago de un título valor en vía de regreso, puede repetir dicho pago contra los demás obligados que hayan intervenido en el título valor antes que él, ejercitando la acción de ulterior regreso.

Acción causal

Al vencimiento de la letra de cambio, el portador legítimo que sea, al mismo tiempo, o parte en el negocio causal, subyacente o fundamental, puede ejercer la acción cambiaria o la acción causal, la acción causal proviene de la relación a la cual las partes vinculan la emisión de la letra y que en la estructura original del contrato de cambio era la relación establecida entre librador y librado y entre librador y el tomador. Puede también derivar de la relación de transmisión (endoso o cesión), de la relación de garantía (aval) o de un pacto de favor o de fiducia vinculado a alguna de las relaciones cambiaria.

La acción causal no está legislativamente consagrada, pero los efectos no novatorios de la emisión de títulos de crédito implican una virtual proclamación de la misma, haciendo de la obligación cambiaria y  de la obligación causal obligaciones concurrentes y alternantes (concurren para la obtención de la misma prestación y se alternan en la realización de esta con el objeto de evitar una doble satisfacción). Si se acepta la estructura tradicional del doble negocio (cambiario y extracambiario), la emisión de la letra de cambio puede responder a muy diversas causas que sí se ubican con facilidad en el ámbito de las relaciones del librador y del aceptante, pero que pueden trasladarse a los otros vínculos cambiarios.

La acción causal puede ser ejercida aun cuando la letra haya prescrito, si la prescripción de un negocio fundamental tiene un lapso más extenso, lo cual concurrirá frecuentemente: No está sometida en nuestro país esta acción a las restricciones expresas establecidas por otras legislaciones, como la ley italiana, por ejemplo.  La acción causal será civil o mercantil, dependiendo de la naturaleza propia de la relación fundamental cuya ejecución se reclama. En efecto, esta acción no deriva de la letra de cambio, sino de la relación que la precede, la sigue o es simultánea ella y, en consecuencia, no puede considerarse incluida en el ordinal 2 del artículo 1090 del Código de Comercio que atribuye competencia de la jurisdicción comercial para conocer de las controversias relativas a la letra de cambio.

Se ha visto que, tanto la emisión como la transmisión de la letra de cambio tienen su causa en relaciones jurídicas preexistentes (relaciones subyacentes o causales). Estas relaciones se establecen entre el librado y librador, entre el librador y el tomador y entre endosante y endosatario.

Cuando una letra de cambio es impagada a un día de su vencimiento, el acreedor insatisfecho puede elegir, para obtener su importe, entre ejercitar contra cualquier firmante de la letra de cambio una de las acciones cambiarias (acción directa o de regreso) en base a la letra de cambio misma, o ejercitar la acción causal, pero única y exclusivamente contra aquél de quién recibió la letra de cambio y con el que se encontraba vinculado por la relación causal de que se trate.

La acción causal es un recurso procesal que tutela el derecho del portador de la letra a recibir su importe, pero cuyo fundamento y origen no radica en la letra de cambio misma, sino en las relaciones o negocios jurídicos subyacentes, y es ejercitable exclusivamente contra el sujeto que en ellos haya sido parte con el tenedor.

Prescripción y caducidad de las acciones cambiarias

En relación a la prescripción, la prescripción extintiva que es un medio o recurso mediante el cual una persona se libera del cumplimiento de una obligación por el transcurso de un determinado tiempo y el cumplimiento de determinadas condiciones contempladas en la ley.

Las reglas sobre la prescripción establecidas en el artículo 479 del Código de Comercio son las siguientes:

Primera:

Todas las acciones derivadas de la letra de cambio contra el aceptante prescriben en los tres años contados desde la fecha del vencimiento (acción directa);

Segunda:

Las acciones del portador contra los endosantes y el librador prescriben al año a partir de la

fecha del protestó sacado en tiempo útil o de la del vencimiento en caso de cláusula de resaca sin gastos (acción de regreso);

Tercera:

Las acciones de los endosantes, los unos contra los otros y contra el librador, prescriben a los 6 meses a contar desde el día en que el endosante ha reembolsado la letra o desde el día en que el mismo ha sido demandado (acción ulterior de regreso).

Ahora bien, sobre la caducidad, afirma Aguilar Gorrondona, después de observar que no existe ninguna ley que explícitamente regule la caducidad en general, que el concepto de caducidad que acoge nuestro legislador y resulta de la doctrina y de la jurisprudencia nacional es el siguiente: La caducidad de la extinción del derecho de ejercer una acción o de realizar otro acto en razón de que ha vencido sin ejercerse aquella a realizarse este, un lapso por disposición de la ley o voluntad de las partes constituye el único periodo dentro del cual podía hacerse una u otra cosa.

Los supuestos de caducidad en materia cambiaría pueden presentarse en dos grupos de hipótesis:

Primera:

Cuando la caducidad afecta los derechos del portador de la letra frente a todos los obligados de regreso. Esos son los casos indicados en el artículo 461 del Código de Comercio, cuando al portador deja de observar los términos:

  1. Para la presentación de una letra de cambio a la vista o a cierto término vista;
  2. Para sacar el protestó por falta de aceptación o por falta de pago;
  3. Para la presentación al pago, en caso de resaca sin gastos, supuesto en el cual la ley considera la letra perjudica, como si no se hubiera levantado un protestó cuando este es necesario. En todos los casos anteriormente citados, dice el Código: “El portador queda desposeído de sus derechos contra los endosantes, contra el librador y contra los obligados, a excepción del aceptante”

Segunda:

Cuando la caducidad afecta el derecho de ejercitar el regreso. A este supuesto se refiere la segunda parte del artículo 461: Si el portador no presenta la letra a la aceptación en el término estipulado por el librador, pierde sus acciones tanto en defecto de pago como de aceptación (a menos que de la estipulación se derive que el librador solo entendió eximirse de la garantía de aceptación).

En los supuestos indicados en los párrafos anteriores, la omisión del portador legítimo en el lapso establecido (inobservancia de los términos) tiene como efectos la pérdida (caducidad) de las acciones de regreso. La caducidad no funciona frente al aceptante, a quien expresamente excepciona de sus efectos la primera parte del artículo 461 del Código de   Comercio (tercer aparte). El legislador consideró innecesario referirse al avalista del aceptante como de la obligado contra quien no surte efectos de la caducidad, por considerar que su posición en el nexo cambiario es idéntica a la de su avalado.

El código de comercio regula otras hipótesis de caducidad:

  1. La omisión del portador de sacar un protesto por falta de pago, en caso de que la letra aceptada por intervención o que contenga indicado para pagar en caso necesario no sea pagada es oportunidad, cuando el protesto es procedente, es decir, si la letra carece de cláusula dispensatoria (artículo 468). Si el protesto no se levanta, el que haya designado la intervención o por cuenta de quien la letra sido aceptadas y los endosantes posteriores, cesan en su obligación (único aparte, artículo 468). La caducidad, en este caso, limita sus efectos a las acciones contra “las personas que haya designado a la que ha de intervenir o a la que haya de ocurrirse por el pago en caso necesario; respecto a la persona por cuenta o en beneficio de que haya sido aceptadas. Y por último respecto de los endosantes posteriores”.
  2. La omisión del protestó para dejar constancia de la falta de la fecha en que la letra fue presentada a la aceptación. Si el protestó no se levanta, el portador pierde las acciones de regreso (único aparte artículo 433).
  3. La falta de un protestó en el caso de negativa del poseedor del ejemplar enviado a la aceptación de remitir este al portador legítimo. Si el protestó no se levanta, el portador pierde las acciones de regreso (artículo 474);
  4. La misma omisión, en el supuesto de negativa del tenedor del título original a enviar este al portador legítimo de la copia (artículo 476).

Prescripción del aval y su interrupción

El aval es el contrato de fianza en el Derecho Cambiario. Surgido en Londres para los usos así de ellos de la letra de cambio, es un compromiso unilateral de pago, generalmente solidario, en favor de un tercero (beneficiario), que recibirá la prestación en caso de no cumplir el avalado (deudor del beneficiario). El garante obligado por el aval se denomina avalista.

El tratadista venezolano José Loreto Arismendi en su obra “La Letra de Cambio en Venezuela”, expresa: “La prescripción extingue todos los derechos y acciones derivadas de la letra de cambio ya que se hagan valer extrajudicialmente, ya que se hagan valer por vía judicial mediante el ejercicio de la acción correspondiente”. La prescripción la define el artículo 1.952 del Código Civil, como un medio de adquirir un derecho o de libertarse de una obligación por el tiempo y bajo las demás condiciones determinadas por la Ley.

En el campo del derecho mercantil la prescripción está reglada por el artículo 479 del Código de Comercio, siendo ello así es el transcurso del tiempo el productor de tales consecuencias jurídicas, debiendo destacarse el hecho de que el Juez no puede de oficio alegar una prescripción no opuesta por imperativo de lo previsto en el artículo 1.956 del Código Civil, mientras que en el caso de la caducidad el Juez puede proceder de oficio, constituyendo esta diferencia el distintivo más importante para diferenciar la caducidad de la prescripción. En efecto, A) La prescripción de la acción directa está consagrada en el encabezamiento de la citada disposición y que establece que todas las acciones derivadas de la letra de cambio contra el aceptante, prescriben por tres años, contados desde la fecha de su vencimiento; B) La prescripción de la acción de regreso que se encuentra prevista en el aparte primero del citado artículo y se refiere a las acciones del portador en contra de los endosantes y el librador que prescriben al año, estas últimas que prescriben desde la fecha del prospecto sacado en tiempo útil y desde la fecha del momento en el caso de la cláusula “sin protesto”. C) La prescripción de la acción de reembolso, que prescribe los seis meses según el último aparte de las ya mencionadas disposiciones del texto mercantil, que está referida a las acciones de los endosantes los unos contra los otros y contra el librador, contados a partir desde el día en que el reembolsante ha reembolsado la letra o desde el día en que el mismo ha sido demandado.

Es de advertir, que existe una diferencia de la prescripción del aval con relación a las otras prescripciones, toda vez que la prescripción de la acción frente al avalista se determina por la del avalado, pero en este caso concreto hay que tener en cuenta dos situaciones, en primer lugar, si es en garantía a favor del librador; en segundo lugar, si es en garantía del aceptante y en tercer lugar, si es en garantía del endosante. Esta prescripción del aval responde al contenido del artículo 440 del citado Código de Comercio. Sin embargo, resulta útil señalar que no existe una determinación expresa de la Ley con relación a la prescripción de las acciones del avalista contra su avalado, no obstante, la doctrina y la jurisprudencia han establecida la interpretación analógica del artículo 479 eiusdem para salvar la referida omisión toda vez que dicho dispositivo legal regula las acciones ejercitables entre los signatarios de la letra de cambio y para tal omisión le es aplicable la prescripción de seis meses a partir o bien del pago o desde el día en que ha sido demandado. Por su parte el artículo 480 del indicado texto legal señala que la interrupción de la prescripción solo producirá efecto contra aquel respecto del cual haya tenido lugar dicha interrupción.

El pagaré

El pagaré es un título por medio del cual una persona (emitente o librador) se obliga a pagar a la orden de otra persona (tomador o beneficiario) una cantidad de dinero en una fecha determinada. El pagaré es una promesa de pago y siendo un título “a la orden” es transmisible por medio del endoso.

En la letra de cambio existe una orden impartida por el librador y dirigida al librado para que pague una cantidad de dinero a su vencimiento. Para asegurar que el librado cumplirá la orden, es necesario presentarle el título, oportunamente, para que manifieste su aceptación. La estructura del nexo cartular, en el pagaré, es radicalmente distinta, puesto que el suscriptor promete directamente pagar una suma, no ordena a nadie ese pagó, asimilándose al aceptante; al mismo tiempo, el emitente crea el título, con lo cual se equipara al librador. Por lo tanto, en el pagaré no hay aceptación propiamente dicha.

El pagare se encuentra regulado desde el articulo 486 hasta el artículo 488 del Código de comercio. Son aplicables a los pagarés a la orden, las disposiciones acerca de las letras de cambio sobre: Los plazos en que vence,  el endoso, los términos para la presentación, cobro o protesto, el aval, el pago, el pago por intervención, el protesto, la prescripción.

Contenido del pagare o vale

Conociendo ya el concepto de pagaré podemos decir que contiene una promesa de pago, no una orden y esto hay que tenerlo en cuenta pero además, este debe cumplir o contener otros requisitos, requisitos de forma, el artículo 486 del Código de Comercio los establece:

  1. La fecha.
  2. La cantidad en número y letras.
  3. La época de su pago.
  4. La persona a quien o a cuya orden deben pagarse.
  5. Exposición de si son por valor recibido y en qué especie o por valor en cuenta.

La fecha: De conformidad con el artículo 127 del Código de Comercio, fecha significa indicación del lugar, día, mes y año. El pagaré es, por mandato del último aparte de ese mismo artículo, un instrumento de fecha cierta. Es, además, un documento privado, pero nada se opone a su otorgamiento ante notario o juez.  Si el pagaré no contiene la indicación del lugar donde fue librado o las restantes precisiones respecto a la fecha, el pagaré es nulo. El mismo resultado se produce si el pagaré que carece de alguno de los otros requisitos formales exigidos en el artículo 486, cómo se anotó anteriormente.

La cantidad de números y letras: A diferencia de la letra de cambio, que no exige esta formalidad, el pagaré debe contener la cantidad expresada en números y letras. El pagaré es una promesa de pago, no una orden. En consecuencia, la redacción del documento por el cual se asuma la obligación de pagar la cantidad (expresada en números y letras) debe adaptarse a ese carácter. La propia palabra pagaré es indicativa de la  cualidad expresada.

La época de su pago: “Época de pago” es la expresión que utiliza el artículo 486 del Código de Comercio para referirse a las formas de vencimiento del pagaré. Con respecto a este requisito, son aplicables las normas sobre letras de cambio (artículo 487: “plazos en que vencen”). Esto significa que el pagaré puede ser librado: A la vista, a cierto término vista, a día fijo  y a cierto plazo de la fecha.

La persona a quien o en cuya orden debe pagarse: La redacción “a quién o a cuya orden” podría inducir a pensar en la posibilidad pagaré nominativo, pero, aparte de que esa es la misma redacción del ordinar número 6 del artículo 410 en materia de letras de cambio el título es un título a la orden solamente, (artículo 486, encabezamiento; numeral 13, artículo 2).

Acciones derivadas del pagaré

Las acciones que nacen del pagaré son las mismas que derivan de la letra de cambio: La acción directa y la acción de regreso, con la salvedad de que la acción directa a la cual se refiere el artículo 436 del Código de Comercio debe entenderse, en el caso del pagaré, como una acción contra el emitente y contra su avalista. La estructura del nexo cartular en el pagaré (promesa directa de pago del emitente) impide que puedan aplicarse sin más las normas concebidas para la letra de cambio (orden de pago con la garantía del librador).

El protestó, sin embargo, debe sufrir adaptaciones: Para ejercer la acción directa el protestó es innecesario, tal como ocurre en el caso de la letra de cambio, pero, en el pagaré, la acción directa es la que procede contra el emitente (aceptante,) a quién se califica de librador, calificativo que da origen a la idea equivocada de que pudiera ser necesario el protestó para preservar la acción contra él.

Prescripción

Las acciones contra el emitente del pagaré y contra sus avalistas prescriben a los 3 años, pues el emitente es el obligado directo y a él es aplicable el encabezamiento del artículo 479 del Código de Comercio conforme a la remisión del artículo 487. La acción de regreso prescribe al año (primer aparte, artículo 479) y la acción de ulterior regreso a los 6 meses (último aparte, artículo 479).

Las causas de interrupción de la prescripción, en materia de pagaré, tienen eficacia limitada a la persona contra quien se utiliza el instrumento causante de la interrupción. Es la misma solución proclamada para la letra de cambio por el artículo 480 del Código de Comercio, el cual se aplica al pagaré por la remisión efectuada por el artículo 487 del mismo texto legal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Conclusión

Como se ha visto, de los títulos valores derivan acciones, son principalmente directas y de regreso, que tienen como finalidad darle efectividad a los mismos y estas acciones tienen un requisito indispensable para que el tenedor pueda ejercerlas que es el protesto, además de la clasificación de las acciones ya señaladas, también existen otras como son la acción de reembolso que es la que tiene quien pagó un título de crédito como obligado de regreso, contra los obligados que le preceden (libradorendosantes anteriores y respectivos avalistas).

También está la acción causal, llama la atención la naturaleza de esta acción ya que tomando en cuenta la autonomía de los títulos valores que no es más que su independencia de cualquier negocio jurídico que pudiese haberle dado origen, dicha acción tiene su fundamento u origen en  relaciones jurídicas preexistentes (relaciones subyacentes o causales). Las acciones cambiarias también prescriben, se toma aquí en cuenta la prescripción extintiva, hay que recordar que existen dos tipos de prescripción, la adquisitiva o usucapión que es la adquisición de un derecho mediante su ejercicio en las condiciones y durante el tiempo previsto en la ley y la extintiva que es  la manera establecida por ley por el cual se extingue la acción ligada a un derecho subjetivo de contenido patrimonial por la inactividad del acreedor y por el tiempo que señala la ley, también opera la caducidad que también ha sido desarrollada en el presente trabajo.

Ahora bien, la prescripción no se limita esto sino que también se presenta en el pagaré y en el aval, como se sabe, en el aval no hay determinación legal expresa al respecto pero lo encontramos reglado en el artículo 479 del Código de Comercio pero siempre hay que diferenciar su prescripción con otras prescripciones considerando: Si es en garantía a favor del librador; en segundo lugar, si es en garantía del aceptante y en tercer lugar, si es en garantía del endosante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía

Vivante, César: “Tratado de Derecho Mercantil”, Ed. Reus, Madrid, 1936, Vol 3, Las cosas, 3ª parte, Los títulos de crédito, Capítulo 1º, págs. 135/136.

Alfredo Morles HernándezCurso de Derecho Mercantil”, Ed. Texto, Caracas, 2007.

Código de Comercio. Gaceta Oficial de la República de Venezuela Nº 475 Extraordinaria del 21 de diciembre de 1955.

 

 

Títulos valores

 

Articulo 619 co.co. Los títulos valores son documentos necesarios para legitimar el ejercicio del derecho literal y autónomo que en ellos se incorpora, pueden ser de contenido crediticio, corporativo o de participación y de tradición o representativo de mercancías.

Desde el punto de vista material el título valor es un documento escrito, siempre firmado (unilateralmente) por el deudor; es además un pedazo de papel que contiene diversas menciones En un segundo plano, se define al título valor como un derecho en beneficio de una persona. El derecho consignado en el documento, nace con la creación de éste. Tiene un valor en la actividad económica en general y en los negocios mercantiles en especial, por ello y para el desarrollo de la economía de un país, interesa que el titulo como valor en sí mismo, pueda entrar en circulación económica como los demás bienes.
Quien suscribe un título valor se obliga a una prestación frente al poseedor del título, o quién resulte tal, y no subordina esa obligación a ninguna aceptación, ni a ninguna contraprestación.

 

Un título de crédito, también llamado título valor, es aquel documento necesario para ejercer el derecho literal y autónomo expresado en el mismo”.1 De la anterior definición se entiende que los títulos de crédito se componen de dos partes principales: el valor que consignan y el título, derecho o soporte material que lo contiene, resultando de esta combinación una unidad inseparable. En un sentido restringido, es aquel “documento sobre un derecho privado cuyo ejercicio y cuya transmisión están condicionados a la posesión del documento”, concepción según la cual el documento resulta indispensable tanto para transmitir como para ejercer el derecho a él incorporado.2 Además, hay que considerar que esta figura jurídica y comercial tendrá diferentes lineamientos según el país o el sistema jurídico en donde se desarrolle y legisle.

Elementos[editar]

La doctrina ha encontrado los siguientes elementos en los títulos de crédito, algunos de aquellos no son considerados como tales de forma unánime, en especial la circulación:

Incorporación[editar]

El título de crédito es un documento que lleva incorporado un derecho, en tal forma, que el derecho va íntimamente unido al título y su ejercicio está condicionado por la exhibición del documento; sin exhibir el título, no se puede ejercitar el derecho en él incorporado, y su razón de poseer el derecho es el hecho de poseer el título.

La incorporación del derecho al documento es tan íntima que el derecho se convierte en algo accesorio del documento. Generalmente, los derechos tienen existencia independientemente del documento que sirve para comprobarlos, y pueden ejercitarse sin necesidad estricta del documento; pero tratándose de títulos de crédito el documento es lo principal y el derecho lo accesorio; el derecho ni existe ni puede ejercitarse, si no es en función del documento y condicionado por él.

Legitimación[editar]

La legitimación es una consecuencia de la incorporación. Para ejercitar el derecho es necesario “legitimarse” exhibiendo el título de crédito. La legitimación tiene dos aspectos: activo y pasivo. La legitimación activa consiste en la propiedad o calidad que tiene el título de crédito de atribuir a su titular, es decir, a quien lo posee legalmente, la facultad de exigir del obligado en el título la obligación que en él se consigna. La legitimación pasiva consiste en que el deudor obligado en el título de crédito cumple su obligación y por tanto se libera de ella, pagando a quien aparezca como titular del documento. Esto es, el ejercicio del derecho sólo puede hacerse por el poseedor del documento. Del mismo modo, el deudor de buena fe cumple su obligación pagando al poseedor.

Literalidad[editar]

Hace referencia a que el derecho se medirá en su naturaleza, ámbito, contenido y demás circunstancias, por la letra del documento, por lo que literalmente se encuentre en él consignado. El derecho está regulado por lo que expresa el título mismo.

Sin embargo la literalidad puede ser contradicha por otro documento (por ejemplo, el acta constitutiva en la S.A.) o por la misma ley (ej. la ley prohíbe la letra de cambio al portador, cuando así esté, será nula).

Autonomía[editar]

No es propio decir que el título de crédito es autónomo, ni que sea autónomo el derecho incorporado en el título; lo que debe decirse que es autónomo es el derecho que cada titular sucesivo va adquiriendo sobre el título y sobre los derechos en él incorporados, y la expresión autonomía indica que cada persona que va adquiriendo el documento adquiere un derecho propio, distinto del derecho que tenía o podría tener quién le transmitió el título, y que es independiente de las vicisitudes y relaciones personales que hayan mediado entre anteriores titulares y el deudor, de modo que el deudor-emisor del título no puede oponer al segundo y posteriores poseedores de buena fe excepciones personales que podía oponer al poseedor originario. Cada poseedor adquiere ex novo, como si lo fuera originariamente y no a título derivativo; siendo por tanto un mecanismo de tutela jurídica del adquiriente de buena fe.

Así se entiende la autonomía desde el punto de vista activo; y desde el punto de vista pasivo, es autónoma la obligación de cada uno de los signatarios de un título de crédito, porque dicha obligación es independiente y diversa de la que tenía o pudo tener el suscriptor del documento.

Circulación[editar]

Un quinto elemento que no está considerado por la generalidad de los autores como tal es la circulación. Dicho elemento se refiere a que el título de crédito está destinado a circular, a transmitirse de una persona a otra. Es la principal clasificación. Según la forma de transmitirse los Títulos de Crédito se clasifican de la siguiente forma:

  • Títulos nominativos:Son títulos nominativos, también llamados directos, aquellos que tienen una circulación restringida, porque designan a una persona como titular, y que para ser transmitidos, necesitan el endoso del titular y la cooperación del obligado en el título, el que deberá llevar un registro de los títulos emitidos; y el emisor sólo reconocerá como titular a quien aparezca a la vez como tal, en el título mismo y en el registro que el emisor lleve.
  • Títulos a la orden:Son títulos a la orden aquellos que, estando expedidos a favor de determinada persona, se trasmiten por medio del endoso y de la entrega misma del documento. Puede ser que siendo el título a la orden por su naturaleza, algún tenedor desee que el título ya no sea transmitido por endoso y entonces podrá inscribir en el documento las cláusulas “No a la orden” “no negociable” u otra equivalente.

 

Características de los títulos valores

10.1. GENERALIDADES

Las características de los tìtulos valores son: 1) incoporaciòn, 2) literalidad, 3) autonomìa, 4) legitimación, 5) la buena fe.

10.2. INCORPORACION

Segùn la incorporación el tìtulor viene a ser el soporte papel de de las declaraciones de voluntad que crean tìtulos valores. Es decir, se refiere a la materializaciòn del tìtulo valor.

10.3. LITERALIDAD

Por la literalidad quiere decir que el texto expreso del documento es el que tiene validez como tìtulo valor, por ejemplo si existen pactos que no constan en los tìtulos valores se consideran como no puestos, es decir, viene a ser una especie de la interpretación literal, en consecuencia no se puede aplicar una intepretaciòn extensiva ni restrictiva, ya que sòlo surte efecto o tiene validez lo que aparece literalmente o expresamente o en forma literal en el tìtulo valor o en el tìtulo de crèdito.

10.4. AUTONOMIA

La autonomìa quiere decir que la relaciòn originada por el tìtulo valor tiene autonomía o es independiente o aparte o separada frente la relaciòn causal, que es el negocio jurìdico garantizado con el tìtulo valor, en consecuencia es claro que esto lo debemos hacer en los procesos judiciales en los cuales se pretenda confundir la obligación causal con la obligación contenida en el tìtulo valor.

10.5. LETIGIMACION

Le legitimación es de dos clases que son la activa y la pasiva. La activa quiere decir que el que es tenedor del tìtulo valor debe ser el propietario, es decir, es necesario en este caso determinar si estamos o no ante un supuesto de tìtulo valor al portador. En este caso no hay mucho problema, por ejemplo si Pedro es el titular del tìtulo valor no puede hacer uso de las acciones cambiarias Juan o Josè o Carlos, por que no son los que tienen legitimación activa. Y en cuanto a la pasiva debemos precisar que la obligada es la que acepta el documento el documento o lo gira. Este tema es importante en el caso de las sociedades conyugales porque en caso de las mismas no es igual que el obligado sea un cónyuge que lo sea la sociedad conyugal, en consecuencia esto temas adquieren mucha importancia dentro del derecho cambiario.

10.6. BUENA FE

En cuanto a la buena fe quiere decir que quien adquiere el tìtulo valor debe adquirirlo de buena fe, por lo cual es claro que si tiene mala fe falta un requisito de los tìtulos valores. Es necesario dejar constancia que aquì se aplica el hecho que la buena fe se presume mientras que la mala fe se prueba.
Clasificación[editar]

Para clasificar los títulos de Crédito se han desarrollado numerosos criterios, por lo que sólo haremos mención de los principales.

Según si son regidos por la ley[editar]

Son títulos innominados -o atípicos- y títulos nominados -típicos-. Son títulos típicos los que se encuentran reglamentados en forma expresa en la ley, como la letra de cambio y el pagaré. Son títulos innominados aquellos que sin tener una reglamentación legal expresa han sido consagrados por los usos mercantiles.

Según su objeto[editar]

Este criterio atiende al objeto, es decir, al derecho incorporado en el título de crédito. Según éste criterio podemos clasificar los títulos en Personales, Obligacionales o Reales:

  • Títulos Personales: también llamados corporativos, que son aquellos cuyo objeto principal no es un derecho de crédito, sino la facultad de atribuir a su dueño una calidad personal de miembro de unasociedad. De tal calidad derivan derechos de diversas clases: políticos, patrimoniales, etc.
  • Títulos Obligacionales: o títulos de crédito propiamente dichos, que son aquellos cuyo objeto principal, es un derecho de crédito y, en consecuencia atribuyen a su titular acción para exigir el pago de las obligaciones a cargo de los suscriptores.
  • Títulos Reales: de tradición o representativos, que son aquellos cuyo objeto principal no consiste en un derecho de crédito, sino en underecho real sobre lamercancía amparada por el título. Por esto se dice que representan mercancías.

 

Según su forma de creación[editar]

Según este criterio los podemos clasificar en títulos singulares y seriales o de masa. Títulos singulares son aquellos que son creados uno sólo en cada acto de creación, como la letra de cambio, el pagaré, etc. Y títulos seriales son los que se crean en serie, como las acciones y las obligaciones de las sociedades anónimas.

Según la sustantividad[editar]

Este criterio los divide en principales y accesorios. Siendo éstos últimos los que dependen de otro título de crédito principal, como el caso de los bonos de prenda del certificado de depósito.

Según su circulación[editar]

Es la principal clasificación. según la forma de transmitirse los Títulos de Crédito se clasifican de la siguiente forma o formas:

  • Títulos nominativos: Son títulos nominativos, también llamados directos, aquellos que tienen una circulación restringida, porque designan a una persona como titular, y que para ser transmitidos, necesitan elendoso del titular y la cooperación del obligado en el título, el que deberá llevar un registro de los títulos emitidos; y el emisor sólo reconocerá como titular a quien aparezca a la vez como tal, en el título mismo y en el registro que el emisor lleve.
  • Títulos a la orden: Son títulos a la orden aquellos que, estando expedidos a favor de determinada persona, se trasmiten por medio del endoso y de la entrega misma del documento. Puede ser que siendo el título a la orden por su naturaleza, algún tenedor desee que el título ya no sea transmitido por endoso y entonces podrá inscribir en el documento las cláusulas “No a la orden” “no negociable” u otra equivalente. P.ej.: Letra de cambio.
  • Títulos al Portador: Son aquellos que se trasmiten cambiariamente por la sola tradición, y cuya simple tenencia produce el efecto de legitimar al poseedor, puesto que no se designan los datos personales de su titular y legitiman por la simple posesión. P.ej.:Cheque al portador.

Según su eficacia procesal[editar]

Según este criterio los títulos pueden ser de eficacia procesal plena o limitada. En el primer caso encontramos a la letra de cambio y al cheque, porque no necesitan hacer referencia a otro documento o a ningún acto externo para tener eficacia procesal plena, basta exhibirlos para que se consideren por sí mismos suficientes para el ejercicio de la acción en ellos consignada;pero hay otros títulos de crédito cuyos elementos cartulares no funcionan con eficacia plena, como el cupón adherido a una acción de una sociedad anónima. Cuando se trata de ejercitar los derechos de crédito relativos al cobro de dividendos, habrá que exhibir el cupón y el acta de la asamblea que aprobó el pago de los dividendos. Por eso se dice que el cupón es un título de eficacia procesal limitada o incompleto, y para tener eficacia, necesita ser complementado con elementos extraños, extracartulares.

Según su función económica[editar]

Existen títulos de especulación y títulos de inversión. Quien va a exponer su dinero con objeto de obtener una ganancia, podrá exponerlo jugando, especulando o invirtiendo. Se juega comprando un billete de lotería o un billete de carreras de caballos; pero estos documentos no son propiamente títulos de créditos. Seespecula con los títulos de crédito cuyo producto no es seguro, sino fluctuante, como en el caso de las acciones de sociedades anónimas. Se invierte cuando se trata de tener una renta asegurada y con apropiada garantía, como cuando se compran cédulas hipotecarias.

Según el carácter del creador[editar]

Otra distinción se da entre los títulos creados por el Estado (a los que suelen llamarse públicos) y los creados por particulares (a los que se denominan privad

 

Letra de cambio

 

La letra de cambio es un título de crédito de valor formal y completo que contiene una orden incondicionada y abstracta de hacer pagar a su vencimiento al tomador o a su orden una suma de dinero en un lugar determinado, vinculando solidariamente a todos los que en ella intervienen.1 La letra de cambio nace a finales de la Edad Media, con la necesidad del comercio monetario y su acumulación ilimitada en contra de la renta feudal.

Características[editar]

Mandato puro y simple[editar]

La letra posee un mandato de pagar una suma peceros en moneda nacional o moneda admitida a cotización. La suma se debe expresar en números y en palabras, junto en la moneda en que se efectuará el pago. Si se paga en moneda extranjera, se debe indicar el día de pago el equivalente entre las monedas. Este requisito es lo que la distingue de los otros títulos de crédito.

Nombre del girado[editar]

El documento debe contener los nombres y apellidos de la persona física o razón social que deberá pagar la obligación estipulada (girado). Si se posee algún error en el nombre, la letra de cambio queda nula.

Si son varias las personas que deben pagar la misma letra, ésta se gira contra cualquiera de ellos.

El girado no es obligado, sino hasta que acepte la letra de cambio.

Fecha del vencimiento[editar]

El vencimiento corresponde al día en que la letra debe ser pagada. El vencimiento debe ser una fecha posible y real. Existen cuatro tipos de vencimientos:

  • Letras giradas a día fijo:vencen en el plazo establecido en la letra. Es la forma más usual de girar letras de cambio porque no hay incertidumbres en cuanto a determinar la oportunidad de pago incondicional.
  • Letras libradas a la vista:Letra de cambio que será pagadera a su presentación. Deberá presentarse al pago dentro del año siguiente a la fecha en que fue librada. El librador podrá acortar este plazo o fijar uno más largo. Estos plazos podrán ser acortados por los endosantes. (Artículo 39 de la ley cambiaria y del cheque).
  • Letras giradas a un plazo desde la fecha:vencen el día que se cumpla el plazo señalado. Son aquellas en donde se establece que el vencimiento se da un tiempo contado a partir de la fecha de la letra.
  • Letras libradas a un plazo desde la vista:su vencimiento se determinará a un plazo desde la fecha de la aceptación o, en su defecto, por la del protesto o declaración equivalente y, a falta de protesto, el último día para llevarlo a cabo. La aceptación que no lleve fecha se considerará, siempre frente al aceptante, que ha sido puesta el último día del plazo señalado para su presentación a la aceptación. La letra se paga en el tiempo que se fije en la letra, contado a partir de la fecha en que la letra sea vista por el girado.

Formas de girar la letra de cambio[editar]

  • A la propia orden (a la orden del girador)

Cuando un sujeto crea la letra de cambio a favor de él mismo. Una persona debe pagarla al creador de la letra.

  • A cargo de tercera persona.

Cuando un sujeto crea la letra de cambio para que la pague una persona determinada favor de otra persona. Intervienen tres sujetos: Creador de la letra, Girado (el que debe pagar la letra) y beneficiario (al que le deben pagar la letra)

  • A cargo del propio girador.

Cuando un sujeto crea la letra de cambio para pagarla el mismo a otra persona.

Lugar de pago[editar]

La letra debe indicar el lugar en que se debe presentar la letra para pagar, pero si éste falta, la letra se pagará en el lugar designado junto al nombre del librado.

Actualmente las Letras se domicilian para su cobro en las entidades bancarias, por lo que el lugar de pago es por domiciliación bancaria en la mayoría de las veces.[cita requerida]

Firmas en la letra de cambio[editar]

La firma de aceptación es obligatoria, ya que se presenta como prueba que la persona que acepta el cobro, por lo cual no se acepta la firma por estampado o mecánicos. También la firma quien libra la letra (girador) y puede estar avalada.

 

¿Qué requisitos formales debe contener una letra de cambio?

 

1.     La denominación de «Letra de Cambio» inserta en el propio documento.

2.     El mandato puro y simple de pagar una suma determinada en moneda nacional o moneda extranjera admitida a cotización: dicho importe se debe expresar en números y en letra (si hay contradicción entre el importe indicado en número y el indicado en letra, prevalecerá el indicado en letra; por el contrario, en caso de letras de cambio cuyo importe esté escrito varias veces por sumas distintas, ya sea en letra o en número, prevalecerá la de menor cantidad). En caso de que se vaya a pagar con moneda extranjera, será necesario indicar el día de pago equivalente entre las monedas (tipo de cambio que se tendrá en cuenta al vencimiento de la letra).

3.     El nombre de la persona que ha de pagar (librado).

4.     La indicación del vencimiento: en caso de que la letra de cambio no indique el vencimiento, se considerará pagadera a la vista.

Existen cuatro tipo de vencimientos:

§  A fecha fija: pagadera en la fecha concreta que expresamente se establece en la letra.

§  A un plazo contado desde la fecha: se establece como vencimiento uno o varios meses después de la emisión de la letra. En estos casos, el plazo se determinará computándose los meses de fecha a fecha. Ej.: si se emite la letra el 5 de febrero de 2009 y se indica que la misma será pagadera en dos meses, la fecha de vencimiento será el 5 de abril de 2009.

§  A la vista: pagadera en el momento de su presentación. Las letras a la vista han de presentarse al cobro dentro del año siguiente al que fueron libradas.

§  A un plazo contado desde la vista: el vencimiento se producirá cuando transcurra el plazo que en la misma se establece desde su aceptación o, en defecto de ésta, desde la realización del protesto o declaración equivalente.

5.     El lugar de pago.

6.     El nombre de la persona a quien se ha de hacer el pago o a cuya orden se ha de efectuar (tomador).

7.     Fecha y lugar en el que se libra la letra.

8.     La firma de quien emite la letra (librador).

 

La permute, la enfiteusis y las donaciones

Permuta
La permuta es un contrato por el cual cada una de las partes se obliga a dar el derecho de propiedad (dominio) de una cosa para recibir el derecho de dominio sobre otra.1
También puede ser un contrato por el cual uno de los contratantes se obliga a entregar el dominio de una cosa y una suma de dinero, pero cabe aclarar que en algunas legislaciones, si la parte en numerario es superior o igual al valor de la cosa, el contrato se considera de compraventa.
La permuta puede ser utilizada en ciertos regímenes como un mecanismo legal para el cambio de divisas cuando esta actividad se encuentra prohibida o limitada por un régimen de control de cambio.
Históricamente, la permuta, o trueque, es una forma primitiva de intercambio anterior a la compraventa, que supone la existencia de moneda y por consiguiente un grado de organización social más avanzado. Se trata de la primera manifestación natural del comercio, y aparece en la historia desde el momento en que las primeras poblaciones empiezan a especializar sus profesiones y existen excedentes. El trueque presenta varios problemas, principalmente limitaciones de tiempo. Cuando el intercambio es frecuente, los sistemas de trueque encuentran rápidamente la necesidad de utilizar algún bien con carácter de moneda.
Por ello, la importancia social de la permuta decae con la invención de la moneda. A partir de ese momento las relaciones comerciales pasan a regularse principalmente por medio de la compraventa. Actualmente el papel económico de la permuta es muy modesto, aunque no ha desaparecido.
Sin embargo, históricamente es habitual que el papel de la permuta recobre importancia en épocas de crisis económica, y principalmente en casos dehiperinflación, cuando el dinero pierde en gran medida su valor.
En España, el art. 1538 del Código Civil define la permuta como un contrato por el cual cada uno de los contratantes se obliga a dar una cosa para recibir otra.
Características del contrato[editar]
La permuta puede ser pura si los bienes objeto del trueque tienen el mismo valor o con suplemento de metálico compensatorio de la diferencia de valor.
La permuta es un contrato:
• Traslativo de dominio: Sirve para transmitir la propiedad.
• Principal.
• Bilateral.
• Oneroso: Es necesario un intercambio y si no sería uno de donación de bienes.
• Conmutativo por regla general, o aleatorio por excepción.
• Instantáneo o de tracto sucesivo.
• Consensual a menos que por la naturaleza de alguno de los bienes permutados sean indispensables determinadas formalidades para la validez de la transferencia de su propiedad (por ejemplo, la escritura respecto de un bien inmueble).

Obligaciones de las partes[editar]
Por lo general, y sin perjuicio de las diferencias de los ordenamientos legales ni de la facultad que pueden tener las partes de modificar estas reglas, se aplican las siguientes:
1. Transferir la propiedad de las cosas o derecho permutados.
2. Entregar la cosa (tradición), en los regímenes jurídicos en que sin ello no se perfecciona la transferencia de la propiedad.
3. Responder por los vicios ocultos.
4. Garantizar una posesión pacífica.
5. Responder de la evicción.
6. Pagar la parte que corresponda por Ley de los gastos de escritura y registro (salvo pacto en contrario).
7. Pagar los impuestos que correspondan por Ley.

Contrato de enfiteusis
El contrato enfitéutico es la figura contractual que hace nacer la obligación de futura constitución de un derecho real de enfiteusis sobre un determinado bien inmueble. Cabe destacar que es habitualmente requisito constitutivo del derecho real la inscripción en un registro público.
Características[editar]
• Consensual: El contrato queda perfeccionado por el mero consentimiento de las partes.
• Productor de obligaciones: Concede a las partes el derecho a exigir el cumplimiento de las recíprocas obligaciones que surgen como consecuencia de la perfección del contrato.
• Oneroso: Existe un intercambio patrimonial entre las partes como consecuencia de la naturaleza de la enfiteusis que se va a constituir.
• Bilateral y recíproco: Para este contrato, se requerirá la voluntad de dos partes (bilateral), y se les atribuirán sendas obligaciones (reciprocidad).
• Conmutativo: La obligación de constituir la enfiteusis supone que existe equivalencia en la obligación, derivada de la propia equivalencia de obligaciones del derecho real de enfiteusis.

Obligaciones[editar]
Ambas partes quedan obligadas a inscribir el derecho real de enfiteusis en el registro de la propiedad, es decir, surge una obligación de constituir un derecho, reclamable por ambas partes ante la autoridad judicial, que en caso de incumpliento podrá sustituir la voluntad de la parte que, tras haber establecido el contrato de enfiteusis, se niegue a inscribir la enfiteusis en el registro.
Además, la obligación no se limita a inscribir el derecho de enfiteusis, sino que abarca también las condiciones acordadas. El derecho de enfiteusis debe de constituirse sobre un bien concreto, y a cambio del canon estipulado en el contrato.
Donación
El contrato de donación es aquel por el cual una persona, denominada donante, transfiere gratuitamente a otra, llamada donatario, el dominio de uno o más bienes de su patrimonio.
Características[editar]
La donación se clasifica como un contrato principal, consensual, traslativo de dominio, unilateral, gratuito, en principio irrevocable, entre vivos y, habitualmente, instantáneo y formal solemne.
Otra característica de este contrato es que el donante no será responsable de evicción a menos que se haya obligado expresamente o que la donación sea con cargo.
Tipos de donación[editar]
• Donación pura: es aquella que se otorga en términos absolutos.
• Donación condicional: es la que depende de un acontecimiento incierto.
• Donación remuneratoria: es aquella que se hace en atención a servicios recibidos por el donante y éste tiene acción legal para reclamarla. La donación siempre debe superar el monto del servicio.
• Donación con cargo o modo, donación modal: consiste en la imposición de gravámenes al donatario o a un tercero -estipulación a favor de terceros- como contra prestación a la donación realizada.
• Donación mortis causa: es aquella que está suspendida a un término, la muerte del donante, y generalmente se equipara a un legado o herencia. Debe ser válido el acto de donación como testamento; en caso contrario carece de efectos.
• Donación entre cónyuges o consortes: es aquella que hace un cónyuge a favor del otro, que en algunos ordenamientos (argentino) está prohibida.
• Donaciones prenupciales, antenupciales, por causa de matrimonio o propter nuptias: son aquellas hechas entre los futuros cónyuges o por algún tercero en consideración al previsto matrimonio.

Efectos de las donaciones
a)La capacidad. La regla general en materia para contratar, es que “Son hábiles para contratar todas las personas no exceptuadas por la ley”.
b)La forma. El contrato de donación “puede hacerse verbalmente o por escrito” según que los bienes que comprenda sean muebles o inmuebles, y según también el valor que tengan los primeros; esto es el contrato puede ser consensual o formal.